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REAL MADRID - VALLADOLID (1-1)

El Madrid no puede con el Valladolid

El equipo de Zidane marcó a través de Benzema pero Guardiola igualó para los pucelanos

Alejandro García

James controla el balón ante el Valladolid.

James controla el balón ante el Valladolid.

Ya es oficial: JamesBale Isco son las caras visibles del nuevo Real Madrid de Zidane. No es un regreso a la época de los galácticos, con Figo o Beckham, pero sí parece una vuelta a los años de Ancelotti. Con poco más que orden, compromiso y actitud, el Madrid recuperó una buena imagen ante el Valladolid en la segunda jornada de liga, pero no pasó del empate, pese a otra aparición estelar de Benzema, ante un peleón Valladolid que igualó al final.

Nadie puede decir que no sea un equipo con cambios inesperados y caras novedosas, aunque sea solo porque nadie las esperaba. No hay cambio de sistema, no han llegado jugadores para ello, pero las gradas veraniegas del Bernabéu parecen haber olvidado las penas del pasado. Lo más aplaudido fue el regreso del colombiano James, después de dos años cedido en el Bayern sin pena ni gloria, pero cuando no tienes nada, cualquier cosa te hace ilusión. 

James responde

James respondió, el Madrid dominó y el colombiano fue el puntal, el más vertical, el más intenso, el mejor socio del sempiterno Benzema. El colombiano estuvo en medio de todas las jugadas de peligro que generó el equipo de Zidane, que llegó al final del primer tiempo con poco bagaje de ocasiones claras para el dominio que tuvo, con una imagen sólida y creativa, contundente y rápida, en el primer gran tramo convincente de la temporada. 

El Valladolid apenas pudo encontrar el camino hacia la portería de Courtois. Su mejor acercamiento lo propició un error de Casemiro, pero la jugada terminó en fuera de juego y, como un efecto rebote, desató las mejores llegadas de los de Zidane. La tuvieron, sobre todo, James y Benzema, los mejores madridistas del primer tiempo, pero el partido se fue al descanso con empate a cero. 

El partido se abrió tras el descanso, impulsado por la valentía de un Valladolid que dio un paso adelante, con sus opciones intactas en el partido; pero los espacios se abrieron, para todos, y el Madrid también vio la opción de encontrar el gol que tanto buscaba. 

Zidane recurrió a Vinicius a los diez minutos del segundo tiempo en el puesto de un James que se fue al banquillo ovacionado y coreado, pero el Valladolid abandonó el intercambio de golpes y se refugió en busca de un contragolpe. El Madrid no supo muy bien cómo reaccionar, con la sensación de que chocaba constantemente ante un muro, sin la improvisación de la primera parte y con el tiempo apretando. 

Entrada de Jovic

Entró Jovic al partido, la solución para la falta de gol que ha acometido el club, y el serbio estrelló el balón en el larguero la primera vez que lo tocó, pero no entró y el equipo de Zidane entró en barrena, desesperado por enarbolar una jugada, impotente hasta que apareció Benzema, casi al final, para batir a Masip.

Todo madridista se relajó, con la satisfacción del trabajo completado, pero el Valladolid, que había tenido las ocasiones más claras del segundo tiempo, no renunció y encontró el premio del empate, gracias a un gol de Sergi Guardiola.