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TRAS LA SUPERCOPA

Zidane consolida al Madrid

El equipo blanco regresa reforzado después de ganar en los penaltis la Supercopa ante un Atlético satisfecho con su rendimiento en Arabia Saudí

Alejandro García

Zidane saluda a Fede Valverde tras la expulsión del uruguayo en la final de la Supercopa.

Zidane saluda a Fede Valverde tras la expulsión del uruguayo en la final de la Supercopa. / EFE

Parecía impensable cuando regresó al equipo para el tramo final del pasada temporada, también cuando inició el curso sin apenas fichajes para el once titular, pero Zidane mantiene en su segunda etapa los números estratosféricos de la primera: Nueve triunfos en nueve finales, para sumar diez títulos, uno cada 19 partidos que ha dirigido a los blancos (Guardiola dejó su marca con el Barça en 18), el último la Supercopa ante el Atlético. El peso específico de referente que tenía Cristiano Ronaldo en las tres Champions del Madrid lo ha heredado Zidane con su aportación desde el banquillo.

Además de los números, que siempre han sido insostenibles, Zidane ha aportado a este Real Madrid más cosas que al de su primera etapa. El trabajo del francés ha recuperado el lustre de equipo moribundo que deambulaba por La Liga, hasta convertirlo en el menos goleado del campeonato junto al Atlético. 

Las innovaciones tácticas de Zidane en la Supercopa ante las bajas de Benzema, Hazard y Bale funcionaron gracias al robusto y consistente soporte de juego que ha construido en la primera mitad de la temporada: desde los cinco centrocampistas hasta el buen rato de la final en el que jugó con Casemiro en la mediapunta, para responder a la presión del Atlético con Modric en la base de la jugada.

La consolidación de Fede Valverde

En medio de una pretemporada desalentadora, Zidane tenía la idea de que el equipo reverdería con un centrocampista con gran despliegue físico para saltar a la presión y aportar velocidad en las transiciones. Con Fede Valverde y un encomiable trabajo colectivo ha conseguido generar el hábitat ideal para que el equipo desarrolle su talento, les lleve hasta donde les lleve. 

La Supercopa ha confirmado las buenas sensaciones de un Madrid que no ha dejado de crecer desde la incursión de Fede Valverde en el once titular. El uruguayo fue nombrado mejor jugador de la final (por Luis Enrique y su cuerpo técnico) y estuvo en el centro de una jugada clave de la prórroga: la falta cuando Morata enfilaba solo la portería de Courtois; antes de irse expulsado tras otro partido omnipresente en la medular blanca en el que pudo marcar en un remate franco de cabeza.

El Madrid vuelve ahora a La Liga (el sábado recibe en el Bernabéu al Sevilla de Lopetegui) con la ausencia segura por sanción de Fede Valverde y las posibles por lesión de Sergio Ramos, que terminó la Supercopa con problemas en el tobillo; Bale y Benzema, que se quedaron en Madrid y siguen recuperándose; y las más largas de Hazard y Asensio.

Satisfacción atlética pese a la derrota

El digno derrotado en la final de la Supercopa fue un Atlético que conserva la buena sensación de la remontada ante el Barça en la semifinal, que tuvo tantas opciones de ganar el título como el Madrid, pero que acumula otra derrota en una final ante su rival capitalino. 

El Atlético tiene problemas: Joao Félix pasó desapercibido por la Supercopa, suma otra derrota con el Madrid en una tanda de penaltis (van cinco seguidas), el juego no es vistoso y la facilidad para marcar gol no es el la mayor virtud del equipo. Pero regresó de Arabia Saudí satisfecho con el rendimiento. Las bases del equipo están asentadas, la competitividad se trasluce en cada jugada y la solidez defensiva sigue siendo la base sobre la que los rojiblancos construyen su éxito.