25 oct 2020

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LA ACTUALIDAD BLANQUIAZUL

Gallego: "Tenemos que dar un paso adelante, estamos por debajo de lo que nos gustaría"

El Espanyol visita este domingo al Mallorca en un duelo crucial para escapar de la crisis

Raúl Paniagua

Gallego, en el entrenamiento del Espanyol en la ciudad deportiva del Mallorca.

Gallego, en el entrenamiento del Espanyol en la ciudad deportiva del Mallorca. / RCDE

Una semana después  de sufrir una dolorosa derrota ante el Valladolid, la cuarta en cuatro partidos en casa, el Espanyol se asoma a otro duelo decisivo. En el mismo horario (12.00 h) y también contra un rival de la zona baja, el equipo perico espera confirmar contra el Mallorca la progresión demostrada el jueves en Europa.

La histórica victoria en el campo del CSKA de Moscú frenó el dramatismo del entorno blanquiazul, que ya había puesto la cruz definitivamente al técnico. El club le otorgó una vida extra, el equipo reaccionó en Rusia y ahora afronta la cita que puede serenar definitivamente los ánimos antes del parón de selecciones.

Solvencia fuera

Un triunfo en suelo balear serviría para escapar de la zona descenso, tranquilizar a la afición y reforzar a Gallego, que ha vivido un inicio de Liga muy turbulento. Los nefastos resultados del equipo en casa contrastan con la solvencia demostrada fuera.

Lejos de Cornellà, el Espanyol se siente más cómodo y el Mallorca parece un adversario propicio para afianzar las buenas sensaciones. “Tenemos que dar un paso adelante en la Liga, estamos por debajo de lo que nos gustaría”, admitió este sábado el técnico.

El impulso de Rusia

El cansancio acumulado (la plantilla viajó directamente de Moscú a Palma el viernes sin pasar por Barcelona) parece el primer enemigo en esa misión que pasa por cerrar la semana con otra victoria. “Venimos de un esfuerzo muy grande en Rusia, pero tenemos plantilla suficiente para hacer un buen once y competir este domingo como lo hicimos el jueves. Ese es el impulso que nos puede dar el partido contra el CSKA”, reflexionó Gallego.

El preparador cuenta con los mismos efectivos que en Moscú salvo Calero, expulsado contra el Valladolid. Naldo, ausente en Rusia, se desplazó a la isla para unirse a un bloque que demostró su confianza en el técnico. Los abrazos después de los reparadores goles de Wu Lei y Campuzano pusieron de manifiesto ese compromiso, un factor clave para abandonar las penurias y salir adelante.

La confianza de Gallego

“Sigo disfrutando del equipo y veo que va creciendo, que está muy unido y eso me hace ser optimista. Lo dije hace tiempo: este equipo en un par de meses cogerá su estado porque irá recuperando gente y porque venimos de una pretemporada muy atípica”, proclamó Gallego.

Un resultado positivo en Mallorca sería clave para mantener esa confianza. Una derrota llevaría a igualar el peor comienzo de curso perico con cinco puntos en ocho jornadas, justo lo que sumó Pochettino en el 2012. Un mes después fue despedido.