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ESPANYOL - STJARNAN (4-0)

Ferreyra y Borja iluminan al Espanyol en su vuelta a Europa

El argentino marcó los dos primeros goles y el gallego los otros dos para despertar a un equipo que empezó atascado

Marcos López

Ferreyra celebra uno de sus goles al Stjarnan en el RCDE Stadium,

Ferreyra celebra uno de sus goles al Stjarnan en el RCDE Stadium, / EFE / ALEJANDRO GARCÍA

A una atascada primera parte, que originó incluso algunos pitos en Cornellà-El Prat, replicó el Espanyol con un apabullante inicio de la segunda mitad para lograr la tranquilidad que necesitaba en su retorno a Europa. Estaba tibio el equipo de Gallego, sin profundidad ni veneno, enredándose en la túpida defensa islandesa. Todo cambió radicalmente en el descanso cuando Ferreyra iluminó el camino del triunfo con un par de goles. Borja Iglesias, para no ser menos, firmó el tercero y el cuarto.

En la primera mitad, el doble nueve no funcionó nada. Ni tiró a puerta. En los primeros 23 minutos de la segunda firmaron 4 goles

El aburrimiento inicial dio paso a un ambiente festivo provocado por la reacción del equipo de Gallego. Los dos delanteros se lo pasaron bomba. El técnico, con sus cambios, también contribuyó a generar un cambio porque la pinta que tenía el partido no era nada buena.

Todo era nuevo en Cornellà-El Prat. El césped, todavía no arraigado del todo como es evidente, las porterías, las redes... Pero era, al mismo tiempo, el viejo Espanyol porque ni uno solo de los fichajes estaban en el once inicial. Ni siquiera el ‘Monito’ Vargas, a quien un problema burocrático le impidió debutar.

Era nuevo el césped, era nueva la competición (la previa de la Europa League), era nuevo el míster (David Gallego suple a Rubi) y hasta el modelo táctico. Del 4-3-3 tradicional ‘rubiano’ al 4-4-2 ‘galleguista’, con un doble nueve: Ferreyra y Borja Iglesias. Ineficaz al inicio, letal luego.

El partido empezó con toda una declaración de intenciones. Sacaba de centro el Stjarnan y envió un balón de casi 50 metros a las inmediaciones del área de Diego López. A partir de ahí, se recluyó en su casa. Literal. El equipo islandés empleaba un 5-4-1. O sea, el clásico autobús de toda la vida, con Hafsteinsson, el delantero centro, convertido, en realidad, en un undécimo defensa.

Era un asunto de paciencia. Y el Espanyol la tuvo. De paciencia, de mover con dinamismo la pelota, algo que le costó más tras apenas 20 días de preparación, y de tener el ingenio necesario para abrir la puerta islandesa. Con Chen Yansheng, el propietario del club en el palco, y 19.122 ilusionados pericos en el estadio a finales de julio, Gallego pedía a sus jugadores que hallaran esa llave tan perdida. Luego, la encontraron.

Pero , entretanto, el Stjarnan vivía feliz en la calurosa noche barcelonesa, rozando los 30 grados cuando empezó el partido. No se sintió nada extraño el conjunto islandés, mientras el Espanyol se hartaba de lanzar saques de esquina sin productividad alguna.

Seis tiró en los primeros 45 minutos, pero como si nada. Se sentía secuestrado el equipo de Gallego. Le habían secuestrado el espacio y solo la vivacidad de Melendo generaba desasosiego entre tanta torre islandesa.

Minutos de vértigo

Estaba atascado el Espanyol, prisionero de un juego excesivamente previsible, sin ni siquiera haber disparado a la portería de Björnsson. Todo cambió, sin embargo, en la segunda parte. Tuvo el equipo de Gallego un inicio eléctrico impulsado por un certero Ferreyra, que solo había marcado un gol en los nueve partidos que disputó la pasada temporada. En los primeros 11 minutos rubricó dos tantos.

El primero, con fantástico cabezazo tras un gran centro de Pedrosa; el segundo después de que Javi López centrara desde la derecha para que Borja peinara la pelota antes de que el argentino cazara con autoridad, como los nueve de toda la vida. Borja, como es normal, también quiso unirse a la fiesta con el 3-0 que retrataba el gran cambio perico. En menos de un cuarto de hora había hecho el trabajo que no supo hacer en 45.

A partir de ese momento todo fue coser y cantar dejando el trabajo hecho para el Espanyol, que vivió feliz con la fiesta de los nueves. Primero, Facundo; luego, Borja. De dos en dos hasta rubricar ese confortable 4-0 que le abre aún más la puerta de Europa al Espanyol.    

La ficha del Espanyol - Stjarnan (4-0) 

Espanyol: Diego López (5); Javi López (6), Lluís López (7), Naldo (5), A. Pedrosa (8);  V. Sánchez (5), Darder (6), Granero (6), Melendo (7); Ferreyra (9), Borja Iglesias (9). 

Cambios: Marc Roca (7) por Víctor Sánchez (m. 54); Wu Lei (7) por Granero (m. 54); Dídac Vila (5) por Pedrosa (m. 74) 

Técnico: David Gallego (7)

Stjarnan: Björnsson (4); J. Laxdal (4), Gudjónsson (4), D. Laxdal (4), Rauschenberg (3);  Aegisson (5), Hauksson (4), Hédinsson (4), Ragnarsson (4); Halldorsson (5), Hafsteinsson (4).

Cambios: Baldvinsson (4) por Hafsteinsson (m. 46); Runarsson (4) por D. Laxdal (m. 64); Fodilsson (s.c.) por Hauksson (m. 81)  

Técnico: R. P. Sigmundsson (4).

Goles: 1-0 Ferreyra (m. 49) cabecea con precisión un gran centro de Pedrosa.; 2-0, Ferreyra (m. 57) aprovecha el cabezazo de Borja Iglesias; 3-0, Borja Iglesias (m. 59) remata dentro del área tras el pase de Marc Roca; 4-0, Borja Iglesias (m. 68) consigue el tanto tras un gran taconazo de Ferreyra.
Árbitro: A. Durieux (5), luxemburgués. 
Estadio: RCDE Stadium.

Espectadores: 19.122.