29 oct 2020

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actualidad blanca

Bale regresa y Lucas Vázquez se rompe un dedo al caerle una pesa encima

El jugador galés compartió entrenamiento con sus compañeros tras la polémica de la bandera

Zidane observa a Bale en un partido del Madrid.

Zidane observa a Bale en un partido del Madrid. / AFP

Lleva sin vestir la camiseta del Madrid desde el 5 de octubre, cuando el equipo blanco se midió con el Granada y su aportación en este curso se limita a dos goles (ambos ante el Villarreal en la tercera jornada) y dos asistencias, cifras tan pobres como habituales en Gareth Bale, el hombre de los mil desplantes, el astro que prioriza el golf y su selección al club que le paga 14,5 millones netos por temporada. 

El jugador mejor pagado del Madrid volvió a entrenarse este jueves con sus compañeros en Valdebebas. Regresó el miércoles tras sellar el billete para la Eurocopa con Gales y este jueves se reencontró con sus compañeros a las 11.00 horas como si nada especial hubiese ocurrido. Pero la tormenta Bale se ha instalado en la capital. Es un temporal recurrente, aunque esta vez parece más fuerte que nunca. La bandera de la vergüenza que exhibió con euforia tras el triunfo ante Hungría es la última ofensa de un largo historial.

Evitar guerras

El Madrid prepara el duelo con la Real Sociedad de este sábado (21.00 h) en el Bernabéu con Bale acaparando los focos. La idea del club es no exagerar el conflicto y evitar más guerras. Florentino Pérez ha mantenido siempre una buena relación con Bale desde su fichaje en el 2013. Aunque su nota global es decepcionante, su buena actuación en algunas finales le ha permitido maquillar un rendimiento muy por debajo del que correspondería al que se consideró sucesor de Cristiano Ronaldo. 

La bronca está asegurada en el Bernabéu si el galés juega ante la Real

Esa realidad es tan evidente que ningún club importante se ha interesado por el galés, que solo estuvo cerca de marcharse a China. El jugador no se plantea salir en enero. La puerta del Tottenham de Mourinho parece la única opción posible. «El mejor regalo son los jugadores que están aquí. No necesito nuevos refuerzos. Solo necesito conocerlos mejor», afirmó el luso este jueves.

La mano de Zidane

También existe expectación por ver cómo reaccionará Zidane, el técnico que exigió su marcha en verano. «Mejor hoy que mañana», llegó a decir el francés, que siempre ha reconocido la calidad del galés, pero sin considerarlo una estrella. Por ejemplo, fue suplente en la final de la Champions de Cardiff-2017 y en todos los cruces de la competición europea que acabó con el título en Kiev-2018. 

Después de jugar dos partidos con su selección no hay duda de que Bale está en plenas condiciones. Si Zidane no le convoca ante la Real Sociedad, el fuego se avivaría aún más. Lo más probable es que entre en la lista y se juegue el puesto de titular con Rodrygo, la nueva sensación blanca.

Si finalmente juega, sea en el once o de recambio, parece asegurada la bronca de un Bernabéu que está harto de las faltas de respeto de su jugador. Tampoco sería un drama para Gareth, que ni se inmuta por no saber el nombre del primer ministro británico. Su orden de prioridades está claro y su pasotismo, más que demostrado. 

Lucas Vázquez se rompe el dedo de un pie

No es que tuviera excesivo protagonismo últimamente, pero Zidane perdió ayer a Lucas Vázquez, que solo había jugado uno de los seis últimos partidos de Liga, precisamente el último contra el Eibar. El extremo sufre una fractura en la falange distal del primer dedo del pie izquierdo. El jugador gallego sufrió la lesión al caérsele una pesa cuando estaba haciendo trabajo extra en el gimnasio. Lucas Vázquez se perderá el partido de mañana contra la Real y los próximos ante PSGy Alavés. El tiempo de baja podría rondar un mes, pero dependerá de su tolerancia al dolor.