Entrevista

Laia Sanz: "He pasado Nochebuena sin mi familia para no poner en riesgo el Dakar"

La piloto catalana se estrena este año a los mandos de un coche tras ser la mejor mujer en motos los últimos 11 años

Laia Sanz.

Laia Sanz.

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Sergio R.Viñas

Durante los 11 últimos años, el nombre de Laia Sanz (Corbera de Llobregat, Barcelona, 1985) ha aparecido cada mes de enero en todos los medios de comunicación. La noticia era siempre la misma: había sido la mejor mujer de cuantas participaban en motos en el Rally Dakar. Esta vez, sin embargo, la noticia no se repetirá. Tras más de una década sobre dos ruedas, la piloto catalana ha decidido dar el salto a los coches con un Mini All4 Racing del Primax X-raid Team. Una decisión muy meditada y que responde a diversos factores, sobre los que se explaya en esta entrevista con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. En ella, también habla de sus miedos en estos días previos que, como ocurre con el resto de la población, están vinculados al Covid-19.

P. ¿Qué es lo primero que se le pasa por la cabeza si le pregunto por su primer Dakar, en 2011?

R. Me viene a la mente lo mucho que me costó encontrar el presupuesto para poder ahí y luego me recuerdo a mí misma ahí, como una novata. Me emocioné mucho en la salida en Buenos Aires, con muchísima gente, y luego los 10 kilómetros finales me los pasé llorando. Fue muy chulo, tanto a nivel deportivo como personal, y estos días revivo un poco aquellas sensaciones, por las ganas y la ilusión que tengo de empezar.

P. ¿La situación sanitaria le está condicionando?

R. Sí, la verdad es que sí. Me ha tocado viajar bastante últimamente, he estado hace poco en Inglaterra y la verdad es que allí pasan bastante de todo con el tema del Covid. Nadie usa mascarilla y yo hubo un punto en el que estaba desesperada, lo he pasado mal. Estos últimos días estoy casi confinada, no salgo para nada, para minimizar el riesgo antes de irme .

P. ¿Ni cena de Nochebuena? [La entrevista se realizó hace unos días]

R. Solo con mi novio, que vivimos juntos. Él también está siendo muy prudente todos estos días para evitar cualquier riesgo, pero ni siquiera voy a cenar con mis padres. Mi madre me va a dar la cena de Nochebuena en un tupper y el día de Navidad nos vamos a ver para darnos los regalos en un lugar al aire libre y con mascarilla. Nada más. Es lo que toca ahora mismo, quiero asegurarme de que voy al Dakar. A la vuelta, cuando todo se calme un poco, ya haremos una buena celebración familiar.

P. ¿Terminar el Dakar sería un motivo para esa celebración?

R. Sí, aunque una vez que te pones el casco... Todos queremos acelerar para dar un poco más y miramos la clasificación al final del día, pero este primer año no puedo pretender alcanzar ningún resultado. Soy nueva, empiezo de cero en cierta medida, y tengo que aprender. Aunque haya conseguido buenas cosas en moto, no sirve de mucho. La experiencia puede ayudar, pero tengo que arrancar con humildad.

P. ¿Se fijaba mucho estos años en ser la mujer mejor clasificada?

R. El primer año sí, muchísimo, porque la referencia era la chica que estaba corriendo y tuvimos un buen pique para ganar la categoría femenina. Pero luego empecé a mirar la clasificación general y me enfoqué en ir mejorando cada año, ese era el verdadero objetivo. Después de dos o tres años ya solo miraba la general.

P. ¿Hay machismo en Dakar?

R. Sí, hay mucho, como en todos los ámbitos de la vida y quizá en el motor un poco más. Las mujeres hace poco que estamos en este mundo, hasta hace dos o tres años no ha habido un verdadero 'boom', y he tenido que aguantar muchas cosas. Pero también hay veces en que hay pilotos que tratan de aprovecharse del hecho de ser mujeres.

P. ¿A qué se refiere?

R. A que hay algunas que aprovechan que son mujeres para tratar de estar en un sitio sin tener las capacidades suficientes para estarlo. A mí, que siempre me he tomado el Dakar muy en serio y me lo he trabajado muchísimo, al igual que otras muchas compañeras, me molesta mucho ese ruido que intentar hacer unas pocas.

