Estación de esquí de La Masella.

CONSENSO COE-CATALUNYA-ARAGÓN Análisis Interpretación de las noticias a partir de unos hechos comprobados, incluyendo datos, así como interpretación de cómo puede evolucionar el tema en base a acontecimientos pasados.

El COE y Catalunya pactan la candidatura a los Juegos de invierno con Aragón

9
Se lee en minutos
Roger Pascual
Roger Pascual

Periodista

Especialista en fútbol, baloncesto, balonmano

Escribe desde Barcelona

ver +
Luis Mendiola
Luis Mendiola

Periodista

ver +

La aspiración de impulsar la candidatura de Pirineos Barcelona para los Juegos Olímpicos de invierno del 2030 ha dado un paso decisivo con la aprobación del proyecto de la comisión técnica, que se hará oficial este lunes y que será la que se presente ante el Comité Olímpico Internacional. El presidente del COE, Alejandro Blanco, ha trabajado para limar diferencias políticas y buscar una apuesta de consenso entre todos los implicados, Catalunya, Aragón, el gobierno de España y el COE para que primen, por encima de todo, aspectos deportivos y sociales. Un plan con voluntad de ser ganador que se espera anunciará en las próximas horas. La candidatura de Barcelona a los Juegos de Invierno sigue siendo una carrera trabada por muchos elementos: climáticos, políticos y territoriales. Analizamos aquí las claves.

1

¿Cuándo se disputarían los Juegos?

El objetivo es albergar la cita olímpica invernal en el 2030, una fecha para que la existen algunas propuestas que también se postulan como Vancouver o Sapporo, ciudades que ya han albergado unos Juegos. El COI ve con buenos ojos que recale en Barcelona, una ciudad que ha demostrado su solvencia organizativa y valora que se trate de un proyecto que pone el acento en la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. La próxima sede de los JJOO de invierno será Milán-Cortina D'Ampezzo, que ya tiene fecha prevista de inauguración: el 6 de febrero del 2026 en el estadio San Siro de Milán. El COI también tiene concedidas las dos próximas sedes de los Juegos de verano. En el 2024 recalarán en París. Y en el 2028 viajarán a la ciudad estadounidenses de Los Angeles. Ambas ciudades serán sede de la gran cita deportiva por tercera vez en su historia.

2

¿Cómo nace el proyecto?

La carrera para los Juegos de 2030 empezó formalmente el pasado 8 de julio, cuando el Parlament instó al Govern a presentar la candidatura. Una semana después, Pere Aragonès mandó una carta al Comité Olímpico Español para iniciar conversaciones "para la posible presentación" de la candidatura, después de que varias visitas de delegaciones olímpicas redactaran un informe positivo sobre la propuesta, visibilizado en una reunión del COI en 2018 en Buenos Aires. El COE es el encargado de impulsar la candidatura, aunque la idea primigenia de que Barcelona organizara unos Juegos de invierno se remonta al 2010, cuando la ciudad presentó el proyecto inicial de la mano del alcalde Jordi Hereu. En estos 12 años de margen, se han producido dos renuncias. la de la candidatura del 2022 y también la apuesta por organizarlos en el 2026. A la tercera, el COE confía en que sea la vencida.

3

¿Cuál es el nombre de la candidatura?

El proyecto nació con el nombre de Barcelona al frente. Alejandro Blanco, presidente del COE, explica que el nombre de Barcelona "tiene mucha fuerza", aunque la idea de incluir Pirineos siempre estuvo presente. En la búsqueda de un consenso, se opto por ampliar la denominación a Pirineos Barcelona como referente principal a la hora de presentarla al mundo. "Puede ser Pirineos solo o acompañado, pero dejemos que los responsables tomen esa decisión que es importante", admite Blanco. Pero la intención es construir un proyecto sólido, sin que el peso del nombre, o la inclusión también finalmente del sustantivo Zaragoza, dé pie a innecesarios pulsos políticos. El nombre de la candidatura y dónde se celebran las ceremonias de apertura y clausura se empezarán a tratar tras el anuncio este lunes del acuerdo técnico.

