Ucrania-España (1-0)

Ucrania noquea a una España sin gol

La selección recuperó el buen juego, reafirmó la falta de remate y terminó derrotada

Adama, el mejor español ante Ucrania, rebasa a un rival durante el partido.

Adama, el mejor español ante Ucrania, rebasa a un rival durante el partido. / EPA

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Alejandro García
Alejandro García

Periodista

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La España de Luis Enrique lo había peleado con todo, pero a veces en la vida el camino más rápido hacia el fracaso es poner todo tu empeño, más del recomendable, en el camino elegido hacia el éxito.

Ucrania aguantó con vida gracias a su portero y, en los mejores minutos de España, cuando las ocasiones de los de Luis Enrique eran más recurrentes y peligrosas, un balón largo y una cadena de errores españoles terminaron en un gol de Tsygankov y una derrota inmerecida para un equipo que sigue su aprendizaje camino a la Eurocopa. 

La precipitación española en su momentos de ataques más peligrosos, ya en el tramo final, se extendió a todo el equipo, cada vez más volcado y ansioso por atacar. Así llegó un saque del portero ucraniano terminó, después de un salto perdido y una combinación demasiado asequible, en una carrera de Tsygankov ante Navas que desequilibró una mala salida de De Gea, que se quedó a medio camino y permitió un disparo fácil desde fuera del área del delantero rival. 

Por el momento, en la Liga de Naciones, la derrota deja a España con todo por decidir en la visita de Alemania a Madrid.

Sin gol 

España había salido al partido a mandar y dominó el juego fluidez. La selección merodeó con peligro el área rival, hubo mucho toque, intercambio de posiciones y circulación rápida. Le llegó para convertir al portero ucraniano Bushchan en el mejor del partido, pero tuvo más intención de buscar que el que resultados fehacientes en la búsqueda. 

Fue el estreno de la pareja Ansu Fati y Adama en las bandas, una apuesta clara y descarada por la velocidad y el desborde que no terminó de responder a las expectativas: Adama más cantidad y Ansu más calidad, aunque exenta de continuidad, pero desborde en cualquier caso que no se tradujo en un caudal constante de ocasiones.

El cañón Adama

El equipo de Luis Enrique acometió una presión intensa que le permitió robar el balón en campo rival, pero más que ocasiones le surtió de una posesión mayoritaria ante el sólido repliegue de los ucranianos. En ese contexto, el punto de ruptura fue Adama. El extremo del Wolverhampton encaró siempre que pudo y, casi sin excepción, superó con una facilidad insultante a un torturado Sobol y a todo ucraniano que se atrevió a interponerse en su camino. Puso centros al primer palo, al segundo, aéreos y rasos, pero no apareció un rematador.   

Adama, apodado la flecha de L’Hospitalet en su juventud, ahora es el cañón de España. Ha aumentado su velocidad y, de la mano de su volumen, su capacidad dañina para los rivales. Ya no es un rudimentario dardo medieval, ahora es un moderno proyectil grueso y contundente. 

Público en la grada 

Se volvió a escuchar a la afición vitorear a los futbolistas, ante más de 10.000 aficionados en los 70.000 asientos del Olímpico de Kiev. La Ucrania de Shevchenko alternó su repliegue intensivo con ataques tan masivos como malintencionados, hasta hacer explotar la grada con el gol. Antes, en una de esas llegadas, Zubkov enloqueció a Navas con un regate estrafalario hasta forzar una acción en la frontera del penalti. Luis Enrique buscó más juego entre líneas con la entrada de Ceballos al descanso, pero España salió tibia del vestuario frente a la vivacidad ucraniana. Las llegadas prometedoras al área rival cambiaron de bando y la euforia llegó a las gradas. 

Buenos minutos y gol en contra

Tuvo que cambiar más cosas el seleccionador español:, todo el ataque salvo Adama. Entraron Ferrán Torres y Oyarzabal, y el equipo volvió a instalarse en el campo rival, aunque con precipitación creciente ante las apreturas del reloj y con un rival que acechaba. 

A 20 minutos para el final llegaron los mejores minutos de una España encendida, cada vez con llegadas más peligrosas, cada vez con más presencia en el área de un Bushchan convertido en la indiscutible estrella ucraniana hasta que Tsygankov culminó en un gol inesperado las últimas esperanzas locales.

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Siguió el festival de ocasiones españolas, ahora sí, con todo en el terreno de juego rival, con Adama en plan exhibición y Ramos de delantero centro, pero sin gol y sin puntos.

Ficha del partido:

UCRANIA    1