21 sep 2020

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PRETEMPORADA DE LOS BLANCOS

El abandonado Bale

La venta del galés es la prioridad para el Madrid y en Inglaterra apuntan al interés de Tottenham y Manchester United

Alejandro García

El galés Gareth Bale durante un partido con el Real Madrid.

El galés Gareth Bale durante un partido con el Real Madrid. / AFP

Otro verano más, por muy atípico que venga el 2020, hay un problema invariable para el Madrid: Gareth Bale. Los más de 30 millones de euros brutos anuales que el club invierte en su ficha pesan como una losa sobre la cúpula directiva de los blancos, que indudablemente tiene que admitir una pésima gestión del que fue, aunque parezca muy lejano, el designado para suceder en el liderazgo del equipo a Cristiano Ronaldo.

Mientras el portugués sigue haciendo goles en la liga italiana, el galés se ha convertido en una suerte de exfutbolista que no jugaba un partido completo desde el 4 de enero y que lleva casi una semana sin saltar al campo de entrenamiento con el Madrid después de haberlo hecho con la selección de Gales. 

Con las cosas así, el club parece querer tratar a Bale con la misma actitud de indiferencia y falta de compromiso que le achaca el madridismo en pleno, desde Zidane hasta la directiva, pasando por una afición que ha perdido casi por completo la estima que un día pudo profesar al autor de goles históricos en finales de Liga de Campeones.

Desaparecido

No hay ningún testimonio gráfico de Bale desde que se incorporó a la pretemporada del Madrid el pasado jueves, después de estar con su selección. El galés no ha entrenado sobre el césped de Valdebebas, aquejado de unas molestias en la rodilla, y el club no ha difundido ninguna imagen suya trabajando en el gimnasio. Por supuesto, no está entre los que han posado para promocionar las equipaciones de la nueva temporada, no forma parte de ninguna campaña y la camiseta número 11 no está exhibida en las tiendas oficiales. 

La relación entre Bale y el Madrid es como la de un matrimonio que se quiere divorciar, de mutuo acuerdo, pero que no sabe qué hacer con la casa, sin comprador ni renuncia posible de alguno. Ni Bale quiere estar ni el Madrid quiere que esté, pero el galés está en su derecho de aferrarse a sus dos años de contrato con el mejor sueldo de la plantilla, de la misma manera que Zidane tiene la potestad de no incluirlo entre la plantilla activa de los blancos. Al final, el club está en una tensa espera, a menos de 20 días para el cierre del mercado, en la que solo aparecen soluciones inciertas y poco satisfactorias en la Premier. 

La prioridad del Real Madrid es que Bale abandone el club, si puede ser con una venta, pero sin cortapisas a ninguna operación que permita dejar de pagar un sueldo multimillonario a un descarte del entrenador. 

Novias esquivas

Las puertas están abiertas y las facilidades por parte de los blancos son casi ilimitadas, pero los únicos rumores de ofertas sobre el internacional galés llegan desde la prensa británica, que asegura que el Manchester United y el Tottenham de Mourinho estarían dispuestos a acoger al galés, aunque poco se fían en las oficinas del Madrid. 

El problema es el de todos los años: nadie puede o quiere igualar los emolumentos de Bale en el Madrid, sobre todo después de su rendimiento en los últimos tiempos, así que la fórmula de la cesión gana enteros.

Goleada en la única prueba de pretemporada

El Madrid disputó este martes un amistoso ante el Getafe, la primera y última prueba de pretemporada, en modo fantasma: sin televisión, sin periodistas y casi sin imágenes, camuflado como un entrenamiento a las 12 de la mañana por deseo de los entrenadores. No ha trascendido nada oficial, salvo que el Getafe asumió la derrota en redes sociales, pero se filtró que el resultado fue una goleada de los blancos por 6-0, con cuatro goles de Benzema. 

Zidane tuvo nueve bajas, casi las mismas que tendrá para empezar la Liga en San Sebastián el fin de semana, entre ellas Eden Hazard, que sigue con un plan específico de preparación para recuperar de una vez el maltrecho tobillo que condicionó sobremanera su temporada de estreno en el Madrid.