4

¿Hay sedes decididas?

Barcelona y Zaragoza tenía un peso fundamental en el proyecto inicial, sobre todo para acoger las ceremonias de inauguración y clausura y todas las pruebas de hielo. Pero después el eje se ha ido desplazando hasta el Pirineo. La apuesta por unos Juegos compartidos fue posterior y la suma de Aragón al proyecto de Catalunya ha sido una idea bien recibida por el COE, que es quien debe tutelar la apuesta ante el COI. El actual proyecto centra la competición en diferentes zonas del territorio de Catalunya y Aragón. Se repartirán las pruebas de hielo las que más audiencia generan: hockey en el Sant Jordi de Barcelona y patinaje y 'curling' en Zaragoza y Jaca. El Pirineo aragonés albergará el biatlón y el esquí de fondo, mientras que el catalán acogerá las pruebas de esquí alpino, esquí de montaña, snowboard y freestyle. Fuera del programa olímpico, se podría hacer telemark en el Pallars y mushing en el Alt Urgell. Para el resto de pruebas se exploró la posibilidad de realizarlas Andorra, los Alpes franceses y suizos, aunque la prioridad sigue siendo trabajar con Sarajevo como subsede. La capital de Bosnia albergaría pruebas como las de 'skeleton', 'bobsleigh' o saltos, para cumplir con la nueva norma del COI, la Agenda 2020+5, que obliga a los nuevos proyectos olímpicos a no construir ninguna instalación nueva que no garantice la sostenibilidad, el impacto y el legado de la inversión. Entre Barcelona y Sarajevo, además, existe un histórico vínculo sentimental, desde los Juegos del 92. El estado de las pistas y la cuestión geopolítica actual generan dudas, aunque por el momento la prioridad ha sido resolver primeros las sedes españolas.

5

¿Cuánto costarían los Juegos?

"Costarían unos 1.390 millones de euros si finalmente se celebran en el Pirineo catalán y supondrían unos ingresos de 1.500 millones", sentencia el secretario general de Vicepresidència de la Generalitat, Ricard Font, que apunta los beneficios indirectos: "Cuánto vale 15 días de publicidad de un territorio a nivel global y siete años hablando de los Pirineos". Descarta crear grandes infraestructuras, como las que requeriría de las pruebas de salto de esquí o bobsleigh, sin tradición en Catalunya y que costarían 200 millones, pero sí conseguir una mejora de las infraestructuras y equipamientos existentes,

6

¿Qué objetivos se buscan con la candidatura?

Detrás del impacto que supone el gran acontecimiento deportivo de organizar unos Juegos, los primeros Juegos Mediterráneos de la historia, y de situar los Pirineos en el epicentro, el proyecto que defiende Barcelona, en una idea compartida con el COI, responde a la nueva mirada del movimiento olímpico de fundir los valores históricos del deporte con la sensibilidad ambiental y ecológica. La Generalitat entiende esta apuesta como una potente herramienta de transformación social, económica, tecnológica y de proyección internacional que tenga un bajo impacto ambiental. A través de la inversión que suponen unos Juegos, la candidatura pretende hacer frente a algunos de los retos y necesidades percibidos en el Pirineo como la mejora de las infraestructuras, de telecomunicaciones y digitales, los servicios sanitarios, creación de vivienda social en algunos núcleos pirenaicos, la mejora del transporte público o la movilidad.

7

¿Qué hay detrás del conflicto político?

