Duelo en las alturas

Doncic, el fenómeno que maravilla y amenaza a España

El genial jugador de Eslovenia se cruza con la selección de Scariolo con el primer puesto del grupo en juego y un cruce más fácil en cuartos

Donci conduce el balón en el partido que disputó frente a Japón

Donci conduce el balón en el partido que disputó frente a Japón / Kiyoshi Ota / Efe

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Luis Mendiola
Luis Mendiola

Periodista

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Han bastado un par de partidos para que Luka Doncic revolucione el escenario olímpico de la misma forma que hizo a su llegada a la NBA. Su exhibición frente a Argentina en su debut en unos Juegos (48 puntos, la segunda mejor marca anotadora de la historia) y también frente a Japón (25 puntos y 33 de valoración) han dado un vuelco a las opciones de Eslovenia en las casas de apuestas. Si antes de que se iniciara el torneo, España aparecía solo por detrás de Estados Unidos, ahora es el equipo de Doncic el que cotiza al alza y ha desplazado a la selección.

Frente a ese fenómeno que maravilla y asusta a partes iguales se verá este domingo las caras el equipo de Sergio Scariolo en un encuentro cargado de trascendencia (10.20 horas), aunque las dos selecciones tengan ya segura la plaza para los cuartos de final. En juego estará la primera del grupo y escapar a una eliminatoria que, con el nuevo sistema de competición, complicaría el futuro. La derrota frente a Eslovenia, dejaría un 50% de posibilidades de cruzarse con Estados Unidos, el gran favorito y un 25% frente a Francia o Australia. En cambio, el triunfo situaría como posibles rivales a Italia o Alemania.

"Lo que más me impacta no son tanto los números de Doncic, sino la sensación de que parecen imbatibles con él. Luka no ha perdido un partido con la selección. Es un ganador que arrastra a un equipo bueno. Será interesante", reflexiona Scariolo, el técnico español sobre el impacto del genio de Ljiubliana en el juego.

Intocable desde el Eurobasket

Desde su irrupción arrolladora en el Eurobasket del 2017, donde España cayó de forma sorprendente con rotundidad ante Eslovenia en semifinales (72-92), Doncic ha llevado a su país a un título europeo, a ganar la clasificación para Tokio frente a Lituania en su pista, y a confirmarse como un indiscutible aspirante a medalla en estos Juegos.

Cuando aterrizó en la liga estadounidense hace tres años, existía la conciencia de que era un talento natural, llamado a ser una estrella. Pero esa es una pantalla pasada. Doncic se ha postulado en las dos últimas temporadas por el título de MVP y ya han empezado a surgir las comparaciones con las grandes leyendas. “A sus 22 años, ya es mucho mejor de lo que yo fui nunca”, asegura Dirk Nowitzki, que ha tutelado su aterrizaje en los Mavericks.

El selección ador argentino Sergio Hernández tampoco escatimó elogios después de la exhibición que ofreció frente a su equipo: “Ya lo dije hace dos años y lo repito. Ahora para mí es el mejor jugador del mundo, incluida la NBA”.

Pulso con Ricky

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El aura del fenómeno esloveno no ha parado de crecer, hasta el punto de que muchos ven en él al jugador más determinante del baloncesto actual y el hecho de que esté aún en la memoria la dolorosa derrota del Europeo del 2017 (Dragic, el jugador de Miami era la estrella de aquella selección, aunque Doncic acabó con 11 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias) y de que tenga que enfrentarse a algunos de sus excompañeros solo hace que añadir más morbo al último encuentro de esta primera fase.

“Está siendo el jugador más determinante del torneo y tenemos un gran trabajo por delante para frenarlo a él y a toda Eslovenia, que no será fácil. Pero una selección no es solo un jugador, aunque es verdad que tiene una influencia en el juego muy alta”, valora Ricky Rubio, uno de los jugadores de la selección que también está a un nivel descomunal (23 puntos y 6,5 asistencias de media frente a los 36,5 puntos 6y 6 asistencias de Doncic) y con el que seguramente se emparejará, aunque nadie descarta que ese trabajo recaiga en un especialista defensivo como Claver o incluso Abalde por sus condiciones físicas.