24 oct 2020

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CRISIS EN EL VALENCIA

La trituradora de Lim: seis entrenadores y seis directores deportivos en seis años

Desde que el compró el club, el inversor, asesorado por Jorge Mendes, ha apostado por técnicos y directivos sin experiencia

Sólo cuando estuvo acorralado social y deportivamente, optó por la experiencia de Marcelino y Mateu Alemany sólo entonces triunfó

Nacho Herrero

Celades junto al presidente Anil Murthy en el dia de su presentación como nuevo entrenador

Celades junto al presidente Anil Murthy en el dia de su presentación como nuevo entrenador / MIguel Lorenzo

El pasado lunes, Peter Lim, el propietario del Valencia, encendió de nuevo la 'trituradora'. Destituyó como técnico a Albert Celades y de rebote le cayó la dimisión del ninguneado César Sánchez como director deportivo. Dos nuevas 'víctimas' de su gestión que ha llevado a que en los seis años que lleva en el club haya tenido seis entrenadores y seis máximos responsables deportivos. El séptimo entrenador es Voro que este miércoles volverá a debutar como apagafuegos ante el Athletic.

Nadie en València sabe con certeza con qué intenciones compró el club, qué quiere de él, ni por qué toma ciertas decisiones pese a sus reiterados fracasos. Nunca ha querido ser entrevistado. El tiempo, eso sí, muestra dos certezas: que prefiere gente sin experiencia en los puestos claves y que sólo ha triunfado cuando se ha rectificado. También muestra una sospecha: que el agente Jorge Mendes, su socio en otros negocios, está detrás de muchas de sus decisiones.

Dinamitar el éxito

Hace un año el Valencia cerró la temporada más exitosa de la última década. Fue campeón de la Copa y se clasificó por segunda campaña seguida para la Champions. Parecía imposible un par de años antes, cuando Lim cambió de modelo tras dos campañas rozando el descenso, con una plantilla devaluada y una creciente presión social para que vendiera el club.

Llegaron entonces dos personas de experiencia, primero Mateu Alemany para ejercer, con autonomía pactada por escrito, de director general y deportivo, y luego Marcelino García Toral para hacerse cargo de la plantilla. Pero pese a sus éxitos Lim les echó en septiembre al pensar que querían establecer un modelo propio.

Llegaron entonces Celades y Sánchez, sin experiencia ninguno en sus nuevas funciones y que al irse han dejado al equipo en caída libre y fuera de Europa. Con su llegada, se repetía el movimiento inicial de Lim, que al aterrizar obligó al club a despedir al exitoso Pizzi como entrenador y al poco hizo lo mismo con Rufete como director deportivo. Todo para situar en ambos puestos a Nuno Espírito Santo, hombre de Mendes que venía de dirigir a un modesto equipo portugués.

Luego llegaron los inéditos Gary Neville o Pako Ayestarán para el banquillo o José Ramón Alexanco para la dirección deportiva. Sus fracasos no fueron obstáculo para insistir en la fórmula.

El desliz de Murthy

En enero, al presidente Anil Murthy, que llegó con la misma nula experiencia que su predecesora Lay Hoon, se le escapó algo que podría explicarlo todo. En una entrevista con la revista The Athletic aseguró que buscaban un entrenador que ejecute "las instrucciones del propietario como un funcionario" y avisó si estás en ese ese puesto (y  se supone que en la dirección deportiva) y empiezas a disentir "ya puedes ganar la Champions, que al día siguiente serás despedido".

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