27 nov 2020

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UNA CARRERA SORPRENDENTE

Nicolás Sánchez, del olvido a la cima del mundo oval

Argentina encumbra al apertura de la selección de rugby tras su exhibición y el histórico triunfo ante los 'All Blacks'

Abe Gilbert

Nicolas Sánchez trata de evitar un ’tackle’ en el partido ante Nueva Zelanda

Nicolas Sánchez trata de evitar un ’tackle’ en el partido ante Nueva Zelanda / David Gray (AFP)

Nicolás Sánchez vive su momento estelar después de los 25 puntos anotados a los All Blacks en el triunfo histórico de Los Pumas de Argentina en el marco del torneo Tres Naciones. Nacido en la provincia norteña de Tucumán el 26 de octubre de 1988, Sánchez sabe desde hace tiempo que a veces la altura puede dar vértigo. Supo estar bien arriba en el podio. Recibió elogios que pueden ser embriagadores. También mordió el polvo de las frustraciones. Por eso, cuando concluyó el Mundial de Japón, el año pasado, y tuvo un desempeño tan pobre al punto de perder la titularidad, “pensé que había terminado mi carrera”. Aquellos días sazonados de amargura ya están lejos. Su nombre y su apodo, 'Cachorro', están otra vez en boca de un país una vez más pendiente de los Pumas y de su actuación este sábado ante Australia.

Sánchez lo sabe: siempre hay revancha. La había pasado mal. Había sido el jugador con más anotaciones en el Mundial de Inglaterra. Su brillo lo llevó al Stade Français Paris. Cuatro años más tarde era considerado uno de los jugadores mejores pagos del planeta. Pero en Japón, cuando se esperaba lo mejor de él, las cosas no salieron bien. “Fue un baldazo de agua fría”. Sintió que todo recomenzaba. "La pandemia nos dio tiempo para mirarnos adentro y transformarnos". Los Pumas llegaron a Australia 10 días antes del comienzo del torneo. Nicolás Ledesma, quien en Japón lo había sentado en el banco de suplentes, una decisión que, dijo, le costó como pocas, apostó otra vez fuerte por su titularidad. El apertura respondió de manera descollante: un try, una conversión y seis penales. “Quiero agradecer a todos los que están cerca nuestro cuando estamos mal”, dijo después de la victoria.

25 razones para confiar

Sánchez se colocó así nuevamente en el centro de la escena. “25 razones para volver a confiar en su juego”, dijo el portal Infobae. “Un día en la cresta de la ola, otro en el fondo del mar”, lo definió el diario deportivo Olé a Nicolás Sánchez. Para el diario La Nación se trata de un verdadero “héroe”, el autor de un guion de “matices épicos” frente a los neozelandeses que ya es parte de la historia del rugby de este país al convertirse en su máximo goleador histórico. Hasta su proeza era Hugo Porta, una de las grandes estrellas del rugby argentino, el máximo anotador ante los All Blacks en 1985 y en el único de los 33 partidos que no se había perdido ante los neozelandeses. Aquel empate fue, hasta el 14 de noviembre de 2020 la excepción que confirmaba una regla de derrotas constantes.

Sánchez intenta una conversión en el encuentro ante los 'All Blacks' / david gray (AFP)

La hazaña de Sánchez ha estado también atravesada por emociones ajenas al deporte. A principios de julio, y mientras se preparaba para el certamen, Pilar, su hermana mayor, se arrojó al vacío desde una azotea. Falleció de inmediato. “Te vamos a extrañar con el alma”, escribió el jugador en su cuenta de Instagram. Una semana más tarde, nació Delfina, su segunda hija.

Capacidad atlética

'Cachorro' comenzó a jugar en el Lawn Tennis Club de una provincia atravesada por fuertes contrastes sociales. No tiene la misma significación el rugby en la ciudad de Buenos Aires donde cuatro de cada diez personas se encuentran en la pobreza. Los medios de prensa argentinos suelen recordar que, al principio se dudaba de su proyección como apertura:  mide 1,77m, una altura poco usual para ese puesto. Sin embargo, logró imponerse sobre la base de su capacidad atlética, su fortaleza en el 'tackle' y la precisión en los disparos.

“A veces uno juega bien, a veces uno juega mal”, reconoce, y por eso trata de tomarse estos momentos de consagración personal como algo que pasará irremediablemente. Está convencido de que la adversidad fortalece a las personas y a los equipos. A los 32 años, Sánchez ha vuelto a ver al horizonte como un gran campo de posibilidades. Estudia inglés. “Mi maestra está en Argentina, llamamos todos los días a través del software de Skype. Los dos conversamos dos horas al día y detrás de eso hago la tarea. Como un niño". Experimenta a su vez con los sabores y la preparación del café. Su familia se ha ampliado. Y, además, están los Pumas.  “En nuestra cabeza hoy solo tiene que seguir creciendo”

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