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Michel Platini, atrapado por el 'Qatarígate'

El ex presidente de la UEFA ha sido detenido en el marco de la investigación sobre la dudosa concesión del Mundial de Fútbol a Qatar en 2022

La Fiscalía francesa trata de averiguar el papel que jugó Nicolas Sarkozy

Eva Cantón

Michel Platini, detenido por supuesta corrupción en el Mundial 2022. / SEBASTIEN NOGIER (EFE / VÍDEO: EUROPA PRESS)

Atrapado por el ‘Qatarígate’, a Michel Platini se le echa encima la justicia francesa que desde hace tres años investiga junto a las autoridades suizas y norteamericanas un posible delito de corrupción y tráfico de influencias en la adjudicación del Mundial de Fútbol al emirato de Qatar en 2022.

Según ha desvelado el diario digital francés Mediapart, el ex presidente de la UEFA y antiguo número 10 de los Bleus ha sido detenido este martes en el marco de esa investigación y ha pasado la jornada declarando en la oficina anticorrupción de la policía judicial de Nanterre, en la periferia de París.

La Fiscalía Nacional Financiera –que es quien abrió el sumario en Francia- quiere saber qué papel jugaron Francia y sus representantes políticos y deportivos en la elección del emirato del Golfo pérsico como sede del próximo mundial. Qatar se impuso el 2 de diciembre del 2010 frente a las candidaturas de Japón, Corel del Sur y Estados Unidos, cuando era ésta última la que más posibilidades tenía.

Al día siguiente, varios medios británicos denunciaron la corrupción endémica de la federación internacional y unos meses después, el qatarí Mohamed Bin Hamman, muñidor de la candidatura, fue apartado de los organismos internacionales por haber violado repetidamente el código ético de la confederación asiática del deporte.

Almuerzo secreto

El hilo del que está tirando la fiscalía es un ya famoso almuerzo secreto en el Palacio del Elíseo el 23 de noviembre del 2010, nueve días antes del voto de la FIFA. En plena luna de miel entre Francia y el emirato del Golfo, Nicolas Sarkozy invita al príncipe heredero –actual emir-  Hamad Al Thani, y a Michel Platini, entonces vicepresidente de la FIFA.

En esa reunión se trató la compra del PSG por parte de los qataríes –que se materializó en junio del 2011- y la creación de una cadena deportiva (Bein Sport) para hacerle la competencia a Canal Plus, tal y como desveló en su momento France Football. Todo se cerró a cambio de una  promesa: que Platini cambiara su  voto y no optara por Estados Unidos sino por Qatar.

Los archivos oficiales del Elíseo consultados por Le Monde han confirmado la existencia de esa comida, en la que también participaron el primer ministro qatarí, el ex secretario general del Elíseo y mano derecha de Nicolas Sarkozy, Claude Guéant –que está siendo interrogado- y la consejera de Deportes del ex presidente francés, Sophie Dion, igualmente detenida este martes.

Según el ex presidente de la FIFA, Sepp Blatter, que pasó de ser amigo de Platini a convertirse en su principal acusador, esa cita cambió completamente las cosas. “Todo iba bien hasta que Sarkozy celebró esa reunión con el príncipe heredero de Qatar”, dijo en 2016.

Mensaje subliminal de Sarkozy

 “Michel Platini, después de la reunión que tuvo en París con el presidente Nicolas Sarkozy y el emir actual de Qatar me dijo: Me han pedido votar por los intereses franceses y mi grupo no votará por lo que habíamos decidido en el comité ejecutivo”, agregó Blatter.

Pero el ex capitán de los Bleus siempre negó estas acusaciones, que interpretó como una maniobra de Blatter para impedirle llegar a la presidencia de la FIFA.  Platini aseguró que Sarkozy no le pidió nada durante ese almuerzo, aunque notó que “había un mensaje subliminal”.

“Michel Platini no tiene nada que reprocharse y afirma ser completamente ajeno a unos hechos que le superan”, han indicado los abogados del antiguo presidente de la UEFA en un comunicado.  En el mismo dejan claro que no se trata de un arresto sino de un “interrogatorio en calidad de testigo” en el marco de un careo entre todas las personas que están declarando en la investigación.

Una elección polémica

La elección de este minúsculo estado de 11.700 kilómetros cuadrados, que es la tercera reserva petrolera mundial, fue polémica desde el principio. El entonces presidente de la FIFA, Joseph  Blatter, reconoció en el 2013 que la decisión de celebrar allí el Mundial de Fútbol en 2022 se había visto influida por intereses “políticos y económicos”, algo expresamente prohibido por el reglamento. Nada parecía seguir una lógica deportiva. Un presupuesto del comité organizador de 13.000 millones de euros, un país que figura en el puesto 55 del ranking de la FIFA, críticas de las ONG’s sobre las condiciones laborales y de las asociaciones ecologistas por el coste medioambiental de los estados climatizados para soportar el calor del desierto… Además de las revelaciones que The Guardian hizo en 2013 sobre la muerte de 44 obreros nepalíes que trabajaban en la construcción de los estadios. Qatar habló de unas cifras “exageradas”.