Investigación

Piqué llevó a Orlando en su avión al delegado de España para que llegara a votar a favor de concederle la Davis

El vicepresidente de la Federación española de tenís, Tomás Carbonell, se desplazó a Estados Unidos porque lo demandó el futbolista catalán

La presencia de Carbonell en el avión privado alquilado por Kosmos suscitó críticas de la Junta Directiva, dividida sobre la viabilidad del proyecto de Piqué

Piqué llevó a Orlando en su avión al delegado de España para que llegara a votar a favor de concederle la Davis
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Roberto Bécares
Roberto Bécares

Periodista

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Tono Calleja
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Paloma Esteban

La Copa Davis se modernizó y cambió su formato en agosto de 2018, tras más de 40 años de regirse por las mismas reglas. Triunfó así un proyecto de la empresa Kosmos Tennis, propiedad de la estrella del fútbol Gerard Piqué, que logró los apoyos requeridos –incluido el respaldo de España- para llevar a cabo los cambios propuestos en el torneo en una memorable votación de la Asamblea General Anual de la Federación Internacional de Tenis (ITF), que se llevó a cabo en Orlando (Estados Unidos).

Pero conseguir hacerse con la Davis fue un proceso largo y no exento de polémica. También en España. De hecho, la Real Federación de Tenis (RFET), presidida por Miguel Díaz, adoptó su posición definitiva solo cuatro días antes de la mencionada votación en Orlando. Hasta ese mismo momento, no había sido favorable a avalar la renovación defendida por Piqué por considerar que no resultaría “rentable”.

A eso hay que sumarle que quien fue oficialmente designado para votar en la Asamblea de Estados Unidos en nombre de la federación española viajó en el avión privado alquilado por Kosmos, la sociedad de Piqué.

Ese emisario era el vicepresidente segundo de la federación, Tomás Carbonell, que terminó coincidiendo en la reunión de la ITF con José Antonio Senz de Broto, presidente de la Federación aragonesa y del Comité Internacional de la Federación española desde hace más de 20 años. Senz de Broto estaba ya en Orlando cuando llegó Carbonell porque, a priori, era quien debía votar en nombre de España. Pero hubo un cambio de criterio de última hora y se encontró con que llegaba un sustituto para votar. Y en el avión de Piqué.  

Piqué durante la presentación de la Davis Cup Rakuten en Nueva York en septiembre de 2019. / Miguel Rajmil

La presencia de Carbonell en el avión de Piqué despertó airadas críticas en un sector de la Junta directiva, entre ellas del propio Senz de Broto, que calificó los hechos de "desagradables" y "terribles", según los mensajes que envió a varios miembros de la Junta a los que ha tenido acceso este El Periódico de España.

Senz de Broto trasladó también su disgusto directamente al presidente, que le respondió que la presencia de Carbonell en la decisiva cita fue una petición del propio futbolista. "Gerard me dijo que ya que no iba yo, si podía ir Tomás mañana. Como no veo problemas para que estéis dos personas en la AGM [Asamblea General Anual], como hacen casi todos los países que han ido a Orlando, pues estaréis los dos. Espero que no te moleste", le escribió en un mensaje apenas dos días antes de la votación.

Las "dudas"

El avión privado que trasladaba a Piqué y a Carbonell llegó el mismo día 16 a las 7 de la mañana. El futbolista había recibido permiso del F.C. Barcelona para viajar, según relató el mismo, pero no así de su entonces entrenador, Ernesto Valverde. La votación era a solo 48 horas del inicio de la Liga y de hecho Piqué tuvo que saltarse un entrenamiento para poder ir.

El futbolista explicaría más tarde al diario As que le anunció a Valverde su deseo de ir en un vuelo a EEUU porque había "dudas" sobre el resultado de la votación y su presencia podía "ayudar a que el proyecto salga adelante".

