28 feb 2020

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LA POLÉMICA EN EL VILLMARÍN

Quique Setién, amor y odio

El técnico cántabro aún provoca un encendido debate sin término medio en la prensa sevillana

Luis Lastra

Quique Setién, en una entrevista con EL PERIÓDICO en Sevilla.

Quique Setién, en una entrevista con EL PERIÓDICO en Sevilla. / JAVIER DÍAZ

Por ser directos y verticales, al contrario de lo que preconizó su equipo cuando su equipo era el Betis, aquí van ya dos titulares sobre Quique Setién al calor de su retorno al Villamarín. Uno: «Es antiélite, no tiene gen competitivo». Otro: «El Betis hizo con él cosas que no había hecho antes y que habrá que ver si las hace después». No hablan hinchas, sino periodistas.

En esa grada, la mediática, quizá provocó el cántabro un debate más encendido, sin término medio, que en la otra. Provocó y provoca. La división de opiniones sobre el ahora técnico del Barça sigue muy viva, tal como va a corroborar a continuación un amplio muestrario de la prensa deportiva de Sevilla.

¿Bueno o malo para el Betis?

Primera pregunta: ¿Setién fue bueno o malo para el Betis? «Hizo muchas cosas bien, pero también muchas mal. Pregonó que su legado estaba por encima de los objetivos del club y el equipo se amaneró y cayó en la complacencia de su estilo», responde Andrés Ocaña (Cope).

Setién dirige un entrenamiento del Betis en la pasada temporada / Efe

«Ganaba más que perdía y cambió la tendencia de un club que llevaba años buscando un entrenador con personalidad y un estilo», considera Mateo González (Abc), en la línea de Rafael Pineda (El País): «Fue una buena etapa. Dotó al equipo de un estilo, hizo debutar a canteranos que luego fueron vendidos a alto precio, ganó en un mismo año en los campos del Barcelona y el Madrid y 3-5 en el del Sevilla y llegó a semifinales de la Copa del Rey».

«Setién sufrió una caza mediática brutal. Uno de sus errores fue entrar en ese juego sucio. Otro, su cabezonería» (Juan Busto, Canal Sur)

Florencio Ordóñez (Radio Sevilla) recupera el tono crítico: «El segundo año fue un fracaso y él generó una gran división. Una minoría muy cercana al club, por querer ganar batallitas absurdas, lo elogiaba con tal de defender a los dirigentes». A lo que Samuel Silva (Diario de Sevilla) añade: «Fue positivo porque hizo resurgir al Betis tras la mediocridad anterior, pero luego todo se fue degradando por su comportamiento y su rendimiento».

Estilo inconfunbible

Juan Bustos (Canal Sur) defiende lo contrario: «Dejó un estilo inconfundible, mejoró a la plantilla y revalorizó a jugadores que dejaron sumas importantes. La herencia es más positiva que negativa, aunque alternó partidos inolvidables con otros vergonzantes». «El balance es positivo, aunque los resultados quizá fueron empequeñecidos por la sensación de que el Betis tenía más recorrido», opina Javier Santos (Muchodeporte).

No está de acuerdo, y no hay que confundirlo con el utillero del Barça, Gabriel Galán (El Desmarque): «Dejó más cosas malas que buenas. Su mentalidad antiélite y su idea inamovible dejaron hábitos casi incorregibles».

El enfrentamiento con la afición

Segunda pregunta: ¿La afición fue justa con él? «Los medios, en su derecho a ser críticos, generaron un estado de ánimo que enrareció el ambiente. Sus mayores derrotas se produjeron en las ruedas de prensa y eso lo penalizó», recuerda González.

Setién, en una rueda de prensa con el Barça / Efe

«La afición fue justísima. La división era lo mínimo y no fue culpa de la prensa. Fue el técnico del Betis que ha gozado de más favores de la prensa de Madrid y Barcelona. Por cierto, la prensa catalana no lo apoya ahora tanto como cuando estaba aquí», ironiza Ocaña.

«Fue el técnico del Betis mejor tratado por los medios de Madrid y BCN. La prensa catalana ya no lo apoya tanto» (Andrés Ocaña, COPE)

«El trato fue lógico. Decir que los aficionados estuvieron influenciados por algunos medios es faltar el respeto a gente que lleva muchos años viendo fútbol  y tuvo que soportar un tedio continuo. Fuera de Sevilla no se veía esto, lo eclipsaban los triunfos del Camp Nou o San Siro. Siempre pensé que todo el que hablaba maravillas del Betis de Setién no había visto más de dos partidos», añade Ordóñez, que también cita «sus continuas excusas».

Harto de traiciones

Según Bustos, Setién «se fue harto de traiciones desde dentro del club y por ser el objetivo de una caza mediática brutal». «La afición siempre quiso a Setién, pero se equivocó en un mal gesto por defender a un jugador [Francis] y eso provocó una fractura de la que no se recuperó. Uno de sus errores fue entrar al juego sucio en la sala de prensa. Otro, su cabezonería», agrega.

«La grada no lo tragaba. Quizá el trato fue injusto, pero también se lo buscó. Despreció a la prensa local e hizo desplantes a su propia afición. Trató con soberbia al entorno mediático y al beticismo, no empatizó y la autocrítica fue escasa», explica Pineda.

Análisis increíbles

Carlos Hidalgo (Onda Cero) no discrepa. «La relación con la grada era insostenible. A la afición le quemó oírle decir una y otra vez que lo importante no era ganar, sino tocar mucho la pelota», profundiza. «El clima de tensión que generó era contraproducente. Fue muy torpe al enfrentarse a parte de la grada y ofrecer análisis increíbles en los que destacaba como relevantes los pases o tiros a puerta sin peligro. No supo entenderse con una afición con la que es facilísimo llevarse bien», explica Santos.

«Setién no es bueno para ningún club de élite. Lo normal es que fracase en el Barça. No tiene gen competitivo» (Gabriel Galán, El Desmarque)

A juicio de Galán, su salida fue «tardía». «Unos béticos lo odiaban y otros lo idolatraban aunque perdiera. Pero insultar a la afición ya es motivo más que justificado para ser despedido y no recibir un buen trato de los béticos», argumenta.

¿Válido para el Barça?

Y la última pregunta: ¿Setién vale para el Barça? Aquí hay menos unanimidad todavía. «No es buen entrenador para ningún club de élite. Para el ADN Barça le falta gen competitivo. Lo normal es que fracase, pero tiene a Messi», apunta Galán. «Si su estilo le viene bien a algún equipo, es al Barcelona. A poco que le den tiempo…», replica Bustos.

«Ganaba más que perdía. Cambió la tendencia de un club que llevaba años buscando personalidad y estilo» (Mateo González, Abc)

«Es ideal. Su estilo solo se puede llevar a cabo en un club con una plantilla top. Le irá bien, aunque ha tenido mala suerte con el momento en que llega», respalda Hidalgo. «Su idea, en su máxima expresión, solo puede tener éxito en el Barcelona, pero ha llegado en el peor momento, con síntomas de fin de ciclo en jugadores clave. No lo veo capaz de solucionar eso», avisa Santos.

«El Betis le quedaba grande. Creo que está contestada la pregunta», ataca Ordóñez. «Tiene el estilo adecuado y es un gran gestor de grupos, pero fracasará porque admite las derrotas como parte del juego y en el Barça cada derrota es una crisis», sentencia Pineda.