ATLETISMO

Ana Peleteiro se consagra con el bronce en un triple salto histórico en Tokio

  • La gallega logra un salto de récord de España en el concurso en que Yulimar Rojas marca el récord del mundo

  • "Llevo toda la vida soñando con esto; tendré que esperar unos días para digerirlo", señala la atleta

Peleteiro tras ganar el bronce.

Peleteiro tras ganar el bronce. / INA FASSBENDER/AFP

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Gerardo Prieto

"Mi vida es el salto", suele repetir Iván Pedroso, el técnico de Yulimar Rojas y Ana Peleteiro. Este domingo pudo disfrutar de una jornada con la que sueña cualquier entrenador. Rojas ganaba el oro, superaba el récord olímpico en el primer salto y rompía el tope mundial (15, 67 metros) en el último, mientras Ana Peleteiro sumaba la séptima medalla para España en estos Juegos, un disputado bronce por el que tuvo que mejorar su propio récord nacional en dos ocasiones para conseguirlo, con 14,77 metros en el segundo salto y 14,87 en el tercero. "Llevo toda la vida soñando con esto", afirmó la gallega, sin poder contener las lágrimas tras una final muy disputada, excepto para la venezolana.

El dominio de Rojas resultó apabullante desde el primer intento. La venezolana saltó tres veces por encima de los 15 metros. La portuguesa Patricia Mamona, segunda, fue la única rival en superar este muro, una vez y por tan solo un centímetro, lo que le dio la plata. Peleteiro se colocó tercera en su segundo intento con 14,77, el primer récord de la noche para ella. En la cuarta ronda de saltos, la jamaicana Shanieka Ricketts se puso por delante con 14,84. La gallega comenzó entonces a resoplar y sacó todo su genio competitivo. Con tres centímetros más que la jamaicana en el quinto salto, volvía otra vez a colocarse en el podio.

La apoteosis

"Mételo", le grita Peleteiro a Yulimar en el vacío del estadio, entre lágrimas al saberse ya bronce, cuando la venezolana pisa tabla en el último intento, en el zarpazo de voy a por todas, ya tengo el oro en el bolsillo. Y va la caraqueña y lo mete. Luego vino la apoteosis: Yulimar Rojas, por fin nueva plusmarquista universal, y Ana Peleteiro bronce y dos récords de España en 20 minutos, en el abrazo con su técnico Iván Pedroso, formando el triángulo mágico del triple salto, con residencia en Guadalajara. Española y venezolana dieron finalmente una vuelta de honor a la pista , tan cómplices y emocionadas que el estadio pareció por una vez lleno.

Peleteiro dijo que iba a salir a pista con garra, cuchillos y tenedores para conseguir la medalla y cumplió. La gallega demostró una vez más su calidade desde que en 2012 lograra ser campeona del mundo junior en Barcelona. Este domingo fue el dia de Galicia para el atletismo español. Media hora antes, otro gallego de A Coruña, Adrián Ben, lograba pasaba a la final de 800 corriendo de menos a más, tal y como hizo hace dos años en el Mundial de Doha, en el que acabó en sexta posición en la final.

Estrella de la jornada

Yulimar Rojas fue sin duda la estrella de la jornada, superando incluso la expectación creada en torno a la final de hombres de 100 metros. Rojas llevaba persiguiendo el tope mundial de Inesa Kravets (15.50 metros) desde que se mudó a España para trabajar con Pedroso. Como la atleta ucraniana, la flamante campeona olímpica ha buscado y mutado deportivamente para ser para mejor. La ucraniana logró la medalla de plata en el salto de longitud en los Juegos de Barcelona-92, pero a continuación pasó a practicar el triple salto, con evidente acierto tras lograr un récord mundial en 1995 y el oro olímpico en Atlanta-96.

Atleta polideportiva

Rojas empezó jugando al voleibol a los 15 años, antes de probar con el atletismo, no sin dificultades. La pubertad de la venezolana parece sacada de un relato de García Márquez en el que no para de llover. Cuando vivía en el ranchito cerca de Puerto La Cruz, llovía tanto y las goteras eran tan grandes que se refugiaba en el polideportivo a secarse y a jugar a lo que saliera.

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Le gustaba el volei, pero por el polideportivo solo pasaba el míster que sabía de atletismo y éste resolvió probarla en los saltaderos. Ya destacaba cuando contactó a través de Facebook con Iván Pedroso. El técnico cubano ya se había fijado en la patilarga saltadora nacida en Caracas, y dos meses después, la atleta que empezó jugando al voleibol, luego saltando altura y más tarde longitud, creyó haber encontrado por fin su lugar para perseguir el sueño de ser la mejor en el salto de tres apoyos.

En 2015 se mudó a Guadalajara para entrenar con su nuevo técnico, tres años antes que Peleteiro. En 2016 sacó la plata en los Juegos de Río y en 2019 el récord en pista cubierta, 15,43 metros. "El atletismo puede que sea un deporte individual, pero detrás de cada atleta hay un equipo ayudando a conseguir el éxito. Mi entrenador es mi inspiración", afirmó la pupila más destacada del ex saltador de longitud, campeón olímpico en Sídney-2000.