23 feb 2020

Ir a contenido

Copa América

Perú golea a Chile y volverá a jugar una final de Copa América luego de 44 años

Contra todo pronóstico, el equipo de Ricardo Gareca se enfrentará a Brasil

Abel Gilbert

El capitán de Perú Paolo Guerrero anotó el tercer gol de su selección.

El capitán de Perú Paolo Guerrero anotó el tercer gol de su selección. / Reuters

Todo puede suceder en la Copa América, incluso lo que contraviene los pronósticos y se instala como sentido común. Así lo demostró la goleada peruana ante el favorito Chile en la semifinal pendiente. El 3-0 le dio el pasaporte al Maracaná donde el domingo volverá a encontrarse con Brasil, que en la primera ronda del certamen le propinó cinco goles. "Esto no es un sueño, es realidad, nadie daba un peso por nosotros", gritó desaforada una comentarista deportiva de la televisión peruana cuando faltaban segundos para que el seleccionado que dirige el argentino Ricardo Gareca entrara en la historia del fútbol peruano. "La noche perfecta", dijo El Comercio de Lima. Pocos días atrás, Gareca era señalado como el responsable de la paliza brasileña. Su revancha no se demoró en llegar y ha vuelto a ser considerado una suerte de héroe nacional.

El Chile de Arturo Vidal y Alexis Sánchez no estuvo nunca a la altura de las circunstancias en la invernal Porto Alegre. La ilusión de protagonizar una tercera final consecutiva de la Copa América se vino abajo a los 21 minutos de la primera etapa cuando el zurdazo cruzado de Edison Flores dejó sin respuestas al portero Gabriel Arias. Sobre sus espaldas caería minutos más tarde la responsabilidad de que Perú aumentara las diferencias. A los 38 minutos, Arias salió mal y dejó la portería sin custodia. Yoshimar Yotún definió con maestría. El milagro más impensado se estaba convirtiendo en realidad.

La "roja" se mostró irreconocible y le costó reaccionar ante la adversidad. Y cuando llegó con peligro se encontró con un Pedro Gallese imbatible. La actuación del portero peruano explica en buena parte el resultado final. Le detuvo el gol Fuenzalida, Beausejour. Vidal y Alexis, sucesivamente, cuando sus compañeros perdieron el control de la situación en el campo.

Pero faltaba más. La fiesta peruana fue incompleta hasta que Paolo Guerrero volvió a batir sobre el final a Arias y, de inmediato, Gallese le atajó un penalti a Vargas. La proeza fue festejada en todo el país. Hacía 44 años que el seleccionado no llegaba a la instancia final.

"Me siento muy orgulloso de mis compañeros. Este equipo cuando lo propone, cuando se concentra, cuando quiere algo lo consigue. Estamos muy felices por el rendimiento", dijo Guerrero después que todo terminó mejor de lo imaginado. "Un clásico siempre es duro, reñido. Pero les ganamos muy bien desde que empezó", añadió.

"Perú nunca fue superior a nosotros, solo aprovechó mejor sus ocasiones", dijo Vidal, quien terminó lesionado. "Me destruí el tobillo. Me duele mucho, pero son cosas que suceden. Estoy triste por el grupo, pero seguimos más unidos que nunca". El jugador del Barcelona expresó poco entusiasmo por el partido del sábado ante Argentina por el tercer lugar. "No tiene ninguna importancia, es para cumplir no más. Ahora a tratar de descansar y recuperarnos".

Casi a la misma hora de Perú-Chile, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) hizo un fuerte reclamo ante la Federación Sudamericana (Conmebol) por el arbitraje que a su criterio incidió en resultado que dejó a su seleccionado afuera de la carrera por la Copa. El 2-0 ha sido para la AFA engañoso porque el juez ecuatoriano Roddy Zambrano pasó por alto dos penales alevosos cometidos por Dani Alves y Arthur contra Agüero y Otamendi.

Protesta de Argentina

Para la AFA hubo "una manifiesta incapacidad para ejercer el cargo o bien un accionar doloso tendiente a direccionar el resultado de los partidos". La actuación de Zambrano y la ausencia del VAR a lo largo de todo el partido "impone la obligación irrevocable de dudar sobre la existencia de imparcialidad". La federación argentina le ha exigido a Wilson Seneme, el responsable de los arbitrajes en la Conmebol, que "dé una explicación fundada sobre las distintas circunstancias acaecidas en torno al partido entre Argentina y Brasil, que de no resultar satisfactoria deberá tener como consecuencia su apartamiento del cargo".

La AFA se amparó en la protesta del capitán del seleccionado, Leo Messi, para quien el VAR se ha utilizado a lo largo de la Copa "para cuestiones menores que definieron partidos, incluso, y pese a su prohibición, se utilizó el VAR para determinar una amonestación". Sin embargo, en el choque sudamericano por excelencia,  Zambrano "omitió utilizar el VAR en, por lo menos, dos jugadas concretas que claramente influyeron en resultado final del partido".

A su vez, la AFA criticó las manifestaciones realizadas durante el partido por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, presente en el estadio. "Los principios de AFA y Conmebol de no injerencia, y la prohibición que rige para todos sus miembros de realizar manifestaciones políticas en un evento deportivo, debió ser advertida por la dirigencia presente No hay que olvidarse que se han sancionado jugadores por haber exteriorizado pertenencias políticas durante partidos de fútbol".