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MUNDIALES DE GWANGJU

Ona Carbonell consolida su leyenda con su tercera medalla

La catalana gana la plata con un ejercicio de solo libre y ya suma 23 podios que la convierten en la mujer más laureada de la historia, por detrás de Lochte y Phelps

Andrea López-Tomàs

Ona Carbonell durante su actuación en la preliminar de solo libre, que la dejó en segunda posición

Ona Carbonell durante su actuación en la preliminar de solo libre, que la dejó en segunda posición / YONHAP (EFE)

“Todo esto me está superando”. Ona Carbonell no podía parar de llorar. Abrazada a sus compañeras y técnicas, con la medalla de plata en la mano, intentaba digerir lo que acababa de pasar. Ona Carbonell ya es la mujer más laureada de la historia de los mundiales de natación tras coronarse como subcampeona del mundo en la disciplina de solo libre en el Mundial de Gwandju. Ya tiene 23 medallas en los Mundiales, dos más que la rusa Natalia Ischenko (21), y por ahora sólo superada por los nadadores estadounidenses Ryan Lochte (27) y Michael Phelps (28).

"Cuando me dijeron que voy por detrás de Phelps y de Lochte dije: '¿perdón? ¿Phelps?', ya que para mí es como un ídolo, y haber superado a Ishchenko, que es mi referente desde pequeña... imagínate", ha confesado la barcelonesa al concluir su actuación. 

Esta es la tercera medalla de Carbonell en este mundial, después de la plata conseguida en el solo técnico y el bronce como componente del equipo español de 'Highlight', pero esta tiene otro sabor. La nadadora sorprendió con una gran puntuación (94,5667) tras interpretar ‘It’s a Man’s World’ a ritmo de James Brown y Luciano Pavarotti.

Elegante en la piscina, vestida con un bañador de pedrería en tonos turquesa, morados y negro diseñado por Mercedes Jordán; su ejercicio en el agua rayó la perfección. Sólo la superó la imbatible Svetlana Romashina, que atesora 20 medallas en Mundiales, pero todas ellas de oro.

Leyenda

"No me lo creo. Todo eso me está superando. No me pensaba que iría tan bien y tampoco sabía nada de todos estos récords. La verdad es que estoy superemocionada", ha reconocido Carbonell a la conclusión de la prueba. Incluso el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha querido felicitarla calificándola como "una de las grandes". 

Con 23 medallas en su palmarés, la barcelonesa se siente muy orgullosa de todo lo que está consiguiendo. Aunque su talento en el agua es innegable, ella misma reivindicó que “cuesta muchísimo conseguir tantísimas medallas", y que es "muy duro" encadenar siete Mundiales sin bajarse del podio.

Pero Ona Carbonell aún no tiene tiempo de celebrar su unicidad. “Es como estar en el cielo, pero intento no estar mucho en el cielo, porque mañana tengo final de dúo libre y pasado de equipos libre y hemos trabajado mucho en esta dos pruebas. Así que, hasta que no acabe, tengo que estar concentrada en la competición", ha concluido la nadadora. Aún hay tiempo para agrandar la leyenda en Gwangju (Corea del Sur).

Emoción de los espectadores

Se vio la supervisión coreográfica de su entrenadora, Mayuko Fujiki, pero sobre todo la mano de Virginie Dedieu, la francesa que dominó el mundo de los solos entre Barcelona 2003 y Melbourne 2007 y ahora es la entrenadora de la catalana. 

Y la pieza elegida para todo ello emocionó a los espectadores y a las jueces. Se trata de 'It's A Man's World', un clásico de James Brown de 1966, pero que tenía una sorpresa añadida: la voz del tenor italiano Luciano Pavarotti, que colaboró en el 2002 en un dueto tan magnífico como sorprendente.

La catalana guardó celosamente y en secreto su ejercicio libre. No desveló su composición hasta que lo nadó por primera vez hace un par de días en Gwangju. Hasta entonces, solo las paredes de la piscina interior del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat y sus compañeras de equipo fueron cómplices de lo que Ona Carbonell preparaba.

A cuatro de Lochte

La plata es el premio máximo al que habrá podido acceder Ona Carbonell en las grandes competiciones de la sincro, siempre a la sombra de Dedieu, ahora su entrenadora, o de las rusas Natalia Ischenko o Svetlana Romashina, pero siempre será una de las grandes, como lo demuestra su palmarés.

Y es que con su vigésima tercera medalla en un Mundial se queda a cuatro de las 27 conseguidas por el estadounidense Ryan Lochte y a cinco de las del icono de la piscina -Michael Phelps-, que es con 28 el deportista de la historia con más medallas olímpicas.

Resultados de la final de solo libre

.1. Svetlana Romashina (RUS) 97,1333 puntos

.2. Ona Carbonell (ESP) 94,5667

.3. Yukiko Inui (JAP) 93,2000

.4. Marta Fiedina (UCR) 92,5667

.5. Jacqueline Simoneau (CAN) 90,7000

Derrota del waterpolo

La selección masculina de waterpolo, por otra parte, cayó ante Hungría por 13-11 y tendrá que pelear por obtener el pase a cuartos de final del torneo. La selección húngara se clasificará de forma directa a cuartos si se impone como es previsible a Sudáfrica, mientras que España accedería a octavos de terminar segunda. En caso de empate, decidirá la diferencia de goles entre los dos primeros clasificados.

El seleccionador David Martín admitió al término del encuentro la "superioridad" de su rival, y destacó que éste jugó con "calma" y "comodidad" frente a la "ansiedad" de los españoles derivada de empezar pronto por debajo en el marcador y en inferioridad numérica. "Luego vendrá el partido de octavos, que será a vida o muerte", dijo Martín.

"Mejor perder hoy que en los cruces", dijo por su parte el jugador Alberto Munárriz, quien también admitió que la selección "no hizo un buen partido" y señaló que el equipo "deberá defender mejor" con vistas a "dar un salto grande conforme avance el campeonato".

Hungría: Nagy; Angyal (1), Manhercz (2), Zalanki (3), Vamos (1), Mezei (-), Sedlmayer (2), Jansik (2), Pohl (-), Batori (1) y Harai (1).

España: López Pinedo; Munárriz (2), Granados (3), de Toro (1), Larumbe (-), Cabanas (-), Barroso (-), Fran Fernández (1), Tahull (-), Felipe Perrone (2), Mallarach (1), Bustos (1) y Lorrío.