Aragón no ha parado de repetir que no cuenten con ellos si no son unos Juegos en relación de igualdad. El 17 de julio, solo dos días después de que Pere Aragonès diera el primer paso de la carrera olímpica hacia los Juegos de Invierno de 2030, ya hubo el primer incendio. Y sonado. El presidente de Aragón, Javier Lambán, anunció que rompía su compromiso con la candidatura conjunta, criticando la "deslealtad" catalana. El pasado 28 de enero los dos presidentes autonómicos se tenían que ver las caras, pero el aragonés lo canceló por la "nula voluntad de acuerdo" de su homólogo catalán". Este viernes, después de que este diario adelantara el acuerdo, lo negaba y sentenciaba que "la desconfianza respecto a todos los demás interlocutores es absoluta". Detrás de esos episodios, años de desencuentros y el deseo de Aragón de no quedar relegada. La candidatura nació como una apuesta de la ciudad de Barcelona y después de los Pirineos, pero el COE entiende que al ser un proyecto de España las dos partes se necesitan para completar un dossier competente que convenza al COI sobre su idoneidad. "Hay que buscar la candidatura de mayor consenso", proclama Blanco, que ha conseguido hacer entender que desde la discrepancia no habrá ninguna posibilidad.

8

¿Qué argumentan los opositores?

La idea de albergar unos Juegos en los Pirineos está calando y según los estudios de opinión encargados por la Generalitat obtiene un respaldo mayoritario. Las encuestas cifran en un 73,3% el porcentaje de la sociedad catalana que cree que unos Juegos serían interesantes para los Pirineos y un 68,1% que lo sería para el conjunto de Catalunya. El 20,6% de la sociedad, en cambio, considera que no serían interesantes para el Pirineo. Entre las razones de los que rechazan del proyecto, la principal es la construcción de infraestructuras que puedan quedar abandonadas, el coste económico que supondría un acontecimiento que no es prioritario para Catalunya ni para el Pirineo y el impacto ambiental que podría causar. Kilian Jornet es una de las voces que se han opuesto a un proyecto que considera que "no es lo que necesita el Pirineo" en el actual contexto de emergencia climática. "Ningún estudio indica que la cantidad de nieve vaya a ser suficiente y no podemos basarnos en la producción de nieve artificial. Se crearían infraestructuras que quedarían obsoletas por la falta de público y las condiciones climáticas", apuntó el corredor y esquiador de montaña. La nieve artificial irrumpió en Lake Placid en 1980 y su relevancia ha crecido sin bridas. Concentró el 80% del total de nieve en Sochi 2014 (Rusia), el 90 % en Pyeongchang 2018 (Corea del Sur) y en Pekín ha alcanzado el 99%

9

¿Cómo será la consulta?

El Parlament aprobó el miércoles el decreto ley del Govern para dar cobertura legal a una consulta sobre la candidatura que, de seguir las previsiones, se llevará a cabo a principios de verano. La modificación de la ley de consultas populares permitirá que la votación se ciña, a partir de ahora y si se requiere, a una parte del territorio catalán y no a su totalidad. En el caso olímpico permitirá circunscribir la consulta a las comarcas que forman la veguería del Alt Pirineu y Aran, es decir Vall d'Aran, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Alta Ribagorça, Alt Urgell y la Cerdanya. Pero tanto la CUP como los ‘comuns’ exigen que se haga extensible a las comarcas del Berguedà, Solsonès y Ripollès, que también formarán parte del proyecto participativo, aunque no vayan a acoger, en principio, ningún tipo de pruebas. Junts abrió la puerta a ello y el Govern prevé anunciar en breve la consulta para julio y baraja que pueda ser tanto presencial como telemática. La votación no es vinculante pero el ejecutivo catalán ya ha dicho que respetará el resultado que salga de la votación.

10

¿Cuál sería el legado deportivo?

La candidatura aspira a que estos Juegos además de mejorar las condiciones de vida en las comarcas de montaña fomenten la práctica del deporte y tengan también un impacto que fortalezca las estructuras en los deportes de invierno con programas de ayuda y de tecnificación. El objetivo es ambicioso y Alejandro Blanco se marca como reto que España llegue a esos Juegos con una presencia de 50 o 60 participantes, que supondría multiplicar por cuatro la cifra de 14 que ha acudido este mes de febrero a Pekín. En ese sentido, el Govern también pretende abrir el actual programa olímpico e introducir en el calendario las deportes de montaña y las nuevas disciplinas que puedan introducirse, en las que Catalunya es una potencia de primer nivel mundial.

Noticias relacionadas