18 sep 2020

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EL REGRESO A LA COMPETICIÓN

"¿Por qué Messi entrena y Carolina y Mireia no?"

Los entrenadores de las campeonas olímpicas de bádminton y natación consideran un agravio el trato de la mayoría de deportistas respecto al fútbol

Luis Mendiola

Fernando Rivas, entrenador de la campeona de badminton Carolina Marín.

Fernando Rivas, entrenador de la campeona de badminton Carolina Marín.

La pregunta que se hacen estos días Fernando Rivas, entrenador de Carolina Marín, y Fred Vergnoux, el de Mireia Belmonte, no es con ánimo de polemizar. Refleja una de esas situaciones inexplicables a las que ha dado paso la pandemia del coronavirus y la serie de normas que suponen, algunas con poca justificación. “Me cuesta ver que Messi va a entrenar y que Carolina (Marín) y Mireia (Belmonte) no pueden”, valoró Vergnoux, el máximo responsable del equipo español de natación, dejando claro que no entiende las diferencias que se están haciendo entre el fútbol y las demás disciplinas deportivas en la desescalada que se vive en el mundo del deporte, en este caso el bádminton y la natación.

"Hace una semana que el Barça está entrenando, y nosotros no. Lo siento, pero entiendo que el deporte es igual de profesional para un futbolista que para un nadador o lo que sea", manifestó Vergnoux en una charla con periodistas organizada por 'Santander Talks 123aCorrer' "Yo soy fan del fútbol y del Barça. He tenido la suerte de ver partidos con Mireia en el Camp Nou. Tengo mi foto con Messi. Ese sentimiento no va a cambiar, pero no puedo entender por qué hay tanta diferencia. El fútbol es un deporte ultraprofesional y tenemos que dar las gracias a la Liga, porque a nivel económico nos ayuda a las federaciones menos potentes. Pero si hay una norma, la norma es para todos", dijo.

Trato diferente

El preparador de Marín, Fernando Rivas, también abundó en este tema. “Se está utilizando el fútbol como los juegos de gladiadores, para entretener a la gente que está en casa. Pero si un equipo de fútbol puede entrenar, ¿cómo no pueden entrenar Mireia o Carolina, que son una insignia nacional?", se preguntó el técnico granadino.

Ni Carolina Marín, que se encuentra confinada en su casa de Huelva, ni Mireia Belmonte, que está en Badalona, cuentan con permiso para reincorporarse los centros de alto rendimiento que siguen cerrados. Rivas entiende que no resulta demasiado lógico que las medidas puedan ser más permisivas con deportes colectivos que con los individuales. “No se nos han facilitado las condiciones. Puedo entender las dificultades, pero otra cosa es que lo comparta", dijo.

Piscinas cerradas

Vergnoux explicó que la federación encargó un estudio a científicos y expertos para demostrar que el agua es un medio donde no se propaga el virus y esa es una de las razones que les han llevado a solicitar al CSD una nueva evaluación. “No solo es la natación, es el waterpolo, la sincro”, apuntó el preparador francés, que lleva diez años con Mireia. "Nuestras medidas son el triple de seguras que las que propone el gobierno. Dejaríamos una calle en medio sin utilizar, por lo que habría cinco metros de distancia entre las calles que utilizaríamos. El CAR tiene unas medidas de higiene tremendas. No entiendo que puedas ir a tomar una cerveza a un bar y una campeona olímpica no puede trabajar. En nuestro caso, nadar es nuestro trabajo", recalcó.

Los dos entrenadores  reconocen que el aplazamiento de los Juegos  hasta el 2021 es una de las buenas noticias en todos estos meses. “Es un alivio. No nos vamos a engañar, porque Carolina ha tenido un año muy duro desde que se lesionó. Ha vivido un desgaste tremendo, con el estrés añadido de que teníamos que sumar puntos. Con una infección y el accidente de su padre”, cuenta el preparador de la campeona de bádminton, que ya se ha sometido a los test previos sobre el coronavirus antes de volver a la actividad de la cancha.

Fred Vergnoux, en un momento de la teleconferencia

“El aplazamiento ahora lo vemos como una suerte y vamos a ver si somos capaces de entenderlo y aprovecharlo, porque Mireia salía de una etapa difícil, pero entiende que tanto para ella como para el resto de los nadadores del equipo español será todo un desafío el regreso a la actividad después de nueve semanas sin tocar el agua”, remarca el preparador francés, que asegurar que todos los nadadores han seguido con doble sesión física de trabajo en seco, con trabajo técnico y mental pero que cada semana que pasa supone un lastre por la falta de rodaje en el agua.

Pendientes del calendario

Rivas apuntó que el regreso al CAR de Madrid dependerá de los resultados de los tests y que Carolina Marín está ansiosa por recuperar cuanto antes la normalidad. “El objetivo cuando se produzca el regreso a la competición será continuar la escalada en el ránking olímpico. Carolina es quinta. Intentar ser la 3 o la 4. Adaptaremos los torneos en la medida de lo posible para estar en esos puestos", indicó.

En el caso de la nadadora badalonesa, Vergnoux señala al mes de septiembre como una posible vuelta a la normalidad y al Mundial de piscina corta en diciembre como posible vuelta a la competición. "Estamos trabajando en el calendario, pero cada vez que avanzamos se anulan más cosas. Sabemos las fechas de los Juegos, del Mundial, del Europeo, sabemos el camino. Pero cuanto antes nos activemos, mejor ", auguró.