EL PROTAGONISTA

La primavera de Griezmann

  • El delantero francés vive su momento más dulce en el Barça con cuatro goles en los últimos cuatro partidos y una mayor incidencia en el juego

  • Su naturaleza optimista le ha ayudado a sobrellevar los momentos más difíciles en Barcelona, rodeado de un entorno reducido y su familia

Griezmann celebra el segundo tras aprovechar un fallo defensivo. 

Griezmann celebra el segundo tras aprovechar un fallo defensivo.  / Afp

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Albert Guasch
Albert Guasch

Periodista

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Cuatro goles en los últimos cuatro partidos, una presencia más activa en el desarrollo del juego y el empeño defensivo de siempre han elevado la cotización de Antoine Griezmann en la estima profesional del barcelonismo. Ya no es visto como el eslabón débil o la estrella inadaptada desde que Ernesto Valverde y Josep Maria Bartomeu se volcaran tozudamente en su fichaje. 

En su segunda temporada, en particular en este tramo definitivo, el francés ha aportado lo que se le exigía a la vista del precio, la ficha y el aura con la que llegó. Griezmann vive una etapa primaveral en el Barça. Ante el Atlético, su exequipo, tiene la oportunidad de consolidar el toque dulce actual en el escaparate de un partido crucial para la Liga. 

Dos desafíos individuales le aguardan y por los que va a ser medido: uno, marcar de una vez a los colchoneros (no lo ha hecho nunca ni con la Real Sociedad ni el Barça); dos, sobresalir en la comparación irresistible con Luis Suárez. Ambos llevan esta temporada 19 goles entre todas las competiciones. El duelo no puede llegar más parejo.

Naturaleza optimista

Griezmann, que ha cumplido recientemente los 30 años, ha emergido de la nubosidad de las críticas exarcebadas con el impulso de un fútbol más soleado. No solo son los goles, cara visible de todo, sino la intervención más cotidiana en la circulación de balón y el pase importante. Ha recuperado la titularidad extraviada (en el clásico, por ejemplo) y cada vez pasa menos de incógnito por los partidos.

Su naturaleza optimista le ha ayudado a sobreponerse a los momentos complejos. Buscó contrarrestar la corriente negativa con una entrevista a Jorge Valdano, que se leyó como una petición de paz y comprensión. Ese día de alguna manera se humanizó, desconocido como era y es aún para el barcelonismo, y corroboró a su entorno directo, que sostiene que Antoine tiende a ver la vida con mentalidad positiva. Muy útil en el fútbol y en un club tan ciclotímico como el Barça. «Tiene una gran capacidad para neutralizar la negatividad», explica alguien que le conoce bien.

Entorno reducido

Padre recientemente por tercera vez, de una niña (sus tres hijos han nacido el mismo día en diferentes años, un 8 de abril, coincidencia asombrosa), Griezmann vive de forma feliz y muy privada en una casa en la falda del Tibidabo. Su entorno se limita a un cocinero que se trajo de Madrid, un fisioterapeuta francés que le ayuda en la recuperación de los esfuerzos y un responsable de comunicación. De sobras es conocida su afición por la NBA, la NFL y la cultura norteamericana. También por los caballos de carreras.

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Las celebraciones de algunos de sus goles han sido imitaciones de jugadores de fútbol americano, aunque en ocasiones pregunta a sus hijos qué gesto o movimiento querrían ver en caso de perforar la portería. Se le ha contabilizado esta temporada un 40% de acierto en sus remates.

La chispa recuperada se percibe en su relación sobre el césped con Leo Messi, más fluida y compenetrada, de la misma forma que fuera tiende a relacionarse con los futbolistas franceses, a los que ya conocía antes de incorporarse al Barça. De hecho, todo le fluye ahora a Antoine. Se confía que dure.