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TIENE 85 AÑOS

Teresa Rivero, expresidenta del Rayo, a punto de ser desahuciada

La viuda de Ruíz-Mateos no podrá seguir viviendo en su domicilio debido a su delicada situación económica

El Periódico

La expresidenta del Rayo Teresa Rivera, llegando a la Audiencia Provincial de Madrid. 

La expresidenta del Rayo Teresa Rivera, llegando a la Audiencia Provincial de Madrid.  / Mariscal (EFE)

Teresa Rivero, de 85 años, está a punto de perder su casa y en los próximos días será desahuciada, si nada cambia. La que fuera la expresidenta del Rayo Vallecano está viviendo sus momentos más complicados a nivel económico. La viuda de Ruíz-Mateos ha reconocido en los medios que está arruinada. 

El calvario económico de la familia de Rivero empezó en el año 2011, cuando la empresa de su marido, Nueva Rumasa, entró en concurso de acreedores y finalmente en el mismo año, los Ruíz-Mateos tuvieron que traspasar las acciones del club a otro empresario.

Además, en el 2018, Rivero tuvo que ir a declarar a la Audiencia Provincial de Madrid por presuntamente haber defraudado la cantidad de seis millones de euros a Hacienda en su gestión como presidenta del Rayo Vallecano.  

Esperando al desahucio

Actualmente, su preocupación pasa exclusivamente por saber cuando se hará efectiva la orden de desahucio de su domicilio. Rivero recibió hace pocos días la orden judicial, y por lo tanto deberá abandonar su casa en el barrio de Aravaca de la ciudad de Madrid. Sus anteriores propiedades están embargadas desde hace años por la quiebra de la empresa Rumasa. 

Su situación familiar tampoco es buena, ya que perdió a una hija hace dos años a causa de un cáncer. A todo esto, su exmarido, José María Ruíz-Mateos falleció hace cuatro años y los hijos de Rivero están en la cárcel por estafa.

Atrás quedan sus mejores años cuando en el 1994 se convirtió en la primera presidenta de un club de fútbol de España. Incluso el estadio del Rayo Vallecano fue renombrado Teresa Rivero, en honor a la esposa de Ruíz-Mateos. No obstante, toda la felicidad se acabó con la quiebra de Rumasa y la situación de Rivero fue de mal en peor.