Los Juegos de Tokio

Ana Peleteiro se mete en la final de triple salto con la segunda mejor marca

La atleta gallega se clasifica con un salto de 14,62, solo por detrás de la favorita Yulimar Rojas

Peleteiro, en el salto de calificación de Tokio

Peleteiro, en el salto de calificación de Tokio / Juan Ignacio Roncoroni / Efe

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Gerardo Prieto

Ana Peleteiro, una de las grandes esperanzas con las que acude el atletismo español a Tokio, se metió en la final del triple salto con la segunda mejor marca de las participantes, 14,62, a 15 centímetros de la venezolana Yulimar Rojas, la gran favorita al oro olímpico y con la que convive a diario en el grupo de saltadores que entrenan en Guadalajara a la órdenes del gran campeón Iván Pedroso.

La clasificación de Peleteiro llegó en su segundo salto, y la atleta gallega, de 25 años, dejó la sensación de que ha llegado a Tokio en un excelente estado de forma y con máxima ambición. «Estoy muy contenta, las sensaciones son buenas, es lo que quería sentir. La final será otra historia. Ahora hay que estar centrada, porque viene lo mejor. Voy con garras, dientes, cuchillos y tenedores», aseguró Peleteiro, que se quedó a diez centímetros de su récord de España en la clasificación.

 Solo seis saltadoras alcanzaron los 14,40 que se pedía para pasar a la final. La colombiana Caterine Ibargüen (14,37) fue de las que entraron por puesto.

El primer oro

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La primera jornada en el estadio de sirvió para disipar la duda de quién sucedería al imbatible británico Mo Farah, campeón olímpico de Londres y Río en la prueba más larga en pista y célebre por su incontestable final. Un nombre sonaba por encima de todos, el del ugandés Joshua Cheptegei, plusmarquista mundial de 5.000 y 10.000. Su rendimiento era un misterio tras una temporada discreta, superado entre otros por el español Mo Katir en la reunión de Florencia, cuando este consiguió la plusmarca española en 5.000.

La final de 10.000 resultó ser una encerrona para el ugandés, que sacrificó a su compañero Kissa lanzando la carrera. La estrategia no surgió efecto y el escurridizo Selemon Barega se llevó el oro en la última vuelta, a lo Mo Farah. Ni Cheptegei ni Kiplimo pudieron hacer nada pese a su desesperado esprint final por dar caza al etíope, un corredor de 3.32 en 1.500.