25 oct 2020

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PEDERASTIA

21 entrenadores de patinaje artístico investigados en Francia por abusos a menores

La fiscalía amplía las pesquisas tras las acusaciones de una medallista olímpica

Agencias

Sarah Abitbol con Stephane Bernardis en una actuación en el 2002.

Sarah Abitbol con Stephane Bernardis en una actuación en el 2002. / AP / FRANÇOIS MORI

La fiscalía de París ha anunciado este jueves que amplía su investigación sobre presuntas violaciones y agresiones sexuales a una veintena de entrenadores de patinaje artístico en las últimas décadas.

La investigación también tendrá como objetivo identificar a otras posibles víctimas o presuntos "abusadores a personas con ascendente sobre menores", dijo la fiscalía.

El pasado febrero, el ministerio público inició una investigación después de que la exmedallista olímpica Sarah Abitbol acusara en un libro, "Un silencio tan largo', a su exentrenador, Gilles Beyer, de haberla violado varias veces entre 1990 y 1992, cuando tenía entre 15 y 17 años.

Tras el testimonio de Abitbol, el número de alertas que llegaron al Ministerio de Deportes por abusos sexuales subieron "a un ritmo inquietante".

El ministerio de Deportes inició entonces una investigación administrativa que sacó a la luz sospechas sobre 21 entrenadores de la Federación Francesa de Deportes de Hielo, 12 de los cuales fueron acusados de agresiones sexuales y acoso, tres de ellos habían sido condenados por actos similares, y en el caso de otros siete las denuncias eran por violencia física o verbal.

El ministerio presentó su informe a la Justicia que ha decidido abrir una nueva investigación.

El caso levantó una oleada de quejas en el mundo deportivo y llevó a la ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, a exigir la dimisión del presidente de la federación, Didier Gailhaguet, por no haber intervenido antes. El directivo dejó el puesto días más tarde.

La investigación también arremetió contra la forma en que se dirigía la FFSG, con "una fuerte concentración de poderes que involucra sólo a unos pocos gerentes", lo que sólo podía "alentar una forma de omertá sobre las sospechas acerca de los entrenadores".