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EL CAMPEÓN QUE APRIETA AL MITO

Raga: "Toni Bou posee una fuerza inhumana"

El subcampeón de Ulldecona, que se ha pasado la vida apretando y persiguiendo al campeón, elogia el portento físico que es el 26 veces campeón del mundo

"Si no hubiese existido Toni, los 26 títulos mundiales hubieran sido para mí, que he quedado 22 veces subcampeón del mundo", señala el de TRS Motorcycles

Emilio Pérez de Rozas

Adam Raga y Toni Bou, en una de las últimas competiciones que han compartido en el Mundial de trial.

Adam Raga y Toni Bou, en una de las últimas competiciones que han compartido en el Mundial de trial. / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

La historia tiene estas cosas. Y más la historia de los deportes de élite, de las grandes competiciones, del más difícil todavía. Es la cúpula del trueno, dos entran, uno sale. Si tú naces en la misma época en la que aparece uno de esos deportistas únicos, casi irrepetible, tienes las de perder. Todo lo que iba a ser para ti, cae de su lado. ¿Por qué?, porque has coincidido con un elegido para la gloria, para la eternidad, con la excelencia personificada.

Adam Raga (Ulldecona, Tarragona, 6 de abril de 1982) tiene 37 años. Toni Bou (Piera, Barcelona, 17 octubre de 1986) tiene 32 años. Bou suma 26 títulos mundiales de trial, 13 al aire libre y 13 ‘indoor’. Raga totaliza 22 subcampeonatos del mundo. Raga ha estado siempre, siempre, siempre (o casi), pegadito a Bou desde que el campeonísimo de Montesa Honda estalló en el 2007. Hasta aquel día, es decir, del 2003 al 2006, Raga era el ‘puto amo’. Y, sí, ganaba a Bou en el campeonato de España y en el Mundial.

Tropezar con el mejor 

“Es verdad que si Messi no existiese, si Hamilton no hubiera nacido, si Federer no se hubiera hecho tenista, si Márquez se hubiera dedicado a otro deporte, todas sus victorias y títulos hubieran ido a parar a otras manos. ¡A varias manos! ¡a varios rivales! En mi caso, no. En mi caso, si Toni (Bou) no existiese, todos esos títulos, ¡todos!, hubiesen sido para mí, para ningún otro, ¡para mí!”, cuenta Raga orgulloso, feliz, ni siquiera resignado, no, no, nada más regresar de la última prueba del Mundial, en Auron (Francia), donde su amigo ha conquistado su corona nº 26.

Adam Raga y su TRS superando una zona en el último GP. / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Raga explica que cuando Bou empezó, nadie fue capaz de adivinar lo que iba a ser, en el ganador y monstruo en que se iba a convertir. “Lo veías competir y, sí, era bueno, pero muy irregular. Lo veías un gran piloto, pero no hubieses dicho, jamás, que ganaría 26 títulos mundiales y marcaría una época”. Es más, Raga le ganaba. Todo ocurrió cuando, en el 2006, fichó por Montesa Honda. Bou creció, siguió entrenando duro, la marca japonesa decidió dar el gran salto y le dotó de un auténtico equipazo y, sí, excelentes motos.

Toni, Adam y todos los demás

“En el 2007, Toni nos pilló a todos por sorpresa. No por ganar el título, no, sino por cómo lo ganó. Admirable. Era joven, le apretabas y no acusaba la presión. Para mí fue un gran golpe, pues venía de dominar y, de pronto, me encontré con el rival que nadie, nadie, esperaba”. Raga, todo su equipo y Gas-Gas, su marca de entonces (ahora está con Jordi Tarrés y su estupenda TRS), trabajaron duro, muy duro, para remontar el vuelo. “Nosotros mejorábamos, sí, cada año, pero Toni y Montesa aún mejoraban más”. La diferencia entre ellos dos y el resto de competidores era, sencillamente, abismal.

"Cuando en el 2005 y 2006 le ganaba, nadie, nadie podía imaginar que Toni acabaría convirtiéndose en el campeonísimo que es en estos momentos"

Adan Raga

Subcampeón del mundo de trial y piloto de TRS Motorcycle

Raga reconoce que, pese a los roces que han tenido, su relación con Bou es excelente. “Ha sido Adam quien ha hecho tan fuerte y tan campeón a Toni, pues no le ha permitido respiro alguno”, reconoce Miquel Cirera, el jefe de Montesa Honda. “Toni es un gran tipo, un muchacho tranquilo, al que, como a mí, le encanta ganar. Nuestra rivalidad, en un deporte tan particular y cerrado, ha sido siempre muy sana”.

Raga sabe cuál es el secreto de Bou. Lo sabe y lo cuenta. “Este es un deporte, aunque no lo parezca ¿verdad?, muy violento, mucho, donde te pasas todo el tiempo, toda la competición, peleándote con tu cuerpo y tu moto, metiéndole a ambos, a tu físico y a la máquina, unos golpes tremendos para manejarla en las zonas. Y Toni tiene, desde su nacimiento, un cuerpo privilegiado para el trial. Un cuerpo que no es de gimnasio. Su fuerza es, simplemente, inhumana, descomunal. Y ahí radica buena parte de su éxito”.

El siete veces campeón del mundo Jordi Tarrés y su alumno Adam Raga. / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Encima, como recuerda Raga de su colega Marc Márquez, Bou se cae mucho “pero nunca se hace daño o daño de verdad, no sé cómo lo hace”. Adam asegura que “los dos somos muy, muy, buenos técnicamente”. Raga, que ganó su primera carrera en el 2001, lleva todo el siglo en el podio. “Me enorgullece luchar contra el más grande de la historia, ponerle en aprietos, hacer que no se relaje, que deba pelear a muerte todas las victorias. Si no puedes ganar, debes volver a casa orgulloso de haberlo intentado. Y eso es lo que hago yo”.

Raga, que tuvo de entrenador a Jordi Tarrés, poseedor de siete títulos mundiales de trial, se siente muy contento de seguir trabajando con este pionero del trial. “Nuestra moto es estupenda. Es la preferida de los aficionados, la que más se vende, pues es una moto de serie perfecta y un orgullo para todos nosotros. Competir, en ese sentido, con un monstruo tecnológico como Montesa, nos produce una sensación muy especial y un cosquilleo estupendo, pues TRS Motorcycles no tiene nada que ver con el imperio Honda y, sin embargo, les apretamos de lo lindo”.