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OPERACIÓN OIKOS

El amaño en Valladolid conmociona al fútbol español

La presunta implicación de siete jugadores del equipo pucelano en la trama de apuestas ilegales dispara la alarma en el club, que se desvincula del caso

Rafael Tapounet

Borja Fernández, durante el partido Valladolid - Valencia que ahora se investiga.

Borja Fernández, durante el partido Valladolid - Valencia que ahora se investiga. / AFP / ÓSCAR DEL POZO

La Operación Oikos que investiga el presunto amaño de partidos de LaLiga se ha convertido en una pesadilla para el Real Valladolid después de que unas grabaciones cuyo contenido fue desvelado por 'El Mundo' apuntaran a la implicación de hasta siete jugadores del conjunto pucelano en la trama de apuestas ilegales encabezada por los exfutbolistas Raúl Bravo y Carlos Aranda. Las sospechas se centran en el partido que el Valladolid y el Valencia disputaron el 18 de mayo en el estadio José Zorrilla y que concluyó con victoria del equipo visitante por 0 a 2. La revelación ha conmocionado al fútbol español, aunque las posibilidades de que el club que controla Ronaldo Nazario reciba una sanción deportiva son más bien remotas.

“Había siete jugadores comprados, nada más”, asegura el exmadridista Carlos Aranda en una de las conversaciones telefónicas que obran en poder del titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca, que dirige la investigación. En otra de las llamadas intervenidas por la Policía Nacional, Aranda le da instrucciones a un amigo para que haga su apuesta. “Mira, hermano, el Valencia gana la primera parte y la segunda, ¿vale? Escúchame, que gana la primera parte y la segunda, ¿vale? O sea, que gana la primera parte y el partido lo gana también. No que gana, que tiene que marcar dos goles en las dos partes”. El Valencia marcó en el minuto 36 y en el 52.

Borja Fernández, mediador

Uno de los futbolistas del Valladolid señalados es el excapitán Borja Fernández, que ante el Valencia disputó precisamente su último partido como jugador blanquivioleta. Los investigadores atribuyen a Borja, que fue detenido en la operación policial del 28 de mayo y salió en libertad bajo fianza de 50.000 euros, el papel de mediador entre la trama de amaños y un grupo de miembros del equipo pucelano.

La difusión del contenido de las grabaciones disparó ayer la alarma en el Real Valladolid, que a primera hora de la tarde publicó un comunicado de cinco puntos en el que manifiesta su “sorpresa, desconocimiento e indignación” por las informaciones aparecidas, expresa su “máximo respeto” y voluntad de “colaboración con la Justicia y la integridad de la competición” y anuncia una “investigación interna” a los jugadores convocados para el partido contra el Valencia.

Pérdida de puntos

El deseo del Valladolid de desmarcarse por completo de cualquier posible conducta ilícita de sus futbolistas es del todo comprensible. Mientras no se pruebe que el club tenía conocimiento del presunto amaño (y por el momento no ha trascendido ningún indicio que apunte en esa dirección), es prácticamente imposible que la justicia deportiva lo sancione con una pérdida de puntos o incluso un descenso directo (circunstancia esta última que favorecería al Girona, que terminó la competición en 18ª posición, a cuatro puntos del Valladolid, que fue 17º).

En cualquier caso, la Real Federación Española de Fútbol no iniciará actuación alguna mientras no se levante el secreto de sumario. Cuando eso ocurra, y si queda probado que el amaño existió, puede abrir un expediente extraordinario sobre el Valladolid – Valencia, un proceso que conlleva designar un juez instructor, recabar información de las partes y redactar un informe para que sea el Comité de Competición el que decida si procede imponer alguna sanción. Pero, según explican fuentes de la RFEF, el eventual expediente disciplinario no se podrá resolver hasta que no se complete el procedimiento penal, por lo que las posibilidades de que se tome alguna medida antes de que comience la próxima temporada son casi nulas.