MUNDIAL DE FÚTBOL FEMENINO: ENTREVISTA AL SELECCIONADOR

Jorge Vilda: "El globo está hinchado, me harto de intentar poner las cosas en su sitio sin ser negativo"

El seleccionador afronta su primer Mundial con el único objetivo de ganar el primer partido: "No es realista ponerse metas"

Jorge Vilda: "El globo está hinchado, me harto de intentar poner las cosas en su sitio sin ser negativo"
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Mamen Hidalgo
Mamen Hidalgo

Periodista

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Antes de acudir a Francia 2019, España es 13ª en el ranking FIFA. Podría parecer un dato aleatorio, pero es lo único en lo que piensa el seleccionador Jorge Vilda a menos de una semana de que comience su participación en el Mundial (el 8 de junio ante Sudáfrica). Por delante, y en el camino hasta el 'top-5' hay selecciones como Noruega, Suecia, Australia, Países Bajos o Japón.

Vilda no mide el éxito en llegar lejos en el Mundial, sino en dar un salto cualitativo a medio plazo. Con la única meta de ganar el primer partido de la fase de grupos, el técnico advierte de la posible decepción con las expectativas generadas en los últimos meses: "El globo está bastante hinchado. Lo que viene es que cualquier resultado pueda verse como un fracaso. Soy el primero con ambición, pero no es realista ponerse metas".  

Acaba de cumplir 50 partidos al frente de la selección (llegó al cargo en 2015 tras el Mundial de Canadá). Ha sido testigo precisamente los años de mayor crecimiento del fútbol femenino en España. ¿Cómo ha vivido el cambio? Los cambios en estos últimos años han sido muy grandes. Primero con el apoyo institucional, jugando partidos amistosos contra rivales potentes que te hacen que te midas, ofreciendo a las jugadoras las mejores condiciones posibles. Con la nueva Federación gozamos de todo absolutamente, y los clubs también han apostado del todo en el fútbol femenino y lo ponen en el organigrama profesional. La consecuencia es que las jugadoras se empiezan a dedicar a ello y se centran en el fútbol, lo que mejora el rendimiento. En la punta es todo más profesional. Y en la base, las jugadoras reciben mejor formación porque los entrenadores están más preparados. Antes un equipo femenino lo entrenaba un padre, ahora incluso hay especialistas. Entre que todo es mucho más profesional y que vienen mejor formadas, todo suma.

Llama la atención la cantidad de tecnología que utilizan en los entrenamientos, incluso un dron para captar los movimientos. Nada que ver con lo que se invertía hace unos años. Queremos hacer un fútbol vanguardista y tenemos que utilizar tecnología porque te da muy buena información. Las valoraciones subjetivas que haces como entrenador te diferencian del fútbol de deportes más cíclicos donde hay tiempos, distancias... El fútbol es distinto y el análisis subjetivo es lo que te hace pasar de entrenador a buen entrenador.

Un ciclo de cuatro años al frente de la selección y segundo gran campeonato que dirige en un momento en el que el foco empieza a estar en las jugadoras. ¿Siente más presión? Tenemos ganas, ilusión y expectativas que el equipo se ha ganado en la fase de clasificación y con un buen rendimiento contra rivales importantes. Veo cómo están las jugadoras y estoy convencido de que vamos a ser mejores después del Mundial. Viéndolo desde ahí no tienes por qué sentir presión. Y creo que ellas tampoco la sienten. Tienen la responsabilidad de representar a la selección pero saben que la gente va a estar viéndonos y apoyándonos y que va a ser todo bueno para su fútbol.

Llevamos meses de mucha expectación, grandes estadios que se llenan, más patrocinadores y medios que se suman al fútbol femenino... ¿Cómo puede contribuir el Mundial a esto? Nuestro objetivo es crecer y mejorar. Estamos en la posición 13 del ranking y hasta llegar al 1 hay un proceso que estamos haciendo. Nuestro fin es mucho mayor que el Mundial, no podemos verlo como un fin en sí mismo. 

Pero sí puede contribuir a dar más visibilidad a las mujeres en el fútbol. Es evidente que cuando ganas te siguen más.  ¿Quién jugaba al bádminton antes de Carolina Marín? Lo queremos hacer excepcionalmente bien para que la gente se anime. El fútbol femenino estaba aceptado y punto, y ahora está totalmente normalizado.

No se pone metas pero la exigencia comienza a llegar. ¿Estamos viviendo una burbuja? Ese globo está bastante hinchado. 