P. Usted es una mujer y el Dakar se corre en Arabia Saudí. ¿Se siente libre cuando va a ese país?

R. Leemos muchas cosas, sabemos lo que ocurre ahí, pero mi experiencia personal es que cuando voy ahí estoy a gusto. Claro que eso no quiere decir nada del país en sí, porque apenas lo conocemos: llegas, vas del aeropuerto al hotel y luego te metes en la burbuja del Dakar, donde la vida es igual que aquí. Apenas interactuamos con la gente de ahí, no te das cuenta de en qué país estás realmente, solo de que estás en medio de un desierto.

P. Hasta ahora ha acabado los 11 Dakar que ha empezado. ¿Cuánto hay de suerte y cuánto de talento en ese hito?

R. Suelo decir que no he tenido mala suerte, es así, porque en el Dakar es muy fácil quedarte fuera, pero tampoco creo que solo sea una cuestión de suerte. Yo nunca he apretado más de lo que podía o debía, me conozco bien, también mis límites, y no los he sobrepasado. Creo que eso es hacer las cosas bien hechas, bien pensadas y con cabeza. Aunque la suerte esté ahí: una vez me caí fuerte, una de esas en la que es fácil que se te lleven en helicóptero, pero no tuve ninguna lesión grave y pude continuar.

P. Los registros de muertes en carrera evidencian que en moto se corren muchos más riesgos que en coche. ¿Ha influido eso en su decisión de pasarse a los coches?

R. Totalmente. Es uno de los factores que me han ayudado a tomar la decisión. El primer año en Arabia, en 2020, la muerte de Paulo [Gonçalves, piloto que disputó 13 ediciones] me marcó bastante. Es una decisión que quizá no habría tomado si el Dakar hubiese seguido en Sudamérica, porque allí el estilo de rally era menos peligroso, con etapas más cortas y técnicas, pero en Arabia, y no quiero decir que sea peor el Dakar ahora, es más peligroso para ir en moto. También influye que ya llevaba 11 años y sentía que había hecho todo lo que tenía que hacer en moto, buscaba retos nuevos. Era hora de cambiar.

P. ¿Ha variado mucho su rutina de entrenamientos?

R. En realidad no mucho, porque también he estado compitiendo en moto. Los cuatro últimos meses sí, porque no he parado de competir. En ese sentido, es un Dakar muy raro para mí, porque otros años en las semanas previas estaba entrenando a tope tanto en la moto como en el aspecto físico. Con tanta competición, no he tenido una rutina como tal estos meses finales del año, me he dedicado a entrenar físico con cuidado y a cargar pilas, porque cuando has competido tanto, necesitas descansar la cabeza y el cuerpo también.

P. ¿Llevaba muchos años pensando en el cambio?

R. Los coches me gustan desde siempre, en realidad lo he tenido en la mente desde antes de mi primer Dakar, pero los dos últimos años es cuando lo empecé a ver como algo más real y cercano. No es fácil encontrar un coche de garantías y el objetivo era ese: encontrar un coche que no dé problemas para aprender. Y estoy contenta, la durabilidad del coche está más que comprobada y es competitivo, aunque no sea para estar delante. Estoy contenta con el coche, el equipo y todo.

P. ¿La adaptación ha sido fácil?

R. En el Andalucía Rally fue muy bien y de hecho fue entonces [en mayo] cuando empecé a pensar más decididamente en hacer el Dakar en coche, con este coche en concreto. Ahora vengo de correr hace poco el Rally Hail, en Arabia, y fue muy bien [acabó octava]. Además, corría por primera vez con el copiloto que voy a tener en el Dakar, Maurizio Gerini. Fue muy importante hacerla para no empezar el Dakar en frío y fue un buen rodaje, probamos cosas del coche… El ‘copi’ también es nuevo en estas lides, viene como yo de las motos, y vamos a aprender mucho juntos.

P. No es habitual presentarse en el Dakar con tan poca experiencia como equipo.

R. No, no lo es, pero es que no era fácil encontrar un buen copiloto y menos ahora, cuando la navegación es cada vez más importante en el Dakar. Pensé que alguien con cabeza y que navegara bien en moto, como Maurizio, lo iba a hacer bien y además es una persona con la que me entiendo y me llevo bien, que es importante para compartir coche durante 15 días.

P. ¿Cómo de importante ha sido Carlos Sainz para usted este año?

R. Ha sido muy clave para que me animara. Seguramente sin él habría pensado más en hacer una transición con un ‘side by side’ en lugar de pasarme a coches directamente. Me ha ayudado, me ha dado buenos consejos, hemos corrido juntos en Extreme E, me ayudó para que pudiera correr en Andalucía...

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P. ¿Firma terminar el Dakar y que lo gane Sainz?

R. ¡Exacto! ¡Sería fantástico!

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