06 jul 2020

Ir a contenido

MUNDIAL JUNIOR DE MOSCÚ

Salma Solaun gana el primer bronce para la gimnasia rítmica desde 1993

La joven, de 14 años, se ha hecho con el metal con el aparato de cintas y consigue un lugar en la historia

Desde el polideportivo de Abetxuko, la gimnasta alavesa sueña con llegar a los Juegos Olímpicos algún día

Andrea López-Tomàs

Salma Solaun, con la medalla de bronce en el Mundial junior de gimnasia rítmica.

Salma Solaun, con la medalla de bronce en el Mundial junior de gimnasia rítmica.

A ritmo de pop ucraniano, se desliza Salma. Se envuelve con la cinta multicolor y en cada pirueta la acompaña. Salma Solaun y la cinta son solo una. Y el tapiz es su presentación al mundo.  Así de la mano, por tierra y aire, Solaun y su cinta se han hecho con el bronce en el primer Mundial junior de gimnasia rítmica.

 “Nunca pensé que podría ganar una medalla, nadie en casa se lo creerá”, decía una emocionadísima Solaun. Y es que el Mundial júnior que se ha disputado en Moscú entre el 19 y el 21 de julio ha dejado un hito para la historia de la gimnasia rítmica en España. Tras 26 años sin podio alguno, la selección española de gimnasia rítmica consigue el primer metal desde 1993 gracias al talento y el esfuerzo de esta joven vasca.

"Nunca pensé que podría ganar una medalla, nadie en casa se lo creerá" (Salma Solaun)

Y tan joven que con sólo 14 años ya se ha colgado una medalla en el cuello. "Salma ha realizado un ejercicio espectacular, con mucha dificultad corporal y de aparato, y con una excelente ejecución, con el que ha conseguido una nota de 16,750 puntos", destacaban desde la Federación Alavesa de Gimnasia.

Sólo la rusa Dariia Sergaeva y la israelí Adi Asya Katz han logrado superar la entrega de Solaun en un ejercicio repleto de expresividad y creatividad. "Parece un milagro que dos niñas de club hayan podido verse las caras con las mejores gimnastas júnior del mundo, con un balance muy positivo", ha dicho su entrenadora Marga Armas en referencia también a su compañera Teresa Gorospe que quedó novena en la final de pelota.

El hogar de las campeonas

A su vez, Armas es la directora técnica del Club de Gimnasia Rítmica Beti Aurrera, el espacio donde entrenan Solaun y Gorospe. En Vitoria, en el polideportivo de Abetxuko, se cocina el futuro de la gimnasia sin preparadores físicos ni equipo técnico. Lejos de los recursos de los que disponen los centros de alto rendimientos, el Beti Aurrera ha dado atletas de la talla de Almudena Cid, la única atleta en atender cuatro finales olímpicas. O mejor dicho, de la talla de Salma Solaun.

Tras conseguir la máxima categoría posible a su edad a nivel nacional –en el 2018 fue campeona de España infantil y hace un par de semanas en Mallorca se coronó Campeona de España Junior Honor–, Solaun ya perseguía su siguiente reto. De la mano de la seleccionadora Alejandra Quereda el objetivo era Moscú. La deportista no sólo se estrenaba en un tapiz a nivel mundial sino que forma parte de la generación que inaugura este nuevo campeonato.

Gimnasta desde los tres años, el tapiz es su hogar. Entrena cada día, fines de semana incluidos. Los estudios, los amigos y la familia van después. Primero, la gimnasia. Pero siempre sin obsesionarse (demasiado). Salma solo tiene 14 años. ¿Su sueño? Sin duda, los Juegos. "Con ese objetivo trabajo duro, pero quiero disfrutar", decía la deportista alavesa en una entrevista en ‘El Correo’.

En Moscú, ella y su cinta saltaron y bailaron al son de Open Kids, un grupo de pop de cinco jóvenes ucranianas que la animaron en cada pirueta. La complicidad de Salma con la cinta le valió el bronce. Y un lugar en la historia. Ni en Abetxuko ni en Moscú ya nadie olvidará su nombre.