Errores grotescos

Chirigota del Barça en Cádiz: regalos de regional

  • Los despistes azulgranas volvieron a causar una derrota fuera de casa que deja el título muy cuesta arriba. Nadie logró remontar 12 puntos para ser campeón
  • El Barça, que repitió los groseros errores de las salidas a Getafe, Vitoria o el Wanda, suma más puntos en la Champions (15) que en la Liga (14)
Braithwaite y Piqué pugnan por un balón con un jugador del Cádiz.

Braithwaite y Piqué pugnan por un balón con un jugador del Cádiz. / Jorge Guerrero / AFP

Se lee en minutos

Cuesta creerlo pero en apenas 10 partidos, en pleno mes de diciembre, el Barça mira ya con prismáticos a la cabeza de la Liga. Se puede perder de muchas maneras y con rivales potentes, pero el equipo de Ronald Koeman es capaz de dejarse puntos ante cualquiera. Y lo peor es la forma, aglutinando errores penosos más propios de un partido de solteros contra casados que del fútbol profesional. La colección de regalos empieza a ser sonrojante. Ni en los campos de regional se ven cosas tan surrealistas. 

La chirigota del Barça en Cádiz engrosó un álbum de desgracias con demasiados episodios. El primer capítulo destacable se produjo en la sexta jornada en la visita al Getafe de Bordalás, un equipo especialista en aprovechar resbalones ajenos. De Jong fue el protagonista al derribar a Djené en un penalti innecesario que costó la derrota (1-0). Difícil ser más inocente que el holandés en una acción que no quedaría en algo aislado.

Paquetes a domicilio

Dos jornadas después, en la siguiente salida, tocó otro revolcón, con Piqué y Neto protagonizando un increíble error de comunicación en Vitoria. El central y el portero no se entendieron en un intento de salida de balón y el meollo terminó con el tanto de un Alavés que acabó birlando dos puntos a un Barça sin alma (1-1).

Ter Stegen intenta despejar ante Negredo en la jugada que acabó con el segundo gol del Cádiz.

/ Joan Nazca / Reuters

Y así sigue transcurriendo el camino del Barça por la Liga. En una época en la que triunfan los repartos a domicilio, el club azulgrana se ha disfrazado de Amazon y va dejando paquetes en cada uno de sus viajes. También se benefició el Atlético con el desastroso control de Piqué que acabó en los pies de Carrasco. Ter Stegen intentó corregir en plan heroico firmando una salida temeraria que solo sirvió para facilitar el tanto del jugador belga.

Una quimera

El conjunto de Simeone convirtió el regalo en tres puntos más de su exitosa marcha (1-0). Los rojiblancos suman 26 puntos en 10 partidos, 12 más que el Barça en los mismos encuentros. El título empieza a verse como una quimera, mientras el Madrid intenta a marchas forzadas enmendar los errores que también ha cometido en una Liga horrible de los dos grandes. 

No contentos con la bondad de anteriores citas, el Barça fue también generoso en Cádiz. Por el Carranza desaparecieron teóricas estrellas como Coutinho, sustituido en el descanso, o Griezmann, pero el drama volvió a llegar en un doblete de acciones propias de un equipo de alevines.

Un cóctel grotesco

Te puede interesar

La noche empezó con un córner regalado por Dest que Mingueza acabó metiendo en su portería y continuó con un imprudente saque de banda de Alba, un irrisorio error de Lenglet y el despeje forzado de Ter Stegen, un cóctel explosivo que aupó al Cádiz y hundió a un Barça que suma más puntos en la Champions (15) que en la Liga (14). 

Nunca se ha remontado una ventaja de 12 puntos para ser campeón. No parece que los azulgranas vayan a cambiar esa dinámica. Ni siquiera con Messi, que llegaba al Carranza dispuesto a romper el récord de Pelé de goles en un mismo club. Estaba a dos (641 a 643) y así se quedó. El Cádiz no regaló.