25 sep 2020

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TERCERA PREVIA

El Espanyol quiere abrir la última puerta de Europa

David Gallego ha desplazado a toda la plantilla a Ucrania en el duelo ante el Zorya con la esperanza de celebrar la clasificación para la fase de grupos

"Los partidos que deciden algo son finales, y este lo es", dice el técnico sobre el duelo, con ventaja blanquiazul del 3-1 de la ida

Joan Domènech

Los jugadores del Espanyol, en la sesión preparatoria en el estadio Metalurg de Zaporiyia, la sede del partido ante el Zorya.

Los jugadores del Espanyol, en la sesión preparatoria en el estadio Metalurg de Zaporiyia, la sede del partido ante el Zorya. / CARLOS MIRA (rcde)

Con toda la ilusión del mundo y con toda la plantilla viajó el Espanyol a Ucrania para franquear la última puerta de entrada a Europa. Hasta Jonathan Calleri, el séptimo fichaje pero inelegible por no estar inscrito, subió al avión blanquiazul. Quedó movilizado el vestuario entero (los 28 componentes, incluidos David López y Pablo Piatti, recién recuperados de sus graves lesiones). Como en las grandes ocasiones.

Para el Espanyol lo es. David Gallego, su entrenador, ya manifestó tras eliminar al Lucerna en la anterior eliminatoria, que el doble duelo con el Zorya Luhansk era una final. Un duelo definitivo decisivo, con un título, un premio: la fase de grupos de la Liga Europa. Lo repitió ayer: "Los partidos que deciden algo son finales, y este lo es".

Jonathan Calleri posa con su nueva camiseta. / QUIQUE GARCÍA (eFE)

12 años de espera

Lo acaricia, aunque hará bien en permanecer alerta hasta asirlo con las dos manos. El Sevilla y el Getafe ya tienen una butaca asegurada en el Forum Grimaldi de Mónaco para el sorteo del viernes (13 horas). El Espanyol lleva 12 años sin codearse con la élite del continente. Desde que llegara al último partido de la Copa de la UEFA 2006-07 y perdiera la final por penaltis ante el Sevilla, con Ernesto Valverde en el banquillo blanquiazul.

El Espanyol parte con la trabajada ventaja del 3-1 de la ida. Tuvo que remontar un gol del Zorya en el primer tiempo y rehacerse del golpe anímico de un penalti fallado por Granero para meter una renta confortable en la bodega del avión. Ferreyra, Javi López y Vargas fueron los autores de los tranquilizadores tantos.

En contraste con la sólida trayectoria europea (una media de tres goles por partido), el Espanyol no ha marcado ninguno en la Liga. Solo tiene un punto en dos jornadas. Una preocupación aplazada a la espera de rubricar el acceso a la Liga Europa. Hasta que no empiece, podrá rehacerse en el campeonato doméstico a partir del domingo, cuando reciba al Granada y visite al Eibar (15 de septiembre) antes del primer encuentro continental (19 de septiembre).

Gallego, en una reunión con sus pupilos. / ENRIC FONTCUBERTA (EFE)

"Un día importante"

"Sabemos que es un día importante", explicó Gallego en la rueda de prensa previa al último entrenamiento. El partido se juega en Zaporiyia, a 400 kilómetros de Luhansk, la sede del Zorya, por estar inmersa en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Los aficionados deben desplazarse (seis horas de coche) hasta el Slavutych Arena, el estadio del Metallurg, que es su sede momentáneamente.

El entrenamiento del Espanyol no arrojó nada concluyente sobre la posible alineación. Cambios respecto a Vitoria habrá. "Hoy es un día para entrenar y para soltarse y que la gente se vaya a descansar", aclaró Gallego, sin querer sobrecargar de responsabilidad a sus hombres ante el crucial duelo.