08 jul 2020

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jugada clave

El madridismo se recrea con el taconazo de Benzema y aquellos dos de Guti

El delantero francés fue el gran protagonista de la victoria blanca ante el Espanyol con la jugada que sirvió para que Casemiro marcara el único tanto del partido

"Puede que sea la jugada y el gol de esta Liga", comenta Emilio Butragueño, mientras Florentino Pérez demuestra por qué Benzema ha sido siempre su preferido

Emilio Pérez de Rozas

Karim Benzema, en la jugada clave del partido.

Karim Benzema, en la jugada clave del partido. / REUTERS / Albert Gea

El madridismo está tan eufórico (con razón) que ya se considera nuevo campeón de la Liga. Los merengues han dejado atrás la rivalidad de un Barça en descomposición, donde las ‘vacas sagradas’ han empezado, de nuevo, su campaña para culpar al entrenador (hoy, Quique Setién; ayer, Ernesto Valverde), para empezar a estudiar cuando podrán proclamarse vencedores del duelo postpandemia.

Mientras tanto, mientras continúan acumulando partidos más resultadistas que lujosos, se deleitan y abren debates sobre la posibilidad, cada vez más cierta, de que el francés Karim Benzema, su 9 de 32 años (uno menos que Leo Messi) se convierta dentro de unas semanas en el ‘MVP' (Most Valuable Player, jugador más valioso) del campeonato. Sí, sí, incluso por delante del filigraneo y Pichichi argentino.

El gol de la Liga

Pero, antes de que llegue ese momento, que llegará, Emilio Butragueño, portavoz de portavoces, el hombre que nombró “ser superior” a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, acaba de afirmar que la asistencia de taconazo de Benzema a Casemiro, en el gol del triunfo del conjunto blanco en feudo del Espanyol, “es y será, el gol del campeonato”. Lo cierto es que la acción (Zinedine Zidane dijo que “la jugada al completo”) fue una auténtica obra de arte futbolísticas de las que se ven pocas.

Pero, no, el madridismo está lanzado y ha aprovechado la ocasión (¡hacen bien, que caray!) de recordar que esa manera de fabricar goles “es parte de la gran Casa Blanca”. O, como dijo el propio Guti en un twitter: “Magia, amigo, ¡brutal!” Y es que en esa manera tan suya de mirarse el ombligo y echar mano de videoteca, el Real Madrid se debate en saber qué tres taconazos han sido más prodigiosos, los dos que Guti fabricó, se inventó, para que Zidane marcase el tercer tanto de un Real Madrid-Sevilla en el Bernabéu o aquel de Riazor que el ya extécnico del Almeria le regaló a su amigo Benzema, cuando pudo haber sido él pulido y limpio centrocampista quien marcase a placer.

Benzema, que cada día aparece en Valdebebas con su impresionante, moderno, precioso, potente, exclusivo y lujosísimo Bugatti Chiron, de 2.4 millones de euros, es obra y gracia de Florentino Pérez, que, por primera y última vez (no ha vuelto a repetir el gesto nunca más), cogió un avión privado, en julio del 2009,  y se presentó el Lyon para contratar al jugar que más quería y por el que siente una auténtica pasión. Ni siquiera Jose Mourinho, otro ídolo de ‘Flo’, logró que el presidente despidiese “a ese gato”, como le llamaba despreciativamente ‘Mou’, como tampoco pudieron los directivos forzar su adiós tras ser pitado en la conquista de la ‘Décima’. “Tú te quedas aquí conmigo, a mi lado”, le dijo Fernández al 9.

A Benzema lo quiere más Florentino que el presidente de Francia, que el seleccionador francesa y que toda la selección gala. Poco importa que L’Equipe siga haciéndole portadas como la de ayer “¡Que taconazo!”, Didier Deschamps ha dicho ¡tremendo! que Benzema no tiene sitio en la selección del gallo y que “su elección no sería buena para el equipo nacional”. Hay quien habla de aquellas malas compañías, pero también quien ve un tinte algo racista en la negación de que no hay otro como Benzema.

Si alguien sabe valorar esos gestos es el gran ‘Zizou’. "Yo, cuando veo jugadas de genios como Karim, no pienso tanto como entrenador o la felicidad que me proporciona ese gol de mi equipo, sino la alegría que provoca en todos los amantes del fútbol, que son millones en todo el mundo, al ver que alguien es capaz de inventar una jugada así. Además, en mi caso, me enorgullece que haya sido una jugada de equipo desde el pase medido de Sergio hasta la fe que tiene Casemiro, el ‘novio’ de Benzema, pues él sigue la jugada llegando a boca de gol al creer, al saber, que Benzema se puede inventar esa asistencia de tacón. Llevamos 11 años disfrutando de Karim y está, creo, en su mejor momento”.