11 ago 2020

Ir a contenido

10º ANIVERSARIO DEL MUNDIAL (6)

Las movidas del Mundial de Sudáfrica

Las locuras de Maradona, el motín de Francia, el fracaso de Italia o el escupitajo de Cristiano agitaron el torneo

Raúl Paniagua

Maradona juguetea con Messi tras un partido en Sudáfrica.

Maradona juguetea con Messi tras un partido en Sudáfrica. / AFP

España se llevó la estrella con un torneo inmaculado que solo tuvo el lunar del estreno ante Suiza, pero en un mes de competición, del 11 de junio al 11 de julio del 2010, sucedieron todo tipo de historias en el terreno deportivo. La alegría fue para la Roja; los fracasos para otras favoritas, empezando por las dos finalistas del 2006, la campeona Italia y Francia, que fueron humilladas en la primera fase.  

LA REVOLUCIÓN FRANCESA

El «sucio hijo de puta» de Anelka

Francia disfrutó en el 2018 de su éxito mundialista ante Rusia. La actual campeona, sin embargo, sufrió momentos convulsos en épocas no muy lejanas. En el 2010, la selección de Raymond Domenech vivió un motín vergonzoso. Según el diario L’Equipe, el exmadridista Anelka insultó al técnico en el descanso del partido ante México. «Vete a tomar por el culo, sucio hijo de puta».

Domenech, exseleccionador francés, se cruza con Anelka / AFP

La federación echó al delantero, los jugadores se negaron a entrenar y el capitán Evra inició una caza de brujas para descubrir al chivato que filtró los insultos. La tormenta se notó sobre el césped y Francia, que ya se clasificó para la cita gracias a un gol con la mano de Henry en la repesca ante Irlanda, se marchó a casa sin ganar ni un partido.

LA JUBILACIÓN DE ITALIA

La campeona cayó con una humillación 

El 24 de junio del 2010 siempre será recordado en Italia como uno de los días más humillantes de la historia del calcio. La brillante campeona del 2006 selló en el Ellis Park de Johannesburgo su adiós más amargo. La azzurra, que solo había sido capaz de empatar contra Paraguay y Nueva Zelanda, perdió ante Eslovaquia (3-2) y certificó un desastre que no sufría desde 1974.

Cannavaro llora la eliminación italiana en el 2010 / REUTERS

La selección que triunfó cuatro años antes en Alemania mostró todas sus miserias en Sudáfrica. Marcelo Lippi apostó por un bloque de treintañeros (Cannavaro, Gattuso, Zambrotta,Pirlo, Iaquinta...) y Buffon apenas jugó por una hernia discal. «Es un fracaso», reconoció el técnico. Y dimitió.  

LA IRA INGLESA

El gol de Lampard birlado sin el VAR 

La historia dio un vuelco en Sudáfrica y devolvió a Alemania parte de lo que le había quitado en 1966 con el gol concedido a Geoff Hurst en la final que dio a Inglaterra el único Mundial de su historia. En Sudáfrica, el duelo se repitió en octavos. Los germanos dominaban por 2-1 cuando un tremendo disparo de Lampard traspasó medio metro la línea de gol tras dar en el larguero.

Varias imágenes del gol de Lampard no concedido ante la Alemania de Neuer / AP

El linier uruguayo Mauricio Espinosa miró a otro lado y el pulso acabó 4-1. Capello, el seleccionador inglés, se despachó a gusto por la ausencia de la tecnología. El gol fue tan evidente que la William Hill pagó a los clientes que apostaron a que el astro del Chelsea marcaría un tanto. Joseph Blatter pidió disculpas a a los británicos y dejó la puerta abierta a un VAR que se aplicaría por primera vez en el 2018. 

EL DESPLANTE PORTUGUÉS

Cristiano, un solo gol y un escupitajo

Tenía marcado el duelo contra España de los octavos como una cita ideal para exhibirse ante el mundo. Cristiano Ronaldo había concluido su primera temporada en el Madrid con 33 goles en 35 partidos, pero su paso por Sudáfrica fue decepcionante. Iker Casillas le ganó la batalla y su despedida fue lamentable.

Las cámaras de televisión siguieron sus evoluciones sobre el césped del estadio de Ciudad del Cabo y el astro les obsequió con un escupitajo que dio la vuelta al mundo. No fue el mejor ejemplo para todos sus admiradores. Tampoco lo fueron sus cifras. Cristiano acabó con un solo gol, marcado en el festival ante Corea del Norte (7-0).

Cristiano lamenta la eliminación ante España en octavos del Mundial-2010 / AFP

«Estoy destrozado, completamente desolado, frustrado y con una tristeza inimaginable», reflexionó tras la eliminación ante la futura campeona. Su comportamiento fue criticado, incluso, por Luis Figo:  «Más allá del éxito o del fracaso, un capitán debe defender siempre al grupo. En los momentos más difíciles debe dar la cara por los compañeros». Nada más volver de Sudáfrica Cristiano anunció que sería padre soltero.  

EL BATACAZO ARGENTINO

Alemania deja sin aliento a Messi  

Llegó a Sudáfrica de milagro y lo celebró al más puro estilo Diego. «Para los que no creyeron que la chupen, que la sigan chupando», soltó el seleccionador tras batir a Perú (1-0) y sellar el billete para el Mundial. Maradona tampoco defraudó durante la cita con supersticiones como la de no abandonar la sala de prensa de Pretoria por nada del mundo. 

'El Pelusa', aseguró que Dios estaba con él, pero se ausentó en la debacle de cuartos

Con Messi mantuvo una relación llena de vaivenes. Sabía que todo dependía de la estrella y la cargó de presión. Tampoco ayudaron sus vaticinios, afirmando que Argentina estaría con seguridad en la final. Según el Pelusa, Dios estaba con él, pero se ausentó en los cuartos ante Alemania (4-0). «Siento como si me hubiera noqueado Ali. Quien diga que Leo no siente la camiseta es un estúpido», dijo tras la debacle. Messi se marchó entre lágrimas. Un día antes, hizo las maletas la Brasil más miserable ante Holanda. A Dunga no le quedó más remedio que renunciar al cargo. 

LA 'PARADA' DE SUÁREZ

El día que Uruguay silenció a África 

Una de las noches más volcánicas tuvo lugar el 2 de julio en el Soccer City, el escenario que acogería también la victoria final de España. Uruguay y Ghana se enfrentaban por un puesto en semifinales con un continente entero pendiente de las 'estrellas negras'. Era el último representante africano y tenía el objetivo de ser la primera selección de ese territorio en colocarse entre las cuatro mejores de un Mundial. 

Suárez evita con las manos el gol del triunfo de Ghana en cuartos. Gyan falló el posterior penalti / Efe

Ni el director de cine más macabro habría diseñado un guion así. Todo lo que ocurrió hasta el minuto 119 apenas será recordado. En la memoria siempre quedará la acción de Luis Suárez, que evitó con las dos manos el triunfo de Ghana. El delantero del Barça, entonces en el Ajax, se derrumbó. Expulsión, penalti y amargura total. Asamoah Gyan, quizá el único delantero centro del mundo con el dorsal número 3 en la espalda, envió el lanzamiento al larguero. Le pegó con el alma, con toda la pasión de un continente entero, pero falló. 

Ghana se quedó a un pasito de la gloria. En la tanda decisiva, Gyan repitió y marcó por la escuadra, pero no bastó. El 'loco' Abreu selló el pase a semis de Uruguay al estilo Panenka entre los saltos de alegría de Suárez y el terrible llanto de toda África.