A partir de ahí, ¿cualquier resultado puede entenderse como un fracaso? Es lo que viene. En las entrevistas me harto de intentar poner las cosas en su sitio sin ser negativo. Soy el primero con ambición y ganas de hacerlo bien, pero nosotros mismos no nos podemos poner metas. No es realista. No podemos ir más allá del primer partido. En el anterior Mundial no ganamos un partido y teníamos grandes jugadoras. 

Decía Lola Gallardo en una entrevista que esa crítica se echaba en falta en el fútbol femenino, porque es un síntoma de que se está creciendo. ¿Lo ve así? La crítica es inherente al fútbol. Cuando se pierde es porque lo has hecho mal y cuando ganas es porque lo has hecho bien. El entorno funciona así y debes entenderlo, pero los entrenadores tenemos la obligación de hacer las valoraciones por el rendimiento y no por el resultado. Hay días que haces todo por ganar pero por factores que no controlas, has perdido. La prensa lo puede vender como un fracaso y nosotros no lo vemos así. Hay otros días que pierdes porque juegas más. Hay días que ganas y no lo has hecho muy bien, pero en el fútbol hay un factor que no quiero llamar suerte pero que te puede condicionar. Nosotros no nos quedamos con el resultado.

Insiste en que su objetivo es ganar el primer partido y en ser realistas. ¿En qué situación está el fútbol femenino en España? ¿La final de Champions (donde el Barça perdió 4-1 ante el Lyon) es más realista? El Lyon es una selección mundial sin las estadounidenses, tiene a las mejores del mundo. Esa es la realidad. Jugamos contra Canadá contra Sinclair, que tiene 270 internacionalidades y 181 goles. De las nuestras, la que más tiene es Marta Torrejón y no llega a 90. Eso te dice el bagaje, lo que llevan jugados... y peleamos contra eso. Trabajamos muy duro y más que los contrarios para estar cerca de ellos, pero queda cierta distancia. En los partidos, compitiendo bien e intentando hacer nuestro juego, nos podemos acercar a los rivales.

Habla de internacionalidades pero España es la tercera selección más joven después de Jamaica y Japón. ¿Puede ser un hándicap? No lo creo. Las jugadoras que son más veteranas, creo que Meseguer es la más mayor, tienen expreiencia. Corredera, Vicky... Las más jovencitas han jugado Mundiales y Eurocopas, no una cita absoluta pero han jugado partidos importantes, finales de Champions... No lo veo como un hándicap.

¿Ha tenido algo de feedback de la convocatoria? Algo, pero no entro mucho. No tengo redes sociales y si hay algo importante me avisan. No me gusta Twitter, pienso que paso más horas mirando que trabajando, prefiero no tenerlas. 

Una de las ausencias más comentada es la de Ángela Sosa, uno de los pilares del Atlético de Madrid. ¿Qué le ha faltado para estar? Tiene que seguir trabajando en la misma línea. Ha estado con nosotros y ha estado bien, pero otras jugadoras nos han convencido más. Son las decisiones más duras que se pueden tomar. Ángela Sosa tiene nivel, está capacitada y lo ha hecho todo para estar en el Mundial, pero tenemos que dar una lista de 23. Le aconsejaría que siga por el mismo camino porque tiene opciones de entrar, en cualquier momento puede estar. Ella es competitiva, no va a bajar los brazos y va a seguir luchando y va a estar atenta por si llega la llamada.

Dijo en la rueda de prensa que había plan A, B, C y plan para la épica. ¿Nos puede hacer algún spoiler? El plan A lo conoce todo el mundo pero a veces no funciona y tenemos que cambiar a jugadoras y buscar otros perfiles. Si tenemos más de espacios cambiar más a posesión, por ejemplo. El plan C es un cambio de sistema, y la épica es algo que tenemos siempre entrenado por si tenemos un resultado adverso y queda poco tiempo, saber qué podemos hacer y tenerlo preparado.

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Si España llega a ese extremo, ¿puede acordarse de Esther González y Olga García? Las delanteras son las que tienen más opciones de marcar pero tenemos interiores que pueden hacer gol, tenemos bien ensayado el balón parado y las centrales pueden jugar. Si hacemos la épica y sube la portera también podemos hacer gol (se ríe). Si solo dependes de una jugadora, te ciegas bastante. Tenemos jugadoras con gol. Es una de las cuentas pendientes. Lucía García o Nahikari son jugadoras rápidas que pueden aprovechar espacios y es algo que necesita la selección. Jugadoras que te pueden cambiar un partido.

¿Cuál sería el escenario ideal al terminar el Mundial? Las valoraciones las haremos después. Hasta ahora lo que hacemos es llevar todas las opciones preparadas.