Asamblea de la ITF

Así fue la votación en la que Piqué consiguió el control de la Copa Davis

La propuesta de Kosmos fue aceptada por un 71,43% de votos favorables, superando la mayoría mínima necesaria de dos tercios

El futbolista Gerard Piqué, durante su intervención en un evento de Kosmos Sports Summit. EFE/Fernando Alvarado/Archivo

El futbolista Gerard Piqué, durante su intervención en un evento de Kosmos Sports Summit. EFE/Fernando Alvarado/Archivo

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Sergio R. Viñas
Sergio R. Viñas

Periodista

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El 16 de agosto de 2018, la asamblea general de la Federación Internacional de Tenis (ITF) votó a favor de transferir la gestión de la Copa Davis a la empresa Kosmos Global Tennis SL, propiedad del futbolista Gerard Piqué, a cambio de 3.000 millones de euros durante 25 años.

En dicho cónclave celebrado en Orlando (EEUU), la propuesta del jugador español recibió el respaldo del 71,43% de las acciones con derecho a voto, superando los dos tercios favorables que necesitaba. Entre ellas, las nueve de la Federación Española de Tenis, emitidas por su vicepresidente segundo, Tomás Carbonell, quien se desplazó a suelo estadounidense en un avión privado pagado por Kosmos.

A diferencia de lo que ocurre con otros organismos deportivos internacionales, como la FIFA o el COI, la ITF no aplica el principio de "un miembro, un voto" en sus votaciones. Muy al contrario, cada federación nacional cuenta con un número variable de votos, que van desde un máximo de 12 hasta un mínimo de cero. Es decir, hay países que no tienen derecho a voto en la ITF.

Reparto de votos

La llamada Constitución de la ITF marca los criterios para la asignación de los votos que corresponden a cada federación nacional. Bueno, mejor escrito, ofrecen una "guía para evaluar solicitudes o resoluciones para aumentar o disminuir asignaciones de acciones", que posteriormente deben ser aprobadas por la asamblea con una mayoría de dos tercios. En la que aprobó la Davis de Piqué, se formularon varias solicitudes de incremento y todas ellas fueron rechazadas. Solo se aprobó una de reducción: Venezuela pasó de tres a solo una.

Los criterios que se evalúan se dividen en participación y rendimiento de selecciones y tenistas de cada país; organización de torneos nacionales e internacionales; y desarrollo, administración y competiciones. Son, en todo caso, muy difusos e inconcretos. A modo de ejemplo, sobre el último apartado se habla del "compromiso y la capacidad de desarrollo del tenis (jugadores, entrenadores y participación), administración (personal, planificación e infraestructura) y competiciones nacionales".

Cada acción lleva aparejada, además, una cuota económica anual. De este modo, todos los socios con derecho a voto pagan un importe lineal de 832 dólares estadounidenses y 4.968 adicionales por cada acción que posean.

Las cinco 'grandes'

En la actualidad, hay cinco federaciones que cuentan con los 12 votos máximos: EEUU, Australia, Gran Bretaña, Alemania y Francia. El siguiente escalón es el de nueve acciones, en el que hay 14 países, entre ellos España, Argentina, Italia y China. El resto de tramos son de aquellas federaciones que cuentan con siete, cinco, tres y una acción.

Las votaciones de las asambleas de la ITF son secretas, por lo que no se conoce el detalle de qué es lo que votó cada federación sobre la propuesta de que Kosmos comprara la gestión de la Copa Davis. Todo lo que se sabe es lo que fue trascendiendo, a través de posicionamientos públicos de los diferentes países.

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La mayoría de federaciones americanas y africanas respaldaron el proyecto. África no tiene mucho peso (tras Sudáfrica, con nueve, Egipto y Marruecos son las federaciones más fuertes, con cinco acciones cada una), pero sí América, con un miembro de 12 acciones (EEUU), tres de nueve (Argentina, Brasil y Canadá), una de siete (México) y otra de cinco (Chile). Según ha podido saber este periódico, el respaldo final de España fue clave para determinar el voto favorable de varios países de Sudamérica.

Piqué también consiguió arrancar el respaldo de federaciones potentes como Francia (12 acciones), Países Bajos, China, Suiza (nueve cada una), aunque no el de Australia, Gran Bretaña, Alemania, India y República Checa. Alemania, de hecho, tomó la palabra para mostrar su rechazo al proyecto, según recoge el acta de la asamblea publicada por la ITF.