12 jul 2020

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HOLANDA - INGLATERRA (3-1)

Holanda remonta a una frágil Inglaterra y llega a la final de la Liga de las Naciones

La selección de Koeman, que superó un fallo inicial de De Ligt, se medirá el domingo a Portugal

Marcos López

De Jong y De Ligt intentan atrapar a Rashford en la semifinal de la Liga de las Naciones.

De Jong y De Ligt intentan atrapar a Rashford en la semifinal de la Liga de las Naciones. / AP / LUIS VIEIRA

A veces, hasta los defensas más seguros fallan. Incluso los que valen una fortuna. Una auténtica fortuna. Defensas por quienes se pelean los más grandes clubs europeos, entre ellos el Barça de Valverde. Defensas por los que, por ejemplo, Guardiola invirtió 56 millones de euros para llevarse a Stones. Los defensas ingleses fallaron más que los holandeses, que se medirá a Portugal en la final de la Liga de las Naciones el próximo domingo.

Un tremendo error de Stones provocó el triunfo de Holanda gracias al autogol de Walker en la prórroga

Primero erró De Ligt en el 0-1, pero luego se redimió el propio De Ligt, con un maravilloso cabezazo, para rubricar el 1-1. Pero nada comparable al tremendo fallo de Stones en el 2-1 que se marcó en propia puerta Walker frustrando la gran intervención anterior de Pickford. El tiro de Promes iba fuera, pero topó con la pierna del lateral derecho inglés y se burló de su portero. Y en el 3-1, más de lo mismo. Presionó Holanda, se enredó Barkley, como Stones antes, y la semifinal quedó liquidada. 

En la primera media hora de partido nada extraordinario ocurría en el duelo entre la Holanda de Koeman y la Inglaterra de Southgate. Todo parecía bajo control hasta que un mal control de De Ligt, el central por quien sueñan todos, desató la tormenta.

No supo el joven defensa del Ajax gobernar la pelota en el interior del área de Cillessen, el meta azulgrana que busca salir del Camp Nou porque se ha cansado de esperar sentado a que Ter Stegen falle. Quien falló, ¡y de qué manera!, fue De Ligt.

Dos errores en uno

Quiso amansar un balón irrelevante que acabó siendo penalti porque después, en su desesperado intento de remediar lo irremediable, se llevó por delante a Rashford. Penalti y gol de Rashford, que engañó con delicadeza al meta holandés. Cillessen se fue a la derecha; el delantero del United lanzó a la izquierda.

Rashford engaña a Cillessen en el penalti del 0-1. / REUTERS / SUSANA VERA

Quiso amansar el balón, pero un mal control del central del Ajax desató una tormenta

En realidad, fueron dos errores de De Ligt en una misma jugada. Dos errores fatales. Después, Holanda entró en un período de nerviosismo, aunque en los últimos instantes volvió a aparecer el central del Ajax para cabecear un saque de esquina. Su remate se marchó a la derecha de la portería de Pickford, pero animó un poco a la alicaída selección de Koeman.

Aunque el partido había quedado marcado por ese fallo porque cambió notablemente todo su paisaje. De repente, Inglaterra, que solo había tirado una vez a la portería de Cillessen, se encontró con ese gol. El control que había tenido la selección holandesa no le sirvió de nada.

Nada más iniciarse la segunda mitad, Rashford, que había recibido un fuerte golpe de De Ligt en la jugada del penalti, se tuvo que quedar en el vestuario. Entró Kane, el delantero del Tottenham, pero Holanda iba, poco a poco, arrinconando a la selección inglesa. Sin mucho veneno, eso es cierto.

De Jong controla el balón ante Maguire. / AFP / miguel riopa

A la segunda acertó De Ligt

Doble cambio tuvo que hacer Koeman cuando el partido enfilaba los últimos 20 minutos para agitar a una ordenada defensa inglesa. Y le salió bien porque al segundo intento De Ligt sí que acertó. Él se equivocó; él lo arregló. De nuevo, a la salida de un saque de esquina se alzó poderoso entre la zaga de Southgate, acercándose al primer palo, para firmar un imponente cabezazo.

De Ligt cabecea el 1-1. / REUTERS / RAFAEL MARCHANTE

Era el premio que merecía una valiente Holanda. Dominó toda la segunda parte empujando a Inglaterra a vivir muy cerca de Pickford, guiado por los pases precisos de un pícaro e insolente De Jong, buscando siempre la verticalidad el nuevo jugador azulgrana.

Gol anulado a Lingard

Cuando más tranquila estaba Holanda llegó una soberbia asistencia de Barkley Lingard para desgarrar el eje central de Holanda. A Van Dijk, el mejor jugador de la Premier, le ganaron la espalda con demasiada facilidad. Pero llegó entonces el veredicto del VAR: había fuera de juego en el futbolista del United. 

Justo antes de llegar a la prórroga, Sterling lanzó un envenenado tiro al larguero

Eran minutos de locura porque el VAR tuvo que resolver si había penalti en el área inglesa cuando la selección de Koeman pedía unas manos. Tras ser revisado se determinó que el partido continuara.

Y en el último suspiro del tiempo reglamentario que se extendió hasta los 97 minutos Sterling realizó una gran jugada por la banda izquierda, culminando con un excelente disparo que rozó literalmente el larguero de Cillessen.

Pero Koeman siempre recordar ese disparo de Depay hacia ningún lugar antes de que Sterling hiciera a Southgate echarse las manos a la cabeza cuando veía que la pelota tocaba en la madera. La calma del inicio ya no tenía sentido como se vio en el gol que llevó a Holanda a la final.

Un gol imperdonable para Inglaterra porque el fallo de Stones fue aún mucho más grosero que el de De Ligt. Un exceso de confianza del central del City, transformado en el último hombre, acabó siendo la condena para su equipo. Y una bendición para la joven y atrevida Holanda de Koeman.que revolucionó a su equipo con la entrada del decisivo Promes.

La ficha del Holanda - Inglaterra (3-1)

Holanda: Cillessen, Dumfries, De Ligt, Van Dijk, Blind, De Roon (Van de Beek, m. 68), De Jong (Strootman, m. 114), Wijnaldum, Bergwijn (Pröpper, m. 91), Depay y Babel (Promes, m. 68).

Inglaterra: Pickford, Walker, Stones, Maguire, Chilwell, Rice (Alli, m. 106), Delph (Henderson, m. 77), Barkley, Sancho (Lingard, m. 61), Rashford (Kane, m. 46) y Sterling.

Goles: 0-1, Rashford, de penalti (m. 32); 1-1, De Ligt, a la salida de un córner (m. 73); 2-1, Walker en propia puerta tras un disparo de Promes (m. 97); 3-1, Promes, tras un grave error defensivo de Barkley (m. 114)

Tarjetas amarillas: De Ligt (m. 30), Dumfries (m. 45), Kane (m. 70), Van de Beel (m. 106)