Imagen del WhatsApp donde el presidente de la RFET admite ante Senz de Broto que Piqué le pidió que fuera Carbonell a Orlando. / EM

El cambio de formato, en el que Kosmos llevaba años trabajando y en el que Piqué se implicó en persona recorriendo más de 50.000 kilómetros para hacer 'lobby' con tenistas y profesionales de ese deporte, obtuvo finalmente el visto bueno en la convención con el 71,43% de votos favorables (325 sí, 130 no y cuatro abstenciones o nulos), ligeramente por encima de los dos tercios que eran necesarios para su aprobación (66,66%).

España, como una de las federaciones más importantes, contaba con nueve votos. De haber votado que no al proyecto no se habría dado un vuelco en el resultado, ya que habría sido aprobado aun así con el 68,8% de los votos.

Según señalan varias fuentes consultadas en la Federación española, sin embargo, sí podría haber determinado el voto de otras federaciones -principalmente sudamericanas, que estaban esperando a ver qué votaba España para seguir sus pasos- y el resultado podría haber sido otro.

Entre los países que apoyaron el nuevo formato estaban EE UU (12 votos), Francia (12) o Países Bajos (9), mientras que otras federaciones importantes, como Australia, Gran Bretaña o Alemania (12 votos cada una de ellas) votaron en contra.

Lo cierto es que, pese a la división de pareceres, la Asamblea dio finalmente luz verde a que Kosmos adquiriera los derechos de explotación de la Copa Davis durante 25 años por 3.000 millones de dólares (2.633 millones de euros).

"Un plan firme y ambicioso”

Ese había sido el acuerdo que Piqué, que contaba con el respaldo de Hiroshi Mikitani, presidente y director general de Rakuten, la compañía de comercio electrónico con base en Tokio, ya había rubricado meses antes con el Consejo de administración de la ITF.

La idea de Kosmos era potenciar esta competición internacional por equipos y hacerla más atractiva usando el mismo modelo que la fase final de la Copa del Mundo de fútbol. Es decir, que una sola sede o país albergara la competición. La duración sería una semana y participarían 18 países.

“Este es un punto de inflexión para nuestro deporte”, celebró a través de un comunicado el presidente de la ITF, David Haggerty, tras conocerse el resultado. "Hemos apoyado un plan firme y ambicioso para el futuro de la Copa Davis, uno de los eventos más valorados e importantes de nuestro deporte”, señaló el dirigente del tenis mundial.

Piqué, por su parte, se mostró exultante. "Es un día histórico, uno de los más felices de mi vida. Es un gran honor formar parte de este proceso histórico de un deporte que me apasiona", dijo el central, que llevaba cuatro años volcado en que el proyecto saliera adelante.

Gerard Piqué con el presidente ITF, David Haggerty. / KOSMOS MEDIA

"No es rentable"

El futbolista catalán, sin embargo, no consiguió el apoyo de la Federación española hasta cuatro días antes de la votación en Florida. De acuerdo a la última acta de la Junta Directiva de la RFET publicada en su web, y que tuvo lugar el 13 de junio de 2018, tanto el presidente como Carbonell se mostraban reacios a apoyar a Piqué porque "el formato no es rentable para una federación como la nuestra, salvo que se gane la competición".

"Parece que la información de la que se dispone no invita a apoyar el proyecto, salvo que se dé la circunstancia de que la sede de la Fase Final sea en una ciudad española. Falta información más exhaustiva al respecto. De acuerdo a lo que se conoce en la actualidad es muy difícil que la RTEF lo pueda apoyar".

De acuerdo a este acta, donde no se llega a reflejar toda la reunión, Carbonell advierte aun así de que la Davis "está en peligro con el formato actual, por lo que propone seguir indagando y acercando posturas con ellos".

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El vicepresidente propone "intentar una contribución y/o un patrocinio hacia la RFET por parte de Kosmos o Rakuten, que ofrezcan seguridad en este escenario".

Tras aprobarse el nuevo formato, la primera fase final de la nueva Copa Davis se celebró en Madrid en 2019, concretamente en la Caja Mágica, y la siguiente -la de 2021, porque la de 2020 se suspendió por la pandemia del coronavirus- en Madrid, Innsbruck y Turín.