Escaso empate el Atlético en Rusia

El Lokomotiv de Moscú empató con un penalti por mano en un gran partido de los de Simeone con muchas ocasiones

El atlético Luis Suárez se lamenta durante el partido ante el Lokomotiv.

El atlético Luis Suárez se lamenta durante el partido ante el Lokomotiv. / X01348

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La nueva versión del Atlético de Simeone, con Joao Félix, Luis Suárez y sin un mediocentro puro, puede tener muchos problemas, algunos casi desconocidos para el Cholo como pérdidas en el centro del campo que provocan contragolpes, pero lo que dejó claro el partido en Rusia ante el Lokomotiv, pese al empate, es que los partidos cerrados, en los que el rival se encierra y en los rojiblancos tienen que desplegar fútbol, ya no son una pesadilla iracunda y desalentadora. 

El partido del Atlético fue, además de intenso, más ofensivo, atractivo y dominador que nunca, con posesión, llegadas y tiros con una frecuencia inusitada. Con todo y con eso, como en cualquier plan de ataque, nadie dijo que fuera a ser fácil y al Atlético le costó mucho convertir su superioridad en goles y distancia en el marcador. El gol de la victoria tuvo que llegar, lo merecieron los de Simeone pero, con el fantasma de la desesperación asomando por la esquina, no llegó pese a los méritos acumulados. 

Protagonismo de Joao Félix

Con el asentamiento permanente del equipo rojiblanco en el campo rival, el protagonismo de Joao Félix y la incidencia de Luis Suárez crece hasta darle un nuevo aire al proyecto de Simeone, una alegría ofensiva casi desconocida que proyecta un futuro dichoso, pero la exigencia de los resultados es máxima y solo Simeone tiene en su poder insistir en esta idea o retornar a los preceptos clásicos del cholismo. 

El Atlético jugó instalado en el campo rival, circuló mucho el balón, robó muy cerca de la portería a atacar y tuvo la predisposición constante de ser vertical. Insistió e insistió el Atlético con su empuje ofensivo hasta que se puso por delante, pese a la alegría en el juego, con un cabezazo de Giménez. 

Más allá de los 20 minutos, en una jugada aislada, tuvo lugar una de esas manos claramente involuntarias que hace un lustro no era infracción, pero que ahora es recurrente que sean penaltis tras una visita del colegiado al monitor del videoarbitraje. Así empató el Lokomotiv.

Monopolio rojiblanco

Le costó un rato de duelo, entre el cabreo con el árbitro y los viejos fantasmas, pero el equipo de Simeone se fue al descanso encendido, con mucha posesión y una presión inmediata que trajo a los rusos del Lokomotiv por el camino de la amargura. 

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La segunda parte fue un monólogo atlético, en modo de ataque constante y con los centrales casi todo el tiempo más allá de la línea medular. Koke tomó la batuta del juego, Joao Félix forzó dos grandes paradas de Guilherme y Luis Suárez marcó en fuera de juego tras un cabezazo al palo, pero el día que más lo mereció no llegó el gol de la victoria de un Atlético que mereció mucho más de lo que obtuvo de Moscú.  

Alineaciones:

Lokomotiv (1): Guilherme; Zhivogliádov, Rajkovic, Cerqueira Paim, Rybus; Ignatiev, Kulikov, Krychowiak, Miranchuk; Smolov (Zhemaletdinov, m. 63), Mendes Andrade. Técnico: Marko Nikolic.