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ESPANYOL - ZORYA (3-1)

El Espanyol renace para evitar una noche catastrófica en Europa (3-1)

El equipo de Gallego superó el tanto inicial del Zorya en una gran segunda mitad que alimenta sus esperanzas

Ferreyra, Javi López y Monito Vargas certifican el triunfo perico después de una mediocre primera parte

Marcos López

Facundo Ferreyra firma el 1-1 contra el Zorya.

Facundo Ferreyra firma el 1-1 contra el Zorya. / GETTY / ÁLEX CAPARROS

En el partido más importante de su historia en la última década, el Espanyol se complicó la vida. Y se la complicó mucho porque David Gallego, su entrenador, decidió, por ejemplo, empezarlo con Marc Roca en el banquillo junto al Monito Vargas, el fichaje más caro, y Melendo. Jugó con fuego el técnico y no se quemó porque reaccionó tras el descanso.

Bastó, eso sí, antes que llegara el tanto del Zorya, tras un contragolpe perfecto que pudo nacer, eso sí, en fuera de juego previo, para que se sintieran todos los miedos posibles en el hogar de los pericos. Europa estaba en serio peligro. Incluso falló un penalti Granero. Pero el Espanyol entró en combustión en la segunda mitad firmando tres goles para recuperar la esperanza perdida.

Primero apareció un majestuoso pase de Darder para dejar solo a Javi López, el capitán perico, en el área ucraniana. Con un fantástico control se preparó la pelota para soltar un rabioso derechazo que le daba el triunfo al Espanyol. Después, otro gesto lleno de simbolismo besándose el escudo reconciliándose con la grada. Y de inmediato llegó el Monito Vargas, tras una gran asistencia de Wu Lei, para liquidar el partido recién salido del banquillo con otro soberbio gol. Muy suyo ese gol. Recorte y disparo curvado para desnudar al portero ucraniano. En tres minutos, dos tantos del Espanyol. En tres minutos, del caos a la ilusión.

A tan horrible primera parte, castigado el Espanyol por el doloroso gol de Kochergin, llegó la inevitabla reacción perica. No le quedaba otro camino. Un cabezazo soberbio de Wu Lei fue repelido por el larguero, síntoma de que el equipo de Gallego había despertado finalmente. Jugó mejor. No era difícil. Con más energía. Tampoco era complicado. Generando más peligro. Algo más sencillo. Un disparo de Puado se convirtió en una asistencia de gol gracias a que la pelota despejada por un defensa del Zorya acabó en la cabeza de Ferreyra. Respiró entonces aliviado el Espanyol.

Lesión de Iturraspe

Empezó extraño el partido. Con Marc Roca en el banquillo tuvo problemas el Espanyol para superar esa presión alta que le lanzó el valiente Zorya, sobre todo en el inicio del partido. Iturraspe, que ejercía de guardián del centro del campo perico, escoltado por Darder y Granero, tuvo además la desgracia de caer lesionado (un golpe en el hombro izquierdo) cuando ni se llevaban 20 minutos de encuentro. Debió entrar Marc Roca, mientras el Espanyol sufría porque no gobernaba el juego en la calurosa noche barcelonesa. Aún así, se asomó en tres ocasiones al área de Shevchenko gracias a los disparos de Wu Lei y Granero.

Pero la opción más peligrosa fue el cabezazo de Ferreyra. Estaba solo el delantero del Espanyol, quien jugaba con el 4-3-3 que había diseñado Gallego, pero su remate se fue muy desviado. De manera incomprensible porque la tierna defensa del Zorya se había despistado en una zona intolerable.

El delicado centro de Dídac Vilà fue estropeado por el deficiente cabezazo de Ferreyra. Luego, la lesión de Iturraspe enfrió el partido. Entró el Espanyol en un tono gris, plano, insustancial. No supo desactivar esa presión del Zorya, un equipo atrevido. No es casual que sea el segundo clasificado en la Liga ucraniana detrás del poderoso Shakhtar Donetz. La respuesta llegó en un contragolpe rapidísimo que pilló al equipo de Gallego con el pie cambiado. Cuando se dio cuenta, ya había encontrado el Zorya su gran tesoro: un gol fuera de casa.

Un tanto que pudo nacer en fuera de juego (en la Europa League no existe el VAR en las eliminatorias previas), pero tuvo un diseño de jugada preciso con un taconazo previo de Kabaev, una joya de pase, al extraño disparo de Kochergin que heló la sangre perica. El nerviosismo se instaló en el estadio de Cornellà-El Prat, donde asomaron los primeros pitos. Silbidos que iban aumentando porque el Espanyol no tenía respuestas a esos momentos de pánico.Acabó la primera parte con Gallego preguntándose qué demonios le había pasado a su equipo.

Reacción tras el descanso

Estaba tan mal el Espanyol que solo podía mejorar con un par de correciones. Tuvo que entrar Víctor Sánchez en el descanso para ejercer de lateral zurdo por problemas físicos de Dídac Vila, mientras Calero se asentaba en el eje de la defensa. Proporcionó energía Víctor Sánchez al juego del equipo, aunque no es su posición natural.

Pero tuvo, al menos, la personalidad necesaria en un momento de máxima tensión porque amenazaba noche realmente ruinosa. El Espanyol comenzó, ahora sí, a dominar el partido, aunque el Zorya dejaba siempre algo de peligro cuando se acercaba a la casa de Diego López. Con David Gallego quejándose de la pérdida de tiempo de su rival, condicionado, además, porque debió gastar dos cambios por lesión: primero Iturraspe; luego Dídac.

Le quedaba una última bala y escogió al Monito Vargas. Entró el delantero argentino por Puado para inyectarle más veneno a un ataque perico que se apagó tras esos buenos minutos iniciales de la segunda mitad. Después, un penalti pitado por el colegiado alemán Stieler por manos de Mykhaylichenko, aunque este quería esconder su brazo, fue desperdiciado por Granero. Falló el centrocampista y hundió aún más en el desánimo a miles de pericos. Aunque entre la inteligencia futbolística de Darder, monumental asistencia en el 2-1, y la picardía del Monito, preciso en el 3-1, salvaron al Espanyol de una noche catastrófica. En apenas 23 minutos tres goles para esquivar el caos.

La ficha técnica del Espanyol - Zorya (3-1)

Espanyol: Diego López (5); Javi López (4), Lluís (4), Calero (6), Dídac (4);  Iturraspe (s.c.), Darder (7), Granero (4), Puado (5); Ferreyra (7), Wu Lei (5). 

Cambios:  Marc Roca (6) por Iturraspe (m. 20); Víctor Sánchez (6) por Dídac Vilà (m. 46); Monito Vargas (8) por Puado (m. 71)

Entrenador: D. Gallego (5)  

Zorya: Shevchenko (6); Tymchyk (5),  Abu Hanna (6), Cheberko (5),  Mykhaylichenko (6);  Lednev (5), Ivanisenia (6), Kochergin (8); Lunyov (6), Kabaev (7), Gromov (6). 

Cambios: Yurchenko (4) por Lunyov (m. 63); Bily por Abu Hanna (m. 80); Arveladze (s.c.) por Ivanisenia (m. 90).

Entrenador: V. Skripnik (5). 

Goles: 0-1, Kochergin (m. 38); 1-1, Ferreyra (m. 58); 2-1, Javi López (m. 79); 3-1, Monito Vargas (m. 81)

Árbitro: Stieler (4), alemán

Tarjetas amarillas: Ferreyra (m. 21), Abu Hanna (m. 26), Gromov (m. 45)

Estadio: RCDE Stadium.

Espectadores: 13.686.