SE JUBILA EL GURÚ DEL MUNDIAL

Aman Barfull, el genio que cambió los rallys

  • 'Amankkunen', como le conocen sus amigos de las cuatro ruedas, fue rescatado de una central nuclear por Carmelo Ezpeleta, que lo convirtió en el genio del 'motorsport'

  • El RACC es, gracias a las ideas de Barfull, el club más prestigioso del planeta a nivel deportivo y quien más reconocimientos ha recibido a nivel internacional

  • Tanto el Circuit como el RallyRACC ha sido una fuente de inspiración para el mundo del motor, gracias a las grandes innovaciones que implantaba Barfull

Aman Barfull, a la derecha, conversa con el francés Jean Todt, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Aman Barfull, a la derecha, conversa con el francés Jean Todt, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

3
Se lee en minutos
Emilio Pérez de Rozas
Emilio Pérez de Rozas

Periodista

ver +

Por poco que les interese el mundo del motor, lo que ahora los modernos llaman ‘motorsport’, quisiera decirles que acaba de jubilarse una de las 20 personas que más ha hecho por todas las especialidades (F-1, MotoGP y rallys, entre otras), campeonatos del mundo, circuitos y federaciones, incluida la Internacional, que ha habido en las últimas tres décadas. "A Aman, que lo sepáis", nos dijo el otro día Josep Mateu, presidente del prestigioso RACC, "no se le puede decir nunca que 'no', siempre te gana. Aman no dirige, manda sin ofender. A Aman, su ejercito, esas 3.000 personas que le ayudan a organizar el Rally de Catalunya, le tienen devoción, se lo creen y punto".

Aman Barfull (Viladrau, Osona, 25 de abril de 1954), ‘Amankkunen’ para los amigos, en honor del cuatro veces campeón del mundo de rallys, el finlandés Juha Kankkunen, fue descubierto, convencido, apadriano y promocionado por otro de los gurús de esta especialidad, el también catalán, Carmelo Ezpeleta. Y Barfull, de la mano primero del desaparecido Sebastià Salvadó, mítico presidente del RACC, y, ahora, protegido por Mateu, presidente del popular y eficaz club automovilístico, ha colocado a Catalunya como un auténtico referente en el ‘motorsport’, no en vano es el único club capaz de organizar, cada año, hasta cinco campeonatos del mundo: F-1, MotoGP, Rallys (WRC), RX y Superbikes.

Las medallas, para otros

Barfull se va como llegó, de puntillas. Barfull jamás ha querido medallas, nunca. Y eso que, desde que le dijo tres veces que “no” y una que “sí” a Ezpeleta cuando el jefe de MotoGP le hizo una oferta cuando trabajaba en la central nuclear de Vandellós II, no ha dejado de convertir en oro todo lo que tocó. Barfull, por cuyo trabajo el RACC es considerado uno de los mejores clubs del mundo, siempre ha preferido que los trofeos los recogiesen otros, sus jefes, sus valedores, “quienes me han ayudado a conseguir lo que hemos conseguido para Catalunya: ser pioneros en casi todo”.

Barfull se va, bueno, se aparta, porque jamás dejará solo a su valiosísima mano derecha, Jordi Barrabés, accedió a ayudar a Ezpeleta en 1990, con dos objetivos que ambos han superado con matrícula de honor: convertir el Circuit de Catalunya en una instalación modélica y hacer del Rally Catalunya-España, el mejor evento del Mundial de su especialidad. Barfull (y el RACC, sí, sí, todo el RACC) ha logrado, en lo que hace referencia al rally, algo insólito, único y que figura en los anales del ‘motorsport’: ser el rally que todo lo inventa, que todo lo innova, que todo lo experimenta y prueba, como acotar zonas de público (1995-1996) y cambiar la idea del espectáculo.

Aman Barfull, a la izquierda, charla con Carlos Sainz, cuando ambos empezaban en el Mundial de rallys.

/ EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Barfull, que ha sido de todo y, muy especialmente, presidente de la FIA Rally Commision y mano derecha para esos temas del presidente internacional de turno, ama los coches de rallys de antes “porque, ahora, todos son iguales y son como trenes, que van por raíles, cuando aquellos bailaban al llegar a la curva, se balanceaban como danzarinas y ofrecían una imagen de agresividad, sí, cierto, peligrosa, pero preciosa”. Ni que decir tiene que Barfull quiere “los coches de antes…con la seguridad de ahora”.

Cosas de 'Amankkunen'

Noticias relacionadas

‘Amankkunen’ nunca olvidará el día que conoció a Carlos Sainz (padre). Tenía 22 años y lo fichó Opel. Barfull era ‘ouvreur’, es decir, ‘abridor’, el piloto, el experto, que revisaba las notas del piloto oficial antes de que éste pasase por el tramo y le anotaba las humedades, placas de hielo y demás obstáculos. “Pero ¿qué es eso de ‘ouvreur’?”, le preguntó el ‘Matador’ a Barfull. “Yo te ayudo, yo te ayudo”, le dijo Barfull. Y Sainz brilló en un tramo de aquel Catalunya gracias a las anotaciones “¡ojo! humedades” de Barfull. Cuando acabó el tramo, Sainz le agradeció a ‘Josito’ (José López Orozco), su copiloto, haberle descubierto las humedades. “No me des las gracias a mí, ha sido cosa de Aman”.

Eso, cosas de ‘Amankkunen’. Todas buenas.