20 sep 2020

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horizonte incierto

El Brexit planea sobre la Premier League

Mientras el Gobierno británico negocia con la UE la transición hacia la salida, los clubs cruzan los dedos

La amenaza de cambios también planea sobre los clubs de rugby y críquet y las escuderías de la fórmula uno

Enric Gil

Klopp celebra con los jugadores del Liverpool un triunfo ante el Everton. 

Klopp celebra con los jugadores del Liverpool un triunfo ante el Everton.  / REUTERS

A los ingleses les cambia la cara cuando les preguntan por las consecuencias del Brexit. Nadie sabe qué va a pasar y la frustración está derivando en incomodidad por la incertidumbre. A día de hoy existe mucha confusión y el impacto de la salida del Reino Unido de la Unión Europea en el sector del deporte vendrá con 'delay', dado que el Gobierno británico y el club comunitario tienen que negociar el encaje este 2020, el año de transición. 

El escenario navegará entre unas condiciones de separación “duras” o “blandas”, lo que determinará el efecto de las regulaciones, más o menos estrictas. No es ningún secreto que los 20 clubes de la joya de la corona del deporte inglés, la Premier League, estaban en contra del Brexit y ahora sufrirán sus consecuencias. 

Impacto en los fichajes

En principio, del impacto del Brexit se escaparán los jugadores comunitarios que militan a la Premier a día de hoy y la principal preocupación tendrá que ver con la libre circulación de personas porque afectará al mercado de fichajes. El escenario más probable es que los futbolistas de la Unión Europea necesiten un permiso de trabajo, lo que exigirá el cumplimiento de unos méritos muy exigentes. Haber jugado un mínimo de partidos con una selección nacional o satisfacer unos requisitos rigurosos de salario, coste e historial.

La BBC, de hecho, estableció que más de 300 jugadores de la Premier League, Championship y la Scottish Premiership no los hubieran cumplido en su momento. Ejemplos de ello son estrellas de la talla de N’Golo Kante o Riyad Mahrez. 

Al mismo tiempo, resultará mucho más difícil reclutar promesas europeas de menos de 18 años para las academias. Las regulaciones de la FIFA sobre la protección de menores permiten el fichaje de jugadores de entre 16 y 18 años dentro de la Unión Europea. A partir del 31 de diciembre, al final del período de transición, el próximo Cesc Fábregas ya no podrá saltar del Barcelona al Arsenal.

Limitación de jugadores extranjeros

Paralelamente, la Federación Inglesa (FA) presentó hace poco más de un año propuestas para limitar el número de jugadores extranjeros en los equipos de la Premier League, que podrían pasar de 17 a 12. Es algo que aún tampoco se ha concretado, pero es un debate que llegará. La medida tendría un impacto enorme sobre todo sobre los grandes de la liga. El Manchester City, por ejemplo, tendría que renunciar a más de un tercio del equipo.

Kloop y Guardiola, iconos de la Premier League / RUI VIEIRA (AFP)

Los futbolistas no son los únicos individuos afectados. De los 20 clubes de la Premier League, la mitad tienen entrenadores no británicos. De hecho, las caras emblemáticas de la liga inglesa ahora mismo son Pep Guardiola, Jürgen Klopp y Jose Mourinho, todos de la Unión Europea. A ellos no les será problema conseguir un visado, pero sí a sus futuros relevos. 

Escenario alternativo

Las perspectivas pueden ser más amables según las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea. Países como Noruega o Suiza están fuera de la UE, pero sus jugadores no cuentan como extracomunitarios. A día de hoy desde Inglaterra hay pocas esperanzas de que se pueda concretar un acuerdo de libre comercio, dadas las reticencias del actual Gobierno británico. La opción parece remota, aunque no imposible.

Económicamente, el deporte inglés también tiene que lidiar con inconvenientes financieros inmediatos. Una disminución del valor de la libra frente al euro resta competitividad a los clubes británicos para fichar jugadores, algo que ya han notado clubes modestos como aseguró presidente el Burnley, Mike Garlick, que alertó que “el Brexit amenaza con ensanchar la brecha de desigualdad respecto a los equipos grandes”.

Inquietud en el rugby

En los próximos meses el gobierno de Boris Johnson tendrá otra patata caliente con el rugby i el criquet. A día de hoy, jugadores africanos, del Caribe y el Pacífico tienen los mismos derechos que jugadores de la Unión Europea gracias a acuerdos especiales como el Kolpak. El divorcio exige nuevos acordes porque, de lo contrario, perderán calidad. 

Otro tema es el de la Fórmula 1, que depende de ingenieros procedentes de diferentes partes del mundo y de piezas metálicas. Las limitaciones en la libre circulación de personas y bienes pueden encarecer los costes y disminuir la competitividad. Es otra tarea para un gobierno británico que encabezará el Brexit con más dudas que certezas. Algo que, de momento, solo perjudica a los mismos ingleses.