26 nov 2020

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LA DOBLE FUNCIÓN DE LOS ENTRENADORES

Los técnicos, líderes fuera y dentro del campo

Los entrenadores de los grandes equipos muestran su solidaridad con los afectados por el coronavirus, a la vez que comparten confinamiento con sus plantillas

Mourinho, Klopp, Ancelotti, Simeone y Setién son cinco de los muchos ejemplos que demuestran que los 'misters' no se esconden a la hora de compartir el dolor

Iosu de la Torre

Quique Setién, técnico del Barça, entreteniéndose en la cocina de su casa de Barcelona.

Quique Setién, técnico del Barça, entreteniéndose en la cocina de su casa de Barcelona. / FCBARCELONA.COM

Los estadios están vacíos en todo el mundo y no se sabe cuando se volverán a abrir. Ni siquiera si rodará el balón por la hierba esta temporada, paralizada por un virus invisible que ha detenido el planeta. Todos están confinados, hasta la pelota. También, por supuesto, los entrenadores, que son referencias emocionales para millones y millones de personas. Cada uno en su casa, pero intentando impulsar la solidaridad ya sea con iniciativas individuales o colectivas, a través de los propios clubs, al tiempo que trabajan mentalmente con sus jugadores, atrapados como el resto de los ciudadanos por la tremenda incertidumbre vital que provoca el coronavirus y a la que, de momento, no se le avista salida inmediata.

Como ocurre en los banquillos, cada entrenador tiene su estilo para combatir esta pandemia. Y resulta distinta su manera de gestionar el partido más difícil al que se han enfrentado nunca. Pero hay siempre algo en común. «Todos echamos de menos el fútbol y la vida que teníamos antes», contó Pep Guardiola, el técnico del Manchester City, en un mensaje desde su casa. «Pero hay que hacer caso a los médicos, científicos y enfermeros», reclamó en una idea compartida, de inicio a fin, por todos sus colegas. «Aquí estoy sentado en el sofá de casa cuando me hubiera encantado ir a trabajar o ir a entrenar como cada día», recordó también Quique Setién. «Ahora tenemos unas recomendaciones que cumplir que nos obligan a ser responsables. Piensa en el riesgo que supone para muchas personas, para ti mismo y para todos los demás. Quédate en casa», pidió el técnico del Barça.

"Todos echamos de menos el fútbol y la vida que teníamos antes"

Pep Guardiola

Técnico del Manchester City

Más allá de los impulsos individuales (Guardiola donó un millón de euros al Col·legi de Metges de Barcelona y la Fundació Àngel Soler Daniel) y Eddie Howe, el entrenador del Bournemouth, ha sido el primero de la Premier en rebajarse el salario, existe una poderosa ola de solidaridad del fútbol. «Ahí fuera hay gente que lo está dando todo», decía Luis Enrique en un vídeo difundido por la federación española de fútbol. «Gente que pelea, gente que lucha y lo hace hasta dar su último aliento», explicó el asturiano, quien esta semana también quiso rendir homenaje al Hospital del Mar de Barcelona.

Mucho trabajo psicológico

«Lo están haciendo ante un rival difícil, desconocido e incierto», recordó Luis Enrique.  «Y eso es lo que les hace grandes, el valor de enfrentarse a ello. Seguro que nuestros mayores si pudieran se enfrentarían, otras veces ya lo han hecho sin pedir nada a cambio. Han sido una generación de héroes, estamos en deuda, esta vez debemos hacerlo por ellos. No es el momento de rendirse», afirmó el exentrenador del Barcelona en ese mensaje ilustrado con imágenes de la selección española.

Los ténicos saben que ahora, más que nunca, han de cuidar el plano emocional de todos sus futbolistas

Por un lado está el trabajo de concienciación. «Todos, en lo personal o profesional, jugamos alguna vez el que será el partido de nuestras vidas», recalcó Luis Enrique. Y por otro, que el trabajo psicológico de los entrenadores con sus respectivos grupos de trabajo, aunque desde la lejanía de sus casas. Conectados, en todo momento, gracias a la tecnología a través de vídeoconferencias, ya sean individuales o colectivas, como ya han hecho algunos equipos.

El trabajo físico, diseñado por los especialistas de cada club, es ejecutado a diario por los futbolistas, que también tienen muy cuidada la alimentación. Pero los técnicos saben que lo más importante en estos momentos es el plano emocional.

Es cuando más se debe notar su liderazgo, aunque sea de forma invisible. Un liderazgo detrás de una pantalla, no en el campo y vestido con chándal como solían. Así ocurre, por ejemplo, con los jugadores lesionados que siguen su proceso de recuperación a través de vídeoconferencias con los médicos. Así lo ha entendido también el Consejo Superior de Deportes (CSD), quien ha elaborado un gabinete de asesoramiento psicológico para todos los deportistas olímpicos y paralímpicos.

Mourinho visita a ancianos

«Es un momento difícil para todos en este momento, especialmente entre los ancianos, por lo que quiero ofrecer mi ayuda de cualquier manera que pueda», comentó Jose Mourinho, el entrenador del Tottenham, quien acudió ya en los primeros días de la expansión de la pandemia por Inglaterra a un centro en Enfield para empaquetar comida y entregársela a esas personas mayores que viven solas. «Cualquier ayuda que alguien pueda ofrecer puede marcar una gran diferencia en la vida de las personas en este momento: todos deberíamos pensar en lo que podemos hacer para ayudarnos mutuamente porque hay muchas personas vulnerables que podrían tener dificultades durante el período que tenemos por delante», aseguró el portugués.

