30 sep 2020

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CRISIS DEL CORONAVIRUS

El fútbol español se enfrenta a una oleada de ertes

El Espanyol y el Atlético se unen al Barça como los primeros clubes en recurrir a recortes laborales

A última hora de la noche el Grupo Alavés-Baskonia se sumó a los clubes que anuncian ertes

Alejandro García

Entrenamiento del Atlético de Madrid.

Entrenamiento del Atlético de Madrid. / EFE

Primero fue el Barça, a última hora del jueves, y este viernes se hizo oficial que tanto el Espanyol como el Atlético de Madrid van a poner en marcha sendos expedientes de regulación de empleo temporal (erte). Todos los sectores empresariales del país están castigados y las medidas de ayuda del Gobierno están abiertas a todos, también aunque seas un equipo de fútbol con sueldos millonarios. 

Los clubes tienen presupuestos desorbitados, entre inversiones millonarias en bienes de riesgo (como futbolistas a los que se les han firmado sueldos multimillonarios), todo supeditado a retener unos ingresos, en su mayoría de televisión, que ahora están en peligro ante el escenario de que no se pueda reanudar La Liga, o lo haga condicionada. Barça, Espanyol, Atlético y, a última hora, el Alavés han sido los primeros, la primera oleada, pero el patrón se replica fielmente por todo el fútbol profesional y no van a ser los últimos. La asociación de futbolistas AFE espera que alcancen a una decena de equipos.

URGENCIA Y RESPONSABILIDAD

Ni 24 horas después de que el Barcelona anunciara un erte, sin acuerdo aún con los jugadores, el Espanyol siguió el mismo camino «por fuerza mayor y de manera unilateral por motivos de urgencia y responsabilidad», argumenta el club.  

Mientras que en el caso del Barça, el erte afecta a los trabajadores no deportivos, en el Espanyol tiene un alcance limitado y detallado por la entidad: «La medida afecta a los jugadores, primeros entrenadores, segundos entrenadores y preparadores físicos del primer equipo masculino y femenino, Espanyol B y Juveniles A y B», informó en el comunicado. Además, también a diferencia del Barça, el conjunto blanquiazul precisó el alcance de su medida: «Consiste en una reducción de jornada del 70%. Se contempla que los afectados mantengan cierta actividad física con planes de entrenamiento individuales en tanto en cuanto no se pueda reanudar la competición».

El club perico comunicó que «la plantilla del primer equipo ha mostrado su voluntad y predisposición para llegar a un acuerdo amistoso» evitando así tener que tomar «medidas laborales más drásticas». De esta manera, el Espanyol podrá «flexibilizar los plazos de los haberes salariales más inmediatos con el único objetivo de salvaguardar y ayudar desde su posición a que el club salga adelante en estos malos momentos».

UN MOMENTO DELICADO

En Madrid, el erte del Atlético va a afectar a 500 empleados entre trabajadores, jugadores y técnicos que no puedan desarrollar su trabajo mientras se prolonga el estado de alerta por la pandemia del coronavirus.

A través de una carta dirigida a los socios, el consejero delegado, Miguel Ángel Gil, comunicó que la medida se toma para salvaguardar la viabilidad económica del club, como ya han hecho el Barcelona y el Espanyol. «En todos los años que llevo al frente de la gestión del club nunca me había enfrentado a un momento tan delicado ni con un futuro tan incierto. Una situación tan grave nos obliga a tomar decisiones tan complicadas y con el único objetivo de garantizar la supervivencia del club», explicó en la misiva.