España regresa a Catalunya 18 años después

David Raya, el anfitrión imprevisto de la Selección española en Cornellà

El portero de Corbera de Llobregat, que puede debutar con España ante Albania en Cornellà, avisa: “No vengo de paso. Quiero ganarme mi plaza y demostrar que tengo nivel para estar aquí”.

 Entrevista a David Raya, portero debutante con la selección de España de futbol.

 Entrevista a David Raya, portero debutante con la selección de España de futbol. / David Castro

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Fermín de la Calle
Fermín de la Calle

Periodista

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David Raya es la suma de muchas cosas. “De la ilusión de un niño de Corbera de Llobregat que comenzó jugando en la escuela del Cornellà para ser un día portero de la selección. La de un adolescente que se fue a Inglaterra a cumplir su sueño de ser futbolista. Y la de un futbolista que decidió que no se movería de allí hasta conseguir el ascenso a la Premier”. Su cuerpo tatuado esconde la hoja de ruta de ese camino que cumple diez años fuera de España.

“Un camino que siempre he disfrutado. Desde que me mudé solo, cuando me fui cedido a 5ª división, cuando no conseguimos subir a Premier, cuando logramos salir de la Championship... Todas las vivencias te enseñan y te hacen mejor persona y jugador. Me quedo con lo bueno y aprendo de lo malo, siempre hay que sacar una lectura constructiva. El trabajo siempre paga y esto que me está pasando es un bonito ejemplo de ello”.

Entrevista a David Raya.

Hoy David ha conseguido que aquel niño del Cornellà llegue a una Selección que se medirá a Albania este sábado en su casa, que aquel adolescente tenga una carrera futbolística y que aquel portero ascendiese a la Premier. Por eso ahora está focalizado en el siguiente objetivo: “No vengo a la Selección de paso. Quiero ganarme mi plaza y demostrar que tengo nivel para estar aquí. Por eso entreno al máximo”.

Raya es portero “porque alguien debía parar los disparos de mi hermano, que era delantero. Aunque luego, los fines de semana, cuando jugábamos al fútbol sala, era jugador de campo. Desde los 6 a los 15 años siempre he jugado fuera de la portería y eso luego lo trabajaba en los entrenos. Eso explica mi juego de pies, me siento cómodo”. Klopp advirtió después de un partido del Liverpool contra el Brentford que “su portero (por Raya) podía jugar con el 10” y Luis Enrique ha elogiado su juego de pies, lo que permite generar superioridad en la salida de balón. 

Afirma que tiene “sangre fría, aunque más que eso, diría que tengo confianza en mí mismo. Soy consciente de que errores hay siempre y que toca lidiar con ellos. Vas a dar un mal pase y lo normal es que te cueste un gol. Pero lo primordial es tener confianza en ti mismo. La cabeza es una de las cosas más importantes del fútbol. La presión existe, pero es la que te pones tú. Yo suelo estar tranquilo, aunque sé que, como portero, nuestra posición en crítica porque un fallo puede ser letal”.

Dice haber aprendido “de cada vestuario en el que he estado, de todos los técnicos y todos los entrenadores de portero. Me gusta observar diferentes formas de jugar al fútbol”, y no esconde que su ídolo era “Iker Casillas, por lo que logró con la Selección y el Real Madrid. Y por cómo lo logró”. Raya añade con retranca, “allí me conocen más que aquí porque vosotros no seguís la Championship”. Para luego concluir con rotundidad: “La Premier es la mejor liga del mundo, la más atractiva para un jugador”.

"Será un momento especial"

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Este sábado, este catalán de 26 años y familia andaluza se convertirá en el improvisado anfitrión de la Selección en su regreso a Catalunya 18 años después tras la lesión inoportuna del 'perico' Raúl de Tomás. 'El muro de Cornellà', como le rebautizamos ante su carcajada mientras el fotógrafo le hace retrata delante de una pared, está “deseando que llegue el sábado. Será un momento especial. Hace 18 años que España no juega en Catalunya y seguro que Cornellà se llenará de aficionados para ayudarnos. Mi familia y mis amigos estarán”.

Y si Luis Enrique lo estima oportuno, debutará cumpliendo su sueño, pero, sobre todo, el de su abuelo: “Me ha dicho que ya se puede morir tranquilo. Y me ha emocionado porque él me llevaba a los entrenamientos cuando mis padres no podían de crío. Se lo merece”. Se despide con un apretón de manos de esos que te da alguien que tiene las cosas claras.