Se convirtió Mourinho desde el inicio en un voluntario más, al igual que todo su cuerpo técnico. Uno de los 700 que están trabajando en 40 proyectos para ayudar a las personas que se encuentran solas durante el confinamiento. Toby Alderweireld, el defensa belga del Tottenham, ha repartido, por ejemplo, tablets para que los ancianos puedan conectar con sus respectivas familias.

Klopp admira a los médicos

«Me enviaron un video de personas en un hospital de cuidados intensivos cantando You’ll Never Walk Alone y cuando lo vi comencé a llorar de inmediato. Es increíble. Estas personas no solo trabajan sino que lo hacen con un gran espíritu», admitió Jürgen Klopp, el técnico del Liverpool, en la web oficial del club, impresionado, como todos, por la respuesta de los sanitarios. Estaban los doctores dentro de la unidad de vigilancia intensiva y otros enfermeros y enfermeras al otro lado, separados por una puerta. Pero unidos todos ellos cantando el mítico himno del Liverpool.

Klopp recordó que «es su trabajo, lo hacen día tras día» y quiso ponerlo en valor. «Se ponen en peligro, porque ayudan a las personas enfermas y con discapacidades graves, por lo que no podría admirarlos más y apreciarlo más, realmente no podría», añadió el técnico. El Liverpool ha activado un nuevo portal en línea que proporciona información sobre salud y bienestar y contactos clave, incluyendo orientación del psicólogo deportivo del equipo sobre salud mental y consejos de alimentación saludable del jefe de nutrición del club.

Ancelotti: “Es la guerra”

Carlo Ancelotti no suele comunicarse a diario con sus jugadores durante la pandemia. Esa tarea corresponde a su equipo de trabajo. «El mundo está cambiando. Nunca volverá a ser lo mismo para todos. Es como una guerra y después será como una posguerra», confesó el técnico italiano del Everton en una entrevista concedida al diario francés L’Equipe, en la que mostraba su «enorme preocupación» por lo que estaba sucediendo ya antes en su país. «Es muy doloroso escuchar que muchos de mis compatriotas mueren todos los días. Creo que Italia ha hecho un buen trabajo en un contexto muy complicado, nunca antes visto», reconoció Ancelotti.

El entrenador italiano también descolgó el teléfono para llamar, por ejemplo, a Mark, un policía de 52 años, apasionado seguidor del Everton, que está enfermo desde hace un año. Ancelotti le dijo que estaba a su disposición y de su mujer Laura y de sus cuatro hijos durante la cuarentena. Estuvieron hablando durante cinco  minutos, básicamente sobre los recuerdos históricos que tenía Mark del Everton, además de intercambiarse ambos sus recomendaciones de Netflix.

Simeone, charlas ‘on line’

Junto a su mujer Carla Pereyra, el Cholo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, ha querido lanzar varias ideas solidarias. La última ha sido buscar recursos económicos para la Cruz Roja. «Lo damos todo. Vos y yo sabemos que tenemos un gran enemigo, el covid-19», indicó Simeone. «El personal sanitario es nuestro equipo y necesitan equipamientos básicos de protección. Ellos son los nuestros», recalcó el técnico rojiblanco, que ha impulsado esa idea junto a la Fundación Atlético de Madrid. Uniéndose también al aplauso que se hace a los sanitarios cada día a las ocho.

Simeone mantiene, como todos los entrenadores, un contacto permanente con sus jugadores, aunque la responsabilidad física corresponde al Profe Ortega. El técnico, además de estudiar en vídeo todos los entrenamientos y partidos realizados hasta que se detuvo la competición, habla con los jugadores a través de vídeoconferencias. Pero lo hace por líneas, según reveló el diario Marca. El argentino habla con defensas, centrocampistas y delanteros ya que los guardametas (Oblak y Adán) quedan bajo el control directo de Pablo Vercellone, el entrenador de porteros.

Setién, videoconferencias

No se ven demasiado, ni siquiera a través de una vídeoconferencia pero después de varias semanas Quique Setién, el técnico del Barça, promovió un encuentro virtual. Estaba toda la plantilla conectada. La reunión telemática duró unos 45 minutos. Con los jugadores dialogando con el entrenador, ayudantes incluido  Carlos Naval, el delegado del equipo. No era una cita de trabajo porque eso ya queda estipulado en las órdenes que transmiten a diario los preparadores físicos a los futbolistas. Era, en realidad, un punto de encuentro, cada uno desde sus casas, confinados como están, para reencontrarse y contarse las últimas novedades, pendientes como todos de que el coronavirus permita regresar a la normalidad. En la vida y en el fútbol, claro.

En el caso del Madrid, Zinedine Zidane también había empleado esta fórmula de conexión con sus jugadores. Aunque, a diferencia del Barça, era una vídeoconferencia privada y al técnico francés no le gustó nada que se filtrara su existencia. El club azulgrana sí difundió una imagen realmente inusual de unos tiempos verdaderamente inusuales. El Barça en una pantalla.