25 oct 2020

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LIGA ENDESA

Una Copa dentro de una burbuja

La fase final de la ACB arranca este miércoles en València rodeada de un estricto protocolo para protegerse del coronavirus

La llegada de los resultados de las últimas pruebas permitirá el contacto entre los jugadores de los diferentes equipos

Nacho Herrero

Los jugadores del Barça se someten al control antes de entrar en las instalaciones de l’Alqueria

Los jugadores del Barça se someten al control antes de entrar en las instalaciones de l’Alqueria / MIGUEL LORENZO

Convivir y competir es el objetivo de ‘Stone Age’, el juego de mesa que los jugadores del Barça han estrenado en su concentración en València para la fase final de la Liga ACB y que sustituye al muy trabajado ‘Colonos de Catán’. Ambos se parecen pero no son igual, algo parecido a lo que pasa con el torneo con el que se resolverá la Liga Endesa a partir de este miércoles en València y la Copa del Rey.

Porque esta fase final de la Liga Endesa es como si se hubiera metido el torneo del KO en una burbuja, en este caso una sanitaria, que busca asegurar que no habrá ningún contagio de coronavirus a cambio de una asepsia que se reflejará en las gradas vacías de la Fonteta pero que va mucho más allá. Por ejemplo, las ruedas de prensa son todas virtuales y la mesa de anotadores no estará a pie de pista sino en la grada, todo para evitar contactos.

Círculos de proximidad

Se han creado tres ‘círculos’ y las idea es que las cerca de  trescientas personas que están en el más pequeño y principal (jugadores, técnicos y personal básico de organización) tengan el mínimo contacto posible con el exterior, tanto con personas como con espacios. El pabellón de la Fonteta y L’Alqueria del Basket, la macroinstalación de cantera del Valencia Basket en la que entrenan los equipos, se sometieron a sus propios test para confirmar que eran espacios libres de coronavirus.

En esta moderna instalación se ha creado una enorme sala de rehabilitación y un centro médico avanzado que evitará que en caso de lesión los jugadores tengan que ir a un hospital. Ese ‘hospital’ de campaña se completó ese lunes con una unidad móvil de resonancias, la ‘joya de la corona’ del proyecto.

Comidas separados

Además, este lunes se dio un gran paso adelante en la convivencia de los equipos, al llegar los resultados de los test a los que fueron sometidos nada más llegar a la capital valenciana, tras haberse sometido ya a una prueba previa en origen. Después de tres días en la que estaba prohibido el contacto entre diferentes equipos a partir de ahora ya pueden juntarse sin mascarillas.

Eso sí, habrá cosas que no cambiarán. Por ejemplo, los equipos seguirán comiendo separados (conviven cuatro en cada hotel) y seguirá vetado el ‘sírvase usted mismo’ en los buffets libres y camareros ‘astronautas’, con mascarillas y guantes, continuarán preparando los platos. Ellos son de los pocos que tienen contacto con las cerca de trescientas personas que están dentro del llamado protocolo ‘verde’ y que duermen en sus casas.

Los jugadores del Baskonia se han fotografiado este lunes en el Oceanogràfic / Acb photo

Algo parecido pasa con los guías de L’Oceaonogràfic, el acuario más grande de Europa que, situado en la Ciutat de Les Arts i Les Ciències, ha abierto sus puertas en exclusiva para los participantes en esta fase final. Por allí han pasado ya el Baskonia y el Valencia para realizar sendas visitas guiadas. Este es el único lúgar de esparcimiento que tiene los jugadores fuera de los hoteles.

Juegos de mesa y 'play'

Dentro, además de los juegos de mesa, han empezado ya los torneos de ping pong y otros clásicos de las concentraciones. "Más o menos, lo que hacemos es ‘play station’ películas y series. Es como podemos matar el tiempo. Hay también ping pong y una cafetería en la que puedes hablar con los amigos", explicó el pívot del Valencia Basket, Bojan Dubljevic.

El montenegrino aclaró que pese a ser los anfitriones han perdido casi toda esa ventaja al jugar sin público. "Se juega a puerta cerrada y sin afición va a ser muy difícil, da igual (jugar en) València que otro sitio. Es bueno porque conocemos las canastas pero como mejor jugamos es con afición", apuntó.

Las dudas que pudiera haber en los que venían de fuera parecen también disipadas. "He visto la ciudad muy bien preparada", explicó Sergio Llull. El madridista asumió que están "en esa burbuja para que no haya ningún contagio y poder celebrar la final sin problemas, aunque es extraño y mentalmente requiera de un esfuerzo importante".

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