04 jun 2020

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MOVILIZACIÓN INDEPENDENTISTA

El Barça negoció con Tsunami Democràtic sobre el clásico Barça-Madrid sin éxito

El club azulgrana rechazó que la plataforma desplegara una gran pancarta y le hizo una contraoferta que no aceptaron

ACN

Pancartas en el Barça-Real Madrid que se jugó el 6 de mayo del 2018.

Pancartas en el Barça-Real Madrid que se jugó el 6 de mayo del 2018. / JOSEP LAGO (AFP)

El FC Barcelona y el Tsunami Democràtic intentaron llegar a un acuerdo de cara al clásico del 18 de diciembre a través de una negociación "informal" propiciada por un intermediario de confianza. Según ha podido saber ACN de fuentes del club y del movimiento que promueve el 'Sit and talk', después del anuncio de la movilización coincidiendo con el clásico, el Tsunami y el Barça entraron en contacto con la voluntad de las dos partes de intentar pactar que fueran compatibles el partido y la reivindicación.

La negociación, llevada a cabo hace dos semanas, acabó fracasando. El movimiento pedía poder desplegar en un momento visible una gran pancarta en la grada con un mensaje suyo, pero fuentes del club y del Tsunami han confirmado que el Barça rechazó la propuesta. Posteriormente, el club hizo una contraoferta que tampoco llegó a buen puerto. A estas alturas, los contactos no se han vuelto a repetir, según las dos partes.

Contacto con un intermediario

El Tsunami Democrático anunció el 29 de noviembre que estaba preparando una movilización a Barcelona para el día 18 de diciembre, coincidiendo con el partido de fútbol entre el Barça y el Real Madrid que se jugará en el Camp Nou. Poco después, el movimiento entró en contacto con una persona que habitualmente mantiene relación directa y de confianza con el club para conocer si lo Barça aceptaba la propuesta de mostrar su 'Sit and talk' de alguna manera, tal como había dicho ya públicamente.

"Contacto informal"

El Tsunami pretendía hacer un llamamiento en el Estado porque siente a negociar con Catalunya sobre la autodeterminación y la amnistía de los presos independentistas, e invitaba los dos equipos de fútbol a colaborar. Una vez establecida la conexión, el Barça aceptó mantener un contacto con el Tsunami, que ambas partes coinciden a calificar "de informal", sin reuniones físicas entre responsables de unos y otros, y a través del mismo intermediario.

En estas negociaciones, el movimiento manifestó su intención de desplegar una inmensa pancarta en la grada en algún momento del partido. Las fuentes del club aseguran que las dimensiones de la lona eran tan grandes que se requería poder instalar mecanismos y poleas para facilitar el despliegue. Esta circunstancia fue vista con recelo desde el club, que considera que implicaba permitir su montaje y desmontaje, y un grado de colaboración que no querían asumir.

Un grado de implicación inasumible

El Barça siempre ha remarcado que es un club plural y transversal y que, a pesar de permitir de muchas y varias maneras la libertad de expresión de los socios y de los asistentes al campo, no puede aceptar un nivel de implicación tan elevado con una acción como la que proponía el Tsunami Democràtic.

Fuentes de las dos partes explican que como contraoferta el club sugirió que se desplegara una lona más pequeña por iniciativa de los socios, o bien que los asistentes llevaran pancartas unipersonales.

Un gran mural

El Barça tiene previsto formar un gran mural poco antes de empezar el partido y comentó al Tsunami que todavía los quedaría un espacio de unos cinco minutos entre el fin de su performance y el inicio del juego. Además, les hicieron saber que también tenían el tiempo entre la primera y la segunda parte para repetir su acción.

Las sugerencias del club, sin embargo, no cumplían ni de lejos las expectativas del Tsunami para una acción pactada con los equipos implicados. Así que declinaron la contraoferta. Como que no volvió a llegar ninguna propuesta más del club, la negociación quedó aquí y, según fuentes del movimiento y del Barça, no se ha retomado.

La movilización independentista

De hecho, desde entonces el Tsunami ha anunciado que ya tiene a punto acciones tanto dentro como fuera del estadio, que contará con el factor sorpresa como cada una de sus citas, que ya tiene más de 25.000 personas dispuestas a participar y autobuses que llevarán gente a las concentraciones que ha convocado en las calles próximos para la tarde de miércoles. El movimiento insiste en que el Barça no es su enemigo y que ni intentan ir contra el club ni pretenden parar el partido.

Y por su parte, la entidad azulgrana mantiene que es firme partidario de la libertad de expresión como lo ha sido siempre. Formalmente, el club mantiene que habla "cada día" con "mucha gente" de la sociedad civil organizada. Fuentes de la entidad azulgrana han explicado que el Barça trabaja desde el primer día porque el partido del próximo miércoles se pueda jugar y, a la vez, velar para hacer "compatible" el derecho a protesta tanto dentro de cómo fuera del Camp Nou.

Desde el club también apuntan que el objetivo primordial del Barça es que el enfrentamiento contra el Real Madrid se dispute "con normalidad". Asimismo, destacan que ninguna entidad ni asociación o plataforma -tampoco el Tsunami- no ha hecho llegar al club la intención de boicotear o provocar la suspensión del partido.

El dispositivo de los Mossos

Los Mossos han anunciado este viernes que están "preparados" para repeler una invasión del césped "improbable". El comisario jefe Eduard Sallent explica que el dispositivo contará con 3.000 efectivos y comenzará los controles de acceso por la mañana.