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LA CRISIS BLANQUIAZUL

La tortura del Espanyol

Chen Yansheng planea gastar 10 millones en fichajes en enero para atajar la peor crisis de su mandato

Raúl Paniagua

Pipa, lateral del Espanyol, se lamenta tras el último gol de Osasuna, este domingo en Cornellà.

Pipa, lateral del Espanyol, se lamenta tras el último gol de Osasuna, este domingo en Cornellà. / EFE / ALBERTO ESTÉVEZ

La frase de David López, uno de los capitanes del Espanyol, nada más acabar el drama ante Osasuna lo resumía todo: «Estamos más cerca de Segunda que de Primera». Esa mezcla de realismo y contundencia refleja la situación que vive el club blanquiazul. Todavía quedan 23 jornadas para el final de Liga y la salvación está solo a cinco puntos, pero no se atisba un final feliz

Chen Yansheng, en uno de los palcos del estadio / JORDI COTRINA

Muchos factores influyen en el desbarajuste de un equipo que aún no ha ganado en casa. El doble duelo en Cornellà ante Getafe y Osasuna se veía como la ocasión ideal para acabar con la racha, pero ocurrió lo contrario. El último fiasco acabó de reventar todo y la afición pidió la dimisión de la directiva. Chen Yansheng aterrizará el próximo lunes en Barcelona para presidir la junta y encarará la peor crisis desde su llegada al club a finales del 2015.  

LA PLANIFICACIÓN

Fichajes sin peso y un equipo sin gol 

La primera causa de la caída del equipo hay que buscarla en una pésima planificación deportiva. El club recibió la bofetada del adiós de Rubi tras una brillante temporada que acabó con la séptima plaza y el regreso a Europa. El técnico prefirió el proyecto del Betis, igual que el pichichi Borja Iglesias, que dejó 28 millones en la caja. Esa cifra, unida a los 25 que pagó el Atlético por Hermoso, daba un margen de maniobra a Òscar Perarnau, director general deportivo, y Rufete, director de fútbol profesional y máximo responsable de la confección de la primera plantilla.

De esas ventas solo se gastó un tercio en fichajes, con Vargas, el fichaje más caro de la historia del club (10,5 millones) y Calero (8). El Monito, ahora lesionado, ha mostrado detalles de su talento, pero Machín le relegó a un segundo plano sin llegar a explotar. El central, de momento, colecciona despropósitos. El resto de refuerzos (Iturraspe, Bernardo, Corchia y Calleri) llegaron cedidos. Ninguno ha destacado.

Vargas, en el partido de la Europa League ante el Ferencvaros en el RCDE Stadium / EFE / ENRIC FONTCUBERTA

El equipo es frágil atrás y nulo arriba. Tocará rascarse el bolsillo para evitar la debacle. «Chen está preocupado, cree que es mejor gastar dinero para mantenerse que para subir de categoría», reflexionó este lunes el vicepresidente Carlos García Pont en pericosonline. El dirigente chino sopesa gastar 10 millones en el mercado invernal. «La dirección deportiva lo hizo lo mejor que pudo con los recursos que tenía. Los milagros, a Lourdes. Si hemos podido ampliar el límite salarial es porque seguimos adelante en la Europa League», agregó García Pont.

EL BANQUILLO

Machín no mejora las cifras de Gallego 

En apenas cinco meses el Espanyol tuvo tres inquilinos en su banquillo. Gallego fue el elegido para relevar a Rubi en mayo y Machín sustituyó al técnico de Súria en octubre. Poco se ha notado la mutación. Las cifras son casi idénticas con ambos. Con el expreparador del filial el equipo sumó cinco puntos en ocho jornadas (el 20,8%), marcó 4 goles y recibió 14. Con el soriano, ha sumado cuatro en siete duelos (el 19%), con 6 tantos a favor y 14 en contra. Ha cambiado el sistema (del 4-4-2 de Gallego al inamovible 3-4-2-1 de Machín) pero se mantienen las mismas carencias, tanto futbolísticas como psicológicas. A la más mínima dificultad el bloque se derrumba y entrá en descomposición. 

Machín se lamenta después de una derrota en Cornellà / DAVID RAMÍREZ

García Pont ratificó este lunes a Machín después de su rajada contra la plantilla y exigió más a los jugadores. «Tenemos un bloque con pocas variaciones que fue la séptima el año pasado y debería ser suficiente para esta temporada. No ha sido así. La idea del cuerpo técnico es que hay jugadores que están por debajo del nivel y han de aumentar el rendimiento», apuntó el vicepresidente. En toda la historia perica solo se empezó una vez peor la Liga. Ocurrió en la temporada 2003-04 con Javier Clemente de inicio en el banquillo. Luis Fernández le sustituyó y el Espanyol acabó logrando la salvación.

LA ASISTENCIA

Cornellà, el estadio más vacío de la Liga 

El Espanyol se jugaba la vida en los dos últimos partidos en casa, los horarios eran buenos y el club se esforzó promoviendo iniciativas para mejorar la asistencia. Ante el Getafe acudieron 22.031 personas; contra Osasuna, 21.238. Son cifras decepcionantes en un club con una media de público que no llega a 20.000. Con un 48% de aforo cubierto, Cornellà es el estadio más vacío de Primera, seguido por Balaídos (58%) y el Coliseum de Getafe (63%). El RCDE Stadium es el único de la Liga que no cubre ni la mitad de sus asientos. 

Los dos próximos partidos en casa son perfectos para dar un empujón a los números. El Betis de Rubi, el domingo 15 a las 16.00 horas, se presenta como el duelo ideal para romper el gafe en casa en una cita con morbo asegurado. Y el 2020 se estrenará con un derbi contra el Barça el sábado 4 de enero a las 21.00 horas. 

El femenino también se desangra

Las desgracias del equipo masculino tienen continuidad en la nefasta temporada del femenino. Las chicas dirigidas por Salvador Jaspe, que empataron el sábado en Sant Adrià ante el Sporting de Huelva (0-0), ocupan la última plaza de la Liga Iberdrola con solo dos puntos en 10 jornadas. Aún no ha ganado el Espanyol, que está a siete puntos del Tacón, futuro Real Madrid, que cierra la zona de permanencia.  La situación perica es delicada y el futuro del femenino se presenta muy negro si el club no apuesta por reforzar la plantilla. El Espanyol fue uno de los nueve fundadores del campeonato en 1988 y se proclamó campeón de Liga en la temporada 2005-06.