10 jul 2020

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MONTENEGRO 26- 27 ESPAÑA

Las 'Guerreras' también saben sufrir

España se clasifica como primera de grupo para la 'Main Round' y se acerca a las plazas del preolímpico

Irati Vidal

Soledad López Jiménez celebra uno de los tantos de la selección española de balonmano femenino ante Montenegro.

Soledad López Jiménez celebra uno de los tantos de la selección española de balonmano femenino ante Montenegro.

Fue la España de la garra. Del carácter y la fe. De la templanza en momentos complicados. La España que se olvidó de la lírica y las goleadas para firmar una victoria sobre la bocina que clasifica a las de Viver como primeras de grupo para la ‘Main Round’ y las acerca al preolímpico. Sufrieron mucho. Pero vencieron (27-26). Y salen del encuentro ante Montenegro con la sensación de que nada se les resiste.

Porque por muchos momentos, a la selección se le apagaron las luces. Incapaces de derrocar el muro montenegrino y de construir el suyo propio, las españolas mostraron su peor versión en lo que va de campeonato. Pero como todo campeón, lograron sobreponerse a sus errores y darle la vuelta al marcador hasta en dos ocasiones para superar a una ardua selección y presentar sus credenciales a las medallas. Si no las habían presentado ya. 

La furia de las balcánicas entonando el himno nacional antes del encuentro era solo un preámbulo de lo que le esperaba a la selección en el Yatsushiro General Gymnasium de Japón. Arrancaron las montenegrinas con efusividad y efectividad. No había señales de la España apabulladora del resto de encuentros. En ataque, todo eran pérdidas. Y en defensa, Bulatovic parecía imposible de detener. El 4 -1 del electrónico invitaba a la desesperación.

Pero las ‘Guerreras’ hicieron suyo el proverbio japonés que reza que “el que quiere subir, inventa la escalera". Y con el objetivo del preolímpico en mente, se unieron al buen arranque de Mireia González para darle la vuelta al marcador en apenas cinco minutos. Una primera parada de Darly Zoqbi, el consiguiente contrataque y un siete metros de la mano de Shandy obligaron a España a creer. Y entonces, llegó el tsunami esperado

Un parcial de 0-5 puso a las españolas por delante en el marcador y obligó al técnico sueco Per Anders a pedir dos tiempos muertos consecutivos. El primero llegaría en el minuto 14 con la intención de frenar la sangría provocada por una majestuosa Shandy, a la que le daba igual cómo marcar mientras el esférico acabara en el fondo e la red. Pasaba de las vaselinas a los lanzamientos exteriores como quien pasa del tenedor al cuchillo. El segundo, apenas tres minutos después. Porque la guardameta española se apuntó a la fiesta y con sus paradas las ‘Guerreras’ abrieron una brecha de cuatro tantos que parecía insalvable.

Pero entonces, las instrucciones del seleccionador montenegrino dieron resultado. A España le entró una pájara. Le pareció imposible detener a la pivote rival y se topó con el muro Rajcic en portería. Volvieron las tablas a cinco minutos para el descanso. Y apareció la pizarra de Viver, que ordenó una mixta a al efectiva Bulatovic, demandó anotar de ‘fly’ para dar aire a las suyas y sacó a Silvia Navarro en portería. Órdenes simples pero efectivas, pues  las suyas se fueran al descanso con un empate en el luminoso pero con la posibilidad de arrancar la segunda mitad con una jugadora más.

Últimos 30 minutos

Empezaron los últimos 30 minutos con tablas en el marcador porque la colegiada entendió que el último tanto de Alicia Fernández desde campo propio no había entrado a tiempo en la meta rival. A España le tocaba empezar de cero. Pero su juego parecía haberse quedado en el vestuario.

Las conexiones con el pivote seguían condenando a las ‘Guerreras’, que encajaban con facilidad y no lograban vislumbrar portería rival. La defensa montenegrina se convirtió en un muro impenetrable. Y a España se le volvieron a apagar las luces. La primera línea no encontraba huecos, los extremos se olvidaron de marcar e ir a los 7 metros era sinónimo de fallar.

Montenegro lo aprovechó. Se puso cuatro goles por arriba y empezó a festejar los tantos como una victoria. Pero no sabían las balcánicas que a fe no hay quien gane a esta España. Las de Viver se miraron a los ojos y se encomendaron a Silvia Navarro para construir la remontada desde atrás. Gracias a las paradas de la valenciana y los contragolpes, España pagó a las balcánicas con la misma moneda, pues todo balón al pivote era gol o 7 metros.

Querían ganar y lo estaban demostrando. Por eso, aparecieron las veteranas y  enseñaron el camino a las más jóvenes. Nerea Pena se visitó de Carmen Martín y empezó a mostrarse infalible desde el punto de penalti. Silvia echó el cerrojo y Shandy se convirtió en la MVP que viene siendo. Con ellas, las españolas le dieron la vuelta al marcador a cinco minutos para el final.  Pero todavía quedaba sufrir algo más. La décima pérdida de las de Viver situó el 26-26 a 20 segundos para el final. Shandy respondió con un golazo de golpe franco. Y dio alas a un conjunto que no se cansa de soñar.

“Cuando estamos unidas no hay quien nos pare”, escribía la capitana Carmen Martin desde casa. Y no se equivocó, porque ni su peor encuentro las pudo detener. En su grupo ya han comprobado la voracidad de las españolas. Ahora es el turno de Japón, Suecia y Rusia, que les aguardan en la ‘Main Round’.