EL MASTERS DE GOLF

Dustin Johnson se consagra en Augusta

El número uno mundial conquista el Masters batiendo el récord de golpes y dejándolo en 20 bajo par

Jon Rahm acaba el torneo con buenas sensaciones en séptimo lugar, a diez golpes del ganador

Dustin Johnson recibe la chaqueta verde de ganador del Masters de Tiger Woods, campeón en el 2019

Dustin Johnson recibe la chaqueta verde de ganador del Masters de Tiger Woods, campeón en el 2019 / mike segar (REUTERS)

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Luis Mendiola

La imagen no pudo resultar más simbólica. Dustin Johnson recibió la chaqueta verde de ganador del Masters del campeón saliente, Tiger Woods. De un antiguo número uno al actual dominador del ránking mundial. Un relevo en toda regla.

La exhibición de Johnson en Augusta recordó a la mejor versión del ‘Tigre’ y consagró al jugador estadounidense de 36 años en uno de los escenarios de leyenda. Johnson se impuso con 268 golpes, 20 bajo par, superando el récord histórico del torneo que compartían Tiger Woods (1997) y Jordan Spieth (2015) con 18 bajo par y fijó la diferencia más amplia desde el triunfo del 2017 de Tiger.

«Para mí es un sueño, es el torneo que más ansiaba ganar», afirmó Johnson, tras recibir la felicitación de su mujer Paulina Gretzky, hija de la leyenda del hockey hielo, Wayne Gretzky, con la que tiene dos hijos.

Dudas despejadas

Nadie discutía la clase de  Johnson. Su tremenda pegada, su habilidad con los hierros y el putt, su sólido juego con el 'approach', uno de sus puntos débiles mejorado con los años. Pero hasta ahora, se le intuía una flaqueza. A pesar de sus 23 títulos en ocho años como profesional, y también de contar con una victoria en un grande (el US Open del 2016 en Oakmont), le asaltaban las dudas en las citas importantes. Así le sucedió en las cuatro ocasiones en las que se presentó líder en la última jornada de un  Grand Slam. No  esta vez en Augusta.

La ventaja con la que inició el día de cuatro golpes sobre un grupo formado por Cameron Smith, el surcoreano Im Sung-jae, que acabaron segundos a cinco golpes,  y el mexicano Abraham Ancer (acabó el 13, a 12 golpes) resultó un margen más que suficiente y aunque tuvo algunas dudas, sobre todo en el inicio del día, consiguió rehacerse y recuperar su pose de campeón.

El número uno mundial, que creció a una sola hora de distancia en coche del Augusta National, vio como su ventaja se reducía de cuatro a dos golpes ante su principal perseguidor Cameron Smith tras los primeros nueve hoyos. Después de un birdie en el tercer hoy, sumó dos ‘bogeys’ consecutivos en el cuarto y el quinto. Pero el estadounidense no perdió los nervios, se estabilizó con dos bidires en el 6 y el 8 y en el tramo final del Amen Corner, abrió una nueva racha que le permitió encadenar tres birdies en los hoyos 13, 14 y 15 que despejó cualquier duda sobre el desenlace.                

Brillante final 

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Jon Rahm llegaba más ilusionado que nunca  al Masters. Jugaba a su favor su buena adaptación y su buena experiencia en las calles de Augusta y también su excelente momento de forma con dos victorias, un cuarto y un sexto puesto en los últimos nueve torneos disputados en el 2020. Pero le sobró el mazazo anímico de la tercera vuelta, de la que le costó recuperarse, aunque consiguió acabar con las mejores sensaciones, un 'eagle' y dos 'birdie's en los últimos cuatro hoyos para un total de 278 golpes, a 10 del ganador, empatado en el séptimo puesto, su tercer ‘top ten’ en cuatro participaciones.  El canario Rafa Cabrera Bello acabó en el puesto 52 con +2.

Tiger Woods, por su parte, vivió una última vuelta agónica. Empezó el torneo con su mejor ronda inicial en Augusta con 68 golpes pero fue perdiendo fuelle y en el último recorrido vivió un auténtico calvario en el hoyo 12, un par 3, que cerró con 10 golpes, aunque logró resarcirse en parte con cinco ‘birdies’ en los último seis hoyos para acabar en el puesto 38 con 1 bajo par.

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