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mundial femenino

El repóker de Alex Morgan engrandece la figura de la goleadora del EEUU

La norteamericana es la futbolista mejor pagada del planeta y abandera los derechos de sus compañeras

Marcó cinco de los 13 goles de Estados Unidos en el debut frente a Tailandia

Mamen Hidalgo

Morgan marca uno de sus cinco goles a Tailandia en el Mundial femenino.

Morgan marca uno de sus cinco goles a Tailandia en el Mundial femenino. / AFP

Al terminar el encuentro ante Estados Unidos, la tailandesa Miranda Nild no podía contener las lágrimas. Durante 90 minutos, las favoritas al título no solo habían manifestado varios motivos por los que todas las miradas se dirigen hacia ellas, sino que les habían endosado un 13-0 histórico, la mayor goleada en la historia de los mundiales. En escena apareció Alex Morgan, autora de cinco de esos goles, para consolar a la centrocampista. Había motivos para celebrar, pero la jugadora de Orlando Pride antepuso la deportividad a las emociones. 

Designada como mejor futbolista del partido, la delantera siguió poniendo en valor el trabajo de sus rivales. "Este partido es increíble, pero la inspiración me llegó en los días previos al ver a otros equipos con historias increíbles y apasionantes", explicaba al recibir el trofeo. "Hay niñas pequeñas que nos están viendo, espero que podamos seguir creciendo gracias a partidos como este".

Los cinco goles en su estreno mundialista dicen mucho de su ambición deportiva, pero la campeona del mundo en Canadá 2015 es un icono dentro y fuera del terreno de juego. Aclamada por las principales marcas y referente para miles de personas en Estados Unidos, es imagen de Nike y Coca-Cola, protagonizó una película para niños en Nickelodeon (Alex & Me), escribió libros para estudiantes, inspiró una serie de Amazon y ha compartido escenario con Taylor Swift. 

Patrocinadores, fotógrafos y seguidores la tienen en su principal foco. Y ella lo sabe. Antes de aterrizar en Francia, insistía en la importancia que tienen como referentes y las dificultades por la presión que se genera sobre ellas.  En lo deportivo, llega en uno de sus mejores años con 18 goles en 19 partidos y una selección invicta. Pero su rol de líder no solo no le supone presión, sino que lo disfruta. En el terreno de juego, echándose a un equipo de estrellas a la espalda. Fuera de él, asumiendo la confianza para unir al equipo. "Mi tarea es asegurarme de que todas nos sentimos cómodas en este Mundial".

Lucha por la igualdad salarial

Este papel no es nuevo para ella. Morgan, junto a otras leyendas estadounidenses como Carli Lloyd, Megan Rapinoe y Hope Solo, ha denunciado públicamente y a través de la Justicia la desigualdad salarial en el fútbol. En un deporte con mayores éxitos deportivos y económicos para las mujeres, estas jugadoras no entendían por qué seguían cobrando menos que los hombres después de lograr que 25 millones de personas vieran al equipo batir a Japón en la final del anterior Mundial cuando sus compañeros ni siquiera están presentes en estas citas. Lo hicieron en 2016 con una demanda, y lo han vuelto a repetir este 2019 sumando a 28 componentes del equipo norteamericano.

Tres veces campeonas del mundo, audiencias récord y estadios llenos justificaban una demanda presentada en el Tribunal de Distrito de Los Angeles a la Federación por "no promover la igualdad de género" después de que distintos trabajadores afirmaran que las realidades del mercado hacían que las mujeres no merecieran del mismo pago que los hombres. 

Su carácter reivindicativo va más allá de las cuestiones económicas. Si se alza con la victoria en Francia, Morgan ya ha recalcado que no pasará por la Casa Blanca a saludar a Donald Trump, acto habitual en este tipo de ocasiones. En una entrevista en la revista 'Time', donde ha sido portada este mes, la jugadora decía que no está de acuerdo con muchas cosas de las que representa, y especialmente por la política de separar a las familias migrantes en la frontera sur, señalando que su esposo es de México. 

"Las deportistas tenemos que hacer más en general", explicaba. "Tenemos que ser modelo a seguir, liderar el camino de próximas generaciones. ¿Qué hacen mientras los atletas masculinos? ¿Están pensando en alguien que no sea ellos mismos? No lo sé. Tenemos más de un trabajo dentro de esta función y nos pagan mucho menos".