29 oct 2020

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ANTES DEL CLÁSICO

Zidane acumula obstáculos

El Madrid recibe al Barça en el Bernabéu todavía convaleciente tras la derrota ante el City en medio de una mala dinámica

Alejandro García

Zinedine Zidane (d) conversa con uno de sus asistentes en el último entrenamiento antes del Clásico. 

Zinedine Zidane (d) conversa con uno de sus asistentes en el último entrenamiento antes del Clásico.  / AFP

El Madrid ha pasado unos meses de tranquilidad y buen rendimiento, Zidane ha convertido en un fiable y sólido lo que era un proyecto finiquitado hace casi un año, cuando regresó para rescatar a Florentino Pérez de un naufragio. Aún con todo el empeño del técnico de las tres Champions, el Madrid se vuelve a encontrar por segundo año consecutivo contra las cuerdas aún con frío en el ambiente, de nuevo ante el Barça tras un varapalo europeo, otra vez en la temporada en juego.

El sol que lucía sobre Valdebebas en la previa de recibir a Guardiola en la Champions estaba este sábado oculto por nubarrones que se ciernen sobre un Zidane al que se le amontonan los obstáculos entre la falta de gol, la lesión de Hazard y la pérdida de una solidez defensiva que necesita al máximo para competir. 

Un momento delicado

El entrenador del Madrid compareció en Valdebebas antes de recibir este domingo al Barça consecuentemente serio, cariacontecido por momentos, después de la amarga derrota ante el Manchester City en Champions, un punto en dos jornadas ligueras y eliminado de la Copa en un Bernabéu, donde no gana desde aquella dolorosa derrota ante la Real Sociedad, tres partidos después. “Es un momento delicado”, asumió el técnico francés, que despachó con sequedad y contundencia las preguntas que más ahondaron en los malos momentos blancos: “Yo puedo hablar aquí media hora, pero la oportunidad de cambiar las cosas es ante el Barcelona. Nada más…”, terminó diciendo Zidane en una revelación de sinceridad. 

Con el Barça dos puntos por delante en La Liga antes del Clásico y con una remontada épica como única jugada para seguir con vida en Champions, Zidane está a dos partidos del peor escenario posible para el Madrid: terminar el mes de Marzo sin más opciones de levantar un título que una liga en la que el Barça tiene ventaja. “Es verdad que estamos en un momento complicado, pero estamos aquí para intentar ganar y eso vamos a hacer”, insistió Zidane mientras despejaba críticas. “Todos pueden criticar y es lo que hacéis. Es normal, lo entiendo. Hemos perdido dos partidos y yo soy el responsable”, asumió el francés sin reparos.

El rendimiento que le ha sacado Zidane a la plantilla es incuestionable, pero viene de perder en Valencia ante el Levante, tras empatar en casa ante el Celta, y de recibir una cornada de tres trayectorias en Champions, cuando se disponía a cerrar la faena con éxito. “En un momento puntual de un partido te puede pasar algo… Veníamos de más de 70 minutos muy buenos”, intentó ilustrar Zidane. Aún así, una victoria ante el Barça le devolvería a los blancos la iniciativa en liga, con la esperanza de que la solidez que ha mostrado el equipo sea suficiente para aguantar el ritmo liguero.

Falta endémica de gol 

Aunque el Madrid consiga ganar el Clásico, incluso La Liga, no va a desaparecer de la temporada blanca la sensación de que la falta de un jugador determinante en ataque ha condicionado los resultados en las instancias decisivas. “No estoy preocupado porque durante cuatro meses ganamos partidos, también sin Hazard”, dijo Zidane.

Aún así, la idea veraniega de solucionar la carencia de un acompañante rematador de Benzema con una aportación coral del resto de atacantes ha naufragado entre las lesiones de Hazard y Asensio, la dispersión de Bale, el fichaje frustrado de Jovic, que se ha quedado fuera de la convocatoria; la falta de puntería de Vinicius o el protagonismo residual de Mariano, novedad entre los citados por Zidane para recibir al Barça. 

El peso de los centrocampistas en los planteamientos del francés le ha aportado fiabilidad en la misma medida que le ha quitado capacidad resolutiva en ataque. “Lo más importante es mantener nuestra solidez, luego sabemos que podemos marcar”, insistió Zidane. 

Con sus prioridades claras, incluidas las rotaciones, la variabilidad en las alineaciones del francés conservan la fama de dejar mal a todos los pronosticadores de alineaciones, pero han perdido la fiabilidad para mantener el nivel.

Ante el Barcelona, además de opciones para Bale y más remotas para Marcelo, pocos se cuestionan el regreso de Kroos a la titularidad, después de no jugar ni un minuto en la derrota ante el City y tras concentrar buena parte de los comentarios el día después. “El problema no es que Kroos no estuviera. Siempre que hay un mal resultado se busca algo”, justificó Zidane.