un registro histórico

El día en que Messi alcanzó a Pelé

El delantero argentino consigue su gol 643 con la camiseta azulgrana, la marca que logró ‘O Rei’ como jugador del Santos, pero apenas lo celebra

 Messi anota de cabeza e iguala el récord de goles de Pele con un mismo equipo durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Valencia

Messi anota de cabeza e iguala el récord de goles de Pele con un mismo equipo durante el partido de liga entre el FC Barcelona y el Valencia / Jordi Cotrina

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Con el tiempo se hablará del día en que Messi igualó a Pelé. O del día en que lo superó, lo que debería suceder más pronto que tarde, por mucho que los registros del ‘crack’ argentino esta temporada estén lejos de las cifras a las que estamos acostumbrados, y su media haya caído de forma alarmante en los últimos tiempos (0,53 goles de media frente a los 0,73 goles del curso pasado o el 1,02 goles de hace dos). Llegará el momento en que se actualizarán registros, se compararán trayectorias, se abrirá de nuevo el debate sobre qué posición ocupa la estrella azulgrana en el Olimpo de los futbolistas en relación con ‘O Rei’. Pero este no parece el mejor momento. No después de que el Barça dejara escapar otros dos puntos del Camp Nou en la visita del Valencia (2-2) y siga inmerso en una profunda depresión futbolística, en cuanto a determinación, juego y generación de oportunidades.

No hay forma de que el Barça encadene una racha positiva, de que sea capaz de generar esperanza. De que transmita consistencia. De que, al menos, sea regular. La de este sábado, era una buena oportunidad para reengancharse a la Liga, una puerta abierta para encadenar tres resultados positivos después de las victorias frente a la Real Sociedad y el Levante. Una forma de sacar la cabeza en la parte alta de la tabla y de acariciar la zona Champions, el escenario que debería considerar su hogar. Pero los signos vitales del proyecto de Koeman no invitan al optimismo por ahora, metidos ya como estamos en el mes de diciembre. Griezmann y Coutinho acumulan jornadas y siguen sin aparecer en la versión que se les espera. La decepción aumenta cuando la vista se dirige hacia la grada, desde donde siguen los partidos los lesionados Piqué, Ansu Fati y Dembélé.  Y los brotes verdes, a nivel individual, son mínimos: Araujo, Pedri o Dest.

Ese bajón anímico colectivo, con toda seguridad, está íntimamente relacionado al de Messi, a quien no se ve disfrutar del fútbol como solía, por mucho que se esfuerza e intenta arrastrar a sus compañeros. El gol con el que cruzó otra de las puertas de la historia, el 643 con la camiseta de un mismo club, y que iguala el registro goleador de Pelé con el Santos, le dejará un regusto agridulce por el nuevo traspiés colectivo y buena prueba de ello es que apenas lo celebró y después de acabar el partido mantuvo un discreto silencio acerca del logro.

A la segunda oportunidad

El gol no ocupará un lugar entre los ‘highlights’ de su carrera. Eso sin duda. Llegó después de un penalti discutible de Gayà a Griezmann, una acción en la que el defensa valenciano empujó en carrera al delantero francés, cuando este intentaba alcanzar un balón dentro del área. El colegiado canario Hernández Hernández no lo dudó y señaló penalti y la tarjeta roja a Gayà, aunque después de revisar la acción, rectificó y la dejó en amarilla. Messi ejecutó la pena máxima a la izquierda del guardameta valenciano, que, después de arrodillarse antes de que el argentino disparara, intuyó la dirección y lo desvió. El rechace llegó a la zona de Alba que templó un centro que encontró la cabeza del delantero argentino. A la segunda oportunidad, Messi envió el balón al fondo de la red, dejando una nueva instantánea para la posteridad.

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Pelé alcanzó los 643 goles entre 1957 y 1974, es decir en 17 temporadas, en un total de 757 encuentros. Messi ha conseguido esa cifra en 748 encuentros y 16 años, entre el 2004 y el 2020. Y hace tiempo que dejó atrás a nivel futbolístico a leyendas azulgranas como Paulino Alcántara (369 goles) o César (232) y sigue con la mecha de la ambición encendida, intentando reencontrar la felicidad.