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LOS MUNDIALES DE GIMNASIA ARTÍSTICA

Popa brilla en suelo en su vuelta a la élite

"Me he sentido bien, vuelvo a ser yo", asegura la gimnasta española, sexta en la final

Luis Mendiola

Roxana Popa, durante el ejercicio sobre la barra de equilibrio en Stuttgart.

Roxana Popa, durante el ejercicio sobre la barra de equilibrio en Stuttgart.

El increíble viaje que ha llevado a Roxana Popa de regreso a la élite de la gimnasia artística, tuvo un precioso desenlace: un sexto puesto en la final del concurso de suelo del Mundial de Stuttgart, una posición que no hace demasiado la gimnasta madrileña, de origen rumano, habría sido incapaz siquiera de imaginar.  

Atrás quedan tres operaciones en la rodilla derecha, entre el 2014 y el 2017, para reconstruirle el ligamento cruzado anterior, y muchos momentos de bajón, después que los médicos le recomendaron que lo mejor era que tirara la toalla. Desde el 2016 estaba semiretirada. Su pasión por el deporte la hizo seguir y el resultado de Stuttgart es la mejor de las recompensas.

«Me he sentido muy bien, vuelvo a ser yo.No puedo estar más feliz», explicó Popa al acabar un ejercicio que la reconcilia consigo misma y la llena de esperanza para el futuro.

El vuelo de Roxana Opa en Stuttgart / ROLAND WITTEK (EFE)

Su sexto puesto después de una gran actuación, brillante y llena de fuerza, completa una actuación para recordar en Stuttgart, donde ha ayudado a la selección que entrena Lucia Guisado a asegurar una de las plazas olímpicas para los Juegos de Tokio.

Con una puntuación de 13,800, Popa superó la séptima posición con la que accedió a la final y se quedó a solo 0,3 décimas de la medalla de bronce, confirmando que regresa con toda la confianza del mundo a la alta competición, después de su largo calvario con las lesiones.

«Estoy muy contenta. Quizás fue mejor el ejercicio del clasificatorio. Pero he mejorado y he mantenido en mis notas. Se que esto es el principio de todo», explicó Popa. 

Garra y altura

Con una interpretación de mucha garra, y realizando acrobacias y saltos en los que logró una gran altura, Popa enganchó al público que llenó el Max Schemlling Halle, que la recompensó con una gran ovación. «Me he sentido muy a gusto. vuelvo a sentirme yo. He encontrado otra vez mi sitio. Mi agradecimiento a mis padres, a mis entrenadoras de Madrid y a todo la gente que me ha apoyado y ha creído en mí durante todo este tiempo», añadió Popa, que poco antes de la final pidió a Teledeporte, através de  Twitter, que ofrecieran la competición para que la pudieran ver sus padres, aunque la cadena temática finalmente no la emitió en directo. 

«La final ha sido impresionante. Las ocho gimnastas han hecho grandes ejercicios, de grandísimo nivel», valoró la seleciconadora Lucía Guisado. «Por encima de todo ha estado Simone Biles, pero para el resto de las plazas, cualquiera podría haber estado», concluyó la entrenadora española.

La felicidad de la gimnasta española queda bien reflejada en esta fotografía que ha compartido en Twitter desde la noche de Stuttgart.

 

Temas: Simone Biles