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Los futbolistas buscan apoyos para cambiar el marco legal de la profesión 37 años después

AFE está manteniendo reuniones con los ministerios de Trabajo y Cultura y con grupos parlamentarios para actualizar el Real Decreto de 1985 que regula la relación laboral de los deportistas profesionales

Los futbolistas buscan apoyos para cambiar el marco legal de la profesión 37 años después
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Sergio R. Viñas

En el año 1985, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que por aquel entonces encabezaba Joaquín Almunia impulsó un texto capital para el deporte español. El Real Decreto 1006/1985 de 26 de junio puso fin a un vacío legal vigente desde la aprobación en 1980 del primer Estatuto de los Trabajadores de la Democracia, que necesitaba un desarrollo sectorial dada la especificidad del trabajo de los deportistas.

Ese texto fue en su momento un gran hito que templó los caldeados ánimos de los futbolistas, que desde 1979 habían impulsado tres huelgas para defender sus derechos laborales. Entre otras cosas, extinguió definitivamente el derecho de retención, que en la práctica permitía a los clubes extender unilateralmente la relación laboral con sus jugadores de manera indefinida.

El Real Decreto actual lleva en vigor cerca de 40 años y está completamente desfasado

"El problema que tenemos ahora es que ese Real Decreto lleva en vigor cerca de 40 años y está completamente desfasado", señala María José López, codirectora del gabinete jurídico de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). Por ese motivo, desde el principal sindicato del fútbol español están manteniendo reuniones con diversos agentes políticos para llevar a cabo una modificación de este texto legal.

AFE se ha reunido ya con los grupos parlamentarios de PSOE, PP y Unidas Podemos y en las próximas semanas prevé hacer con el resto de fuerzas representadas en el Congreso. La comunicación también es fluida con los dos ministerios implicados, el de Trabajo y Seguridad Social que lidera Yolanda Díaz y el de Cultura y Deporte, con Miquel Iceta al frente. Todos ellos se han mostrado receptivos a posibles modificaciones.

Hombres futbolistas

El texto de 1985 se redactó pensando casi de forma única en los futbolistas. En los hombres futbolistas, mejor escrito. Por aquella época, el profesionalismo deportivo en España se ceñía prácticamente a ellos, una realidad que ha sufrido un cambio radical, tanto en cuestión de género como de variedad en las disciplinas deportivas.

"Hay muchas cuestiones relativas a las mujeres que son muy importantes ahora y que el Real Decreto no trata: igualdad, género, maternidad, conciliación… Está en el Estatuto de los Trabajadores, sí, pero el contrato de una deportista termina en seis o siete meses y el de la mayoría de trabajadores no. Y es algo que se debe abordar", señala López.

Las carencias del actual marco normativo tienen también que ver con aquellos deportistas que desarrollan su profesión en calidad de autónomos, como pueden ser los tenistas o golfistas, cuyas particularidades no vienen recogidas en el Real Decreto. La necesidad de un cambio normativo, en todo caso, no mira a las grandes estrellas del deporte, sino a aquellos que lo practican con sueldos modestos, en muchos casos de manera solo parcial.

"Lo primero sobre lo que hay que trabajar es la definición de deportista profesional, cuándo se considera que un jugador debe ser contratado", advierte López. El texto actual excluye de esa consideración a quienes solo perciben gastos de compensación por su actividad (no dados de alta en la Seguridad Social), una vía que, en la práctica, abre la puerta a contratos encubiertos y a parcialidades arbitrarias en muchas disciplinas y categorías no profesionalizadas. Lo que se conoce como amateurismo marrón.

Parcialidad

La parcialidad es en este sentido un punto clave, dado que el texto en vigor recoge que "no se computarán a efectos de duración máxima de la jornada los tiempos de concentración previos a la celebración de competiciones o actuaciones deportivas, ni los empleados en los desplazamientos hasta el lugar de la celebración de las mismas, sin perjuicio de que a través de la negociación colectiva se regule el tratamiento y duración máxima de tales tiempos".

Otro de los aspectos que AFE pretende modificar es la de la extensión máxima de los periodos de prueba, limitándola a 15 días. Actualmente está fijada en tres meses, cuando en muchas ocasiones los contratos que se suscriben tienen una duración de seis o siete. También pretende el sindicato consolidar una indemnización mínima por finalización de contrato de 12 días por año trabajado.

El deportista lleva años olvidado de la mano de Dios a nivel de normativa en España

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"El deportista lleva años olvidado de la mano de Dios a nivel de normativa en España y tenemos que ir cambiando esa situación", añade la abogada de AFE, en un contexto en el que, tras muchos años, las fuerzas políticas parecen decididas a varias las regulaciones deportivas, modificando la Ley del Deporte (trámite que debería completarse a lo largo de este año) y prometiendo un desarrollo posterior del Estatuto del Deportista.

La protección de la libertad de expresión de los deportistas es otro de los puntos que el sindicato considera clave, al entender que queda "muy limitada" y prácticamente al albur de las decisiones que tomen los directivos de los clubes